María Jesús Montero, ministra de Hacienda / EFE

La lucha contra el fraude aportó una recaudación de más de 15.700 millones en 2019

La Agencia Tributaria puso el foco en los grandes patrimonios y en los propietarios de pisos en régimen de arrendamiento

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

La Agencia Tributaria obtuvo 15.715 millones de euros en ingresos como resultado global de su labor de lucha contra el fraude en 2019, lo que supone un incremento del 4,1% respecto al año anterior. En total, Hacienda efectuó durante el ejercicio pasado 29.631 actuaciones de control sobre grandes empresas, patrimonios y economía sumergida, lo que supone un aumento del 7,3% interanual.

De esas actuaciones, 20.144 se efectuaron sobre grandes empresas, multinacionales y grupos fiscales; 2.447 fueron comprobaciones en materia de análisis patrimonial y societario; y 5.241 se realizaron en relación con la ocultación de actividad y el abuso de formas societarias. Las otras 1.799 actuaciones restantes supusieron el afloramiento de ventas ocultas en el marco del control de actividades económicas. Todas ellas se integran dentro del 1,664 millones de actuaciones de control sobre los impuestos.

En particular sobre las acciones sobre grandes patrimonios de personas físicas, el año pasado se logró liquidar deuda por un importe de 608 millones de euros, lo que supone un aumento del 75% respecto a 2018. Además, el número de expedientes finalizados sobre el colectivo de altas fortunas se incrementó en un 78%, hasta alcanzar los 880.

Hacienda destaca también que el cumplimiento voluntario de los deberes tributarios llevó a que en 2019 las bases imponibles de los contribuyentes con mayores fortunas se incrementara un 16% interanual y sus cuotas, un 13%.

En paralelo al incremento de las liquidaciones sobre grandes fortunas, la Agencia Tributaria, con la nueva Unidad Central de Coordinación del Control de Patrimonios Relevantes, que tuvo en 2019 su primer ejercicio completo de funcionamiento, ha desarrollado varios proyectos para refozar los sistemas de control sobre ese colectivo. Y, de esta manera, se ha creado un catálogo de más de 570 proveedores de bienes y servicios de lujo que se considera que pueden asociarse a contribuyentes con muy alta capacidad económica, como clubes privados, gestores de inversión de grandes patrimonios, joyerías, galerías de arte... A partir del análisis de estos proveedores, la Agencia Tributaria cuenta con una información muy útil para detectar los destinatarios de los bienes y servicios de lujo y, una vez localizados, pueden aflorar irregularidades fiscales y patrimonios ocultos.

También el organismo ejerce su control a partir de información de cuentas en el exterior lo que se ve refozado por las sucesivas directivas europeas que marcan el intercambio automático de información. Y, además, con la información recabada sobre la utilización de tarjetas emitidas en el exterior o 'tarjetas offshore'.

Fuera del control de los grandes patrimonios, la Agencia ha mantenido una intensa actividad de control para aflorar la actividad económica no declarada. En total, el año pasado se descubrieron ventas ocultas que regularizaron cuotas por un importe de 674 millones de euros.

La Agencia Tributaria también incide en su actuación respecto al control de alquileres sumergidos, donde destaca el efecto inducido que supone el envío de avisos de datos fiscales a presuntos arrendadores durante las últimas campañas del Impuesto sobre la Renta. En cuatro años, estos avisos han generado un incremento de más de 228.000 declarantes, con una mayor base imponible declarada de más de 2.600 millones de euros, lo que explicaría el 47% del aumento total de los rendimientos inmobiliarios del periodo.