Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI. / Afp

España mantendrá un déficit público de casi el 4% hasta 2027, según el FMI

La organización calcula que la deuda superará el 114% del PIB los próximos cinco años a consecuencia del aumento del gasto público para enfrentar la pandemia y la guerra

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El intento por paliar los efectos de la pandemia para hogares y empresas supuso un aumento del gasto público en la mayoría de economías avanzadas que disparó el déficit y la deuda. Y ahora que se empezaba a ver la luz al final del túnel, la economía global tiene que afrontar las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, echando por tierra los mínimos avances que podían empezar a hacerse en materia fiscal este año. Lo expone el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su Monitor Fiscal publicado este miércoles, donde avanza sus previsiones fiscales hasta 2027.

El organismo defiende el apoyo público que la mayoría de países han dado a sus economías y constata que la forma en la que han salido de esta crisis empresas y familias depende en gran medida de las ayudas estatales que se han prestado desde 2020. «La pandemia ha tenido efectos desiguales en los hogares, dependiendo sobre todo del nivel de apoyo gubernamental de cada país», asegura el informe.

En algunos países, la renta disponible creció por las ayudas directas que los gobiernos dieron a los hogares, lo que compensó la caída de ingresos por actividades económicas, como en Canadá o en Estados Unidos. Pero el FMI explica que en otros países el apoyo estatal se proporcionó indirectamente a través de mecanismos de retención de empleo (como los ERTE), que ayudaron a mantener los ingresos salariales, como en España o Italia, destaca el organismo.

Además, las simulaciones realizadas por el FMI sugieren que en países como España, Italia, Bélgica y Reino Unido el apoyo fiscal redujo «sustancialmente» el shock económico derivado de la pandemia y «ha evitado un aumento de la desigualdad».

Pero todo este apoyo estatal tiene un precio, en este caso en forma de una deuda y déficit públicos por las nubes y sin visos de reducirse en varios años. Los datos del FMI revelan que España cerrará el año con un déficit del 5,3%, por encima de la previsión del Gobierno (5%). Pero lo importante de sus previsiones es que esta tasa no conseguirá reducirse más allá del 3,9% en cinco años, un punto aún por encima del nivel que tenía en 2019, antes de que estallara la pandemia.

Y con la deuda ocurre algo similar. Según el FMI, España cerrará el año con un nivel de endeudamiento sobre el PIB del 116,4%, más de un punto por encima de las previsiones del Gobierno (115,1%). Este altísimo nivel no se reducirá a más del 114,6% en 2027, mucho mayor que el 95,5% con el que terminó 2019.

De cara a futuro, el organismo prevé que España mantenga los próximos diez años el gasto en pensiones (de unos 170..000 millones de euros al año, una tercera parte de todo el gasto público), mientras que calculan que el gasto en servicios sanitarios aumente un 1% hasta 2030.