G. Barnuevo

Los aranceles británicos comienzan a colarse en las compras de los españoles

Los clientes deben pagar un sobrecoste de alrededor de 18 euros por los trámites aduaneros

EDURNE MARTÍNEZ | JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Algo tan sencillo y tan habitual para muchos como comprar por internet en una tienda de Londres puede salir más caro desde el pasado 1 de enero. Reino Unido ya no pertenece a la UE, y aunque el acuerdo firmado in extremis con Bruselas intentó paliar agravios en el comercio, las compras no serán tan cómodas como antes del divorcio.

Según el acuerdo alcanzado, los trámites se realizarán en la aduana y el agente liquidará tres conceptos, explica la OCU a este periódico. Por un lado, el IVA por la importación que, en función del bien será del 21%, 10% o 4%, igual que con cualquier producto español. De hecho, podría suponer un ahorro porque el Reino Unido no aplica IVA a las exportaciones y no todos los productos se revisan en la frontera por el exceso de trabajo.

En segundo lugar, el propio arancel, pero que según el acuerdo es nulo para cualquier producto. Pero, en tercer lugar, está la comisión de este agente de aduanas por realizar los trámites de frontera. Este pago es de 18 euros para productos con un valor de entre 22 y 150 euros.

Imagen del email enviado por la empresa de envío a un cliente que compró varios productos en una tienda de Reino Unido desde España. / RC

Un sobrecoste que están teniendo que pagar por sorpresa muchos consumidores españoles que han seguido haciendo sus compras en comercios ingleses. Como ejemplo, el correo electrónico mostrado a continuación, en el que la empresa de envío avisa al cliente de que se le cobrará un «arancel/impuesto» de 42,19 euros por una compra de 100 en una tienda de moda, 21,26 euros de IVA más 20,93 euros en concepto de «gestión de despacho», que incluye los 17,3 euros acordados más el IVA del 21% sobre ello.

Desde el Ministerio de Industria y Comercio confirman que no se han implantando aranceles como tal al comercio de mercancías, pero aseguran que la gestión de trámites aduaneros que sí conlleva el sobrecoste la puede realizar la misma empresa que comercia, sin tener la obligación de contratar un agente.

La cuestión de las aerolíneas

Otro de los gastos adicionales desde el pasado 1 de enero llegará a través de las tarjetas de crédito. Cuando un consumidor realice la compra de algún producto o servicio en una página web con sede en Reino Unido puede realizar un cargo adicional.

De hecho, algunas aerolíneas ya avisan a los clientes que realizan compras en sus portales de internet que «es posible que las entidades emisoras de las tarjetas apliquen una comisión sobre las compras transfronterizas a los titulares de tarjetas que no se hayan emitido en el Reino Unido que realicen transacciones en este sitio web».

La posibilidad, por tanto, queda abierta para los consumidores españoles. Aunque cualquier adquisición que realice deberá estar precedida por un aviso del operador antes de aceptar el pago de la operación sin ser informado correctamente sobre estos costes adicionales.