«En las islas va a haber una tromba de concursos»

El magistrado titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Las Palmas de Gran Canaria anticipa en esta entrevista un aluvión de concursos de acreedores en el archipiélago a consecuencia de la crisis del coronavirus. El parón en el que se encuentra el sector turístico de las islas, principal motor de la economía canaria, hace prever que la saturación de los juzgados sea superior a otras regiones

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

—¿Cuál es la situación actual de los Juzgados de lo Mercantil?

— Ahora mismo está todo el reparto suspendido por el Decanato, y solo se están pasando los asuntos urgentes. Es previsible que las solicitudes comiencen a llegar cuando concluya el estado de alarma, además de que las empresas tienen dos meses para pedir el concurso desde que conocen su situación de insolvencia. Aún no se puede testar muy bien cuál está siendo la situación porque no hay datos. La primera semana sí se solicitaron ERTE en los concursos y aunque en un principio los íbamos a llevar nosotros finalmente por decreto se decidió que los llevara la autoridad laboral. Es difícil aún saber porque no manejamos datos.

— Pese a no manejar datos, ¿qué previsiones tienen ustedes?

— No tenemos ninguna duda de que va a haber muchos concursos en España y particularmente en Canarias porque todo lo que tenga que ver con la hostelería, los negocios del sur de la isla, el puerto... y va a caer todo en cadena. Seguro y muy especialmente aquí, en Canarias. Lo que sucede es que no nos podemos hacer una idea porque no tenemos datos.

—¿En qué se basan para prever ese aluvión de concursos si las empresas pueden recurrir a ERTE y quitarse los costes laborales que son los que más pesan para las empresas?

— Las empresas recurren al concurso de acreedores cuando no tienen liquidez. Muchos negocios vinculados a la hostelería, como un hotel o un restaurante, ahora mismo no están ingresando y están pagando. No estará pagando los contratos de trabajo porque muchos se han acogido a un ERTE, pero sí la luz, el agua, el local... y dos meses es difícil que aguanten con liquidez. Habrá algunos que sí pero ni todos ni muchos, Estoy seguro de que va a haber muchos concursos y de sociedades grandes. Ya antes de que se produjera la crisis del coronavirus habíamos empezado a detectar que subía la curva de los concursos porque había muchas empresas con problemas de liquidez. Si a esto le sumas este mes, no ingresar y con gastos, van a entrar en concurso seguro y además va a ser en cadena. Cuando entre una se va a llevar a otra por lo menos porque cuando un

cliente no te pague porque está en concurso, tú como proveedor puedes ver mermada tu solvencia y entrar en concurso, como ocurrió en 2008.

— Esta crisis, sin embargo, no es igual que la de 2008 , ¿se puede prever que la supervivencia de las empresas sea ahora sea superior a entonces?

— A concurso se llega por una situación de falta de liquidez, de insolvencia, pero puede que el negocio sea viable. En esta ocasión puede haber supuestos de empresas que sean viables y lleguen a convenio con los acreedores y puedan salir adelante. Habrá que ver luego también cómo quedamos los ciudadanos para consumir, nuestra capacidad de gasto, pero sí, hay sociedades que les va a tocar entrar en concurso sí o sí y a otras no les va a quedar más remedio por un problema de liquidez puntual, pero que salgan al ser negocios completamente viables. Espero que muchos acaben en convenio y no en liquidación, pero de lo que no cabe duda es de que va a haber una tromba de concursos por ese efecto en cadena.

— La nueva crisis llega cuando los juzgados empezaban a aliviarse del aluvión de expedientes de 2008, ¿no?

— Sí, efectivamente. Lo primero que va a pasar son las reclamaciones de vuelos, de transporte aéreo, que también las llevamos nosotros y hablamos de un mes de cancelaciones. Va a haber numerosas reclamaciones que ya estaban atascando los juzgados de lo Mercantil. Luego aún quedaban liquidaciones pendientes de la época de 2007 y 2008 y de grandes empresas de la construcción e incluso hoteleras y que aún no habían acabado. Sobre esto va a llover lo que viene ahora. En previsión, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha anunciado que se van a reforzar los juzgados mercantiles, los contencioso-administrativos para las reclamaciones frente a la Administración y los sociales, por los despidos que va a haber. Ya prevé el propio CGPJ que algunos juzgados se van a ver muy afectados. Yo creo que los mercantiles serán los que más.

— Y en Canarias especialmente, ¿no?

— Yo creo que el hecho de todo el Sur esté totalmente parado y en una época como Semana Santa, que iba a generar muchos ingresos, va a hacer mella. Y luego, lo que comenté, a ver cómo van a quedar los ciudadanos, con qué capacidad de consumo y otro tema que puede afectar, es la capacidad que van a tener las personas mayores, que es el colectivo de más riesgo y que nutre el turismo, para seguir viniendo. Ya habían entrando en el juzgado alguna concursos, no tanto en la isla de Gran Canaria pero sí de Lanzarote y Fuerteventura, de hoteles que habían sido la joya de la corona porque el turismo había ido muy bien, como el Edificio Atlántico de Arguineguín; el Jandía Golf de Fuerteventura, Maspalomas hoteles, Oasis Village, Sands Beach Resort ... y otros negocios que habían entrado en el concurso en 2008 pero habían ido saliendo y que iban bien pero entre lo de Thomas Cook y demás, se han resentido. .

— ¿Prevén que las mayoría de cancelaciones de vuelos acabe en el juzgado?

— Sí. Nosotros llevamos reclamaciones tanto por retrasos como por cancelaciones de vuelo y por denegaciones de embarque y aunque sean reclamaciones pequeñas, pueden ser por 250 euros, 300, 600..., atascan el juzgado porque hay que tramitarlo como cualquier otro procedimiento. Parece que al ser una causa de fuerza mayor las aerolíneas solo tienen que devolver el pasaje y no una compensación pero hay despachos de abogados que se están dedicando a esto en exclusiva y reclaman en masa. Esto genera un cuello de botella y atasca mucho los juzgados.

Se puede decir que están preparados para la que avecina.

— Esperamos que nos refuercen porque si no va a ser un desastre. Además es importante que se dote de personal para ser más ágiles. Hay muchas sociedades viables que se pueden salvar pero para ello hay que tramitarlo de forma rápida. Es importante lograr que las sociedades viables salgan del concurso en el que entraron por una circunstancia ajena y empiecen a funcionar en cuanto se regenere la vida empresarial. Esa es la principal diferencia con 2008: entonces había una burbuja y hoy es una circunstancia ajena.