La incertidumbre sobre el invierno, del que hay buenas perspectivas pero pocas reservas (un 30%) obliga a devolver trabajadores al ERTE. / A. SUÁREZ

El final del verano amenaza con devolver al ERTE a 4.000 personas ante la incertidumbre del turismo

Para septiembre se prevé una ocupación del 50%, gracias a los alemanes pero las dudas para el resto del invierno obligan a prescindir de personal

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La incertidumbre que envuelve el sector turístico desde marzo de 2020 hace imposible planificaciones en el largo plazo. Las empresas hoteleras y extrahoteleras de Canarias analizan y actúan con un margen muy reducido en función de la evolución de las resevas que fluctúan con excesiva volatilidad.

Tras un verano, con unos niveles de ocupación de entorno al 60% de media (un 45-50% de media entre semana y con picos del 75% el fin de semana), pero aún con un 30% de los establecimientos alojativos aún cerrados, los empresarios se ven obligados a devolver al ERTE a partir de septiembre parte de los trabajadores sacados en los meses de julio y agosto al no saber qué sucederá en el invierno.

EL EMPLEO SIGUE SIN TIRAR

  • Por debajo de 2019 Canarias ha cerrado julio con 128.045 afiliados en el turismo, 22.301 menos que en 2019.

  • Sigue a la baja Antes de la covid los afiliados ascendían a 150.346. El sector pierde asalariados y crece en autónomos

  • A la cabeza Respecto a julio de 2020, Canarias es la región que más afiliados pierde mientras crece en casi todas.

  • Comparativa Baleares ha ganado en el último año 17.057 empleos mientras que Canarias pierde 6.640, según Turespaña.

Se estima que volverán sobre un 10-15% de los 'rescatados' en verano, lo que se estima en unas 4.000 personas, que volverán a ERTE totales o parciales a la espera de que se confirmen las expectativas para la temporada alta de Canarias.

El vicepresidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), Tom Smulders, indica que el mes de septiembre «no apunta mal» después de que las reservas ronden a fecha de hoy al 50%. «Va a ser sustituir a unos visitantes por otros. En septiembre el turismo nacional baja sustancialmente y el canario desaparece. Serán sustituidos por alemanes, holandeses y nórdicos, fundamentalmente», señala Smulders

Sin embargo, a partir de octubre «está todo en el aire». Las reservas rondan a fecha de hoy el 30% y aunque las perspectivas son buenas, «no hay nada seguro». «Seguimos dependiendo de muchos factores. Hay que seguir esforzándose por bajar los niveles de contagios y que los países emisores nos vean como un destino seguro», indica.

La primera quincena de septiembre va a ser clave para saber cómo se va a comportar la temporada de invierno de Canarias, ya que en este tiempo se verá si hay movimiento en las reservas para a partir de octubre. Así lo indica el vicesecretario general de la UGT de Canarias y responsable del área de Hosteleria y Turismo, Francisco González, quien apunta a cifras de ocupaciones del sector turístico este verano en las islas superiores a las que manejan los empresarios. «El verano ha ido muy bien con una ocupación del 80%», asegura González, quien indica que las reservas para septiembre rondan un 35-40%.

Smulders desmiente estas cifras y asegura que, algunos grandes cadenas hoteleras pueden tener establecimientos con esos niveles de ocupación pero que la realidad del sector no es esa. «Hay complejos, sobre todo extrahoteleros, bajo mínimos y hay aún un 30% de la planta alojativa cerrada. No se puede decir que el verano ha ido muy bien», apunta.

Smulders se muestra optimista de cara al invierno aunque con cautela. En su opinión, será el turista alemán el que más se moverá este invierno gracias a que no será necesario a la vuelta al país una PCR, algo que si exige el Reino Unido. «Los británicos apenas se están moviendo. Muy pocos pueden permitirse una PCR a la vuelta, que es muy cara en sus países», indica Smulders, quien asegura que los aviones del Reino Unido están llegando «medio vacíos» a Lanzarote, si bien en Tenerife la evolución ha sido «algo mejor».

«Yo desde luego tengo más confianza en Alemania que en el Reino Unido», concluye Smulders, que ayer alabó la decisión del Gobierno de Canarias de ampliar de ocho a doce meses la caducidad del certificado covid. El límite estaba frenando las reservas para el invierno.