El foráneo deja de comprar casa en Canarias

El coronavirus ha lastrado las adquisiciones de vivienda por parte de los extranjeros. En el primer trimestre cayeron un 60% pero fue marzo, con el confinamiento, el que acusó el mayor descenso. Su peso en el mercado pasa del 40% al 30%. Se prevé que la tendencia se mantenga a lo largo del año pero dependerá de la evolución de la pandemia, según BBVA Research.

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

La crisis del coronavirus se ha dejado sentir en el mercado inmobiliario de las islas pero no tanto por el residente canario, que ha seguido comprando vivienda, sino por los extranjeros que han frenado en seco la compra de inmuebles en el archipiélago. Y todo apunta a que la tendencia se mantendrá en los próximos meses debido al coronavirus y en línea con una tendencia descendente de adquisiciones que arrancó ya en 2018 por la desaceleración económica.

Según el último informe del BBVA Research sobre Situación Inmobiliaria, en los tres primeros meses del año los extranjeros redujeron en más de un 60% la compra de viviendas en las islas. La mayor caída se concentró en el mes de marzo, que fue cuando se decretó el estado de alarma, se activó el confinamiento y se produjo poco a poco la salida de los turistas. «Fueron pocos días pero el impacto ha sido severo», según indica el economista responsable del sector inmobiliario del BBVA Research, Félix Lores.

De enero a marzo los foráneos compraron en las islas 809 viviendas frente a las 2.053 de igual período del año pasado.

En este período también cayeron con fuerza las compras realizadas por residentes en otras provincias y que adquieren una segunda casa en Canarias, con un descenso del 31%. Frente a las 360 viviendas que este colectivo compró en 2019 se pasó este año a 247. Sin embargo, como señala Lores, el reducido peso de este segmento en el mercado inmobiliario de las islas hace que su caída sea poco significativa. Representa poco más de un 10% del mercado de la vivienda canario.

En el primer trimestre del año solo aumentaron las compras realizadas por los residentes, que repuntaron casi un 11%. De enero a marzo, los canarios adquirieron 4.003 viviendas frente a las 3.617 de un año antes.

La evolución de estos tres segmentos de compradores provocó que la compra de viviendas en las islas cayera en su conjunto casi un 17%, con 5.059 viviendas vendidas en tres meses, mil menos que un año antes. Este descenso, provocado por el coronavirus, se suma a los de 2018 y 2019 y que tuvieron su origen en la desaceleración.

La caída de la compra de vivienda por los extranjeros supone que su peso en el mercado inmobiliario de Canarias se haya reducido diez puntos en los últimos tres años. Si en 2017 las compras de foráneos suponían casi el 40% del mercado, hoy representan el 30%, según pone de manifiesto el informe del BBVA.

Está pérdida del peso de los extranjeros supone que Canarias haya pasado de ser la región con más compras realizadas por foráneos a la tercera posición. Por delante se sitúan Baleares y Valencia, ambas con un 33%. Después de Canarias se sitúa Murcia.

Por lo que respecta a las previsiones en el mercado canario para 2020, el responsable del sector inmobiliario del BBVA Research, Félix Lores, se muestra cauto ante un momento de «elevada volatilidad» e incertidumbre.

Sí considera, sin embargo, que esta crisis no será «tan acusada» en el sector inmobiliario como la que se vivió en 2008 porque los desequilibrios del mercado son menos pronunciados hoy que entonces. «Los precios son inferiores a los que había en 2008; la sobreoferta, es decir, el stock de viviendas sin vender es un punto porcentual inferior, hemos pasado del 3,7% al 2,7% del parque y el ratio de accesibilidad, que es el porcentaje de la renta salarial que se destina en Canarias a la compra de una vivienda en Canarias ha pasado de cotas del 45% al 31%. Finalmente, los tipos de interés. En 2008 estaban al 5,8% y ahora hablamos de una media de un 2,2%», indica Lores, para quien el punto de partida actual es «mucho mejor» que hace 12 años.

Lores no oculta que habrá descenso en las ventas por los extranjeros y porque la situación económica en Canarias y el aumento del paro frenará las compras de residentes. Pero advierte: todo dependerá de la evolución de la pandemia. «Hay economías europeas menos afectadas que la española. Puede suceder que en breve sale una vacuna y los ciudadanos de estas economías se lancen a buscar oportunidades. Es difícil saber qué va a suceder», concluye.

La reducción de las ventas se dejará notar en el precio de al vivienda, sobre todo en el de la vivienda usada, según el informe del sector inmobiliario de BBVA Research. La escasez de oferta de obra nueva en algunos territorios podría amortiguar la contracción de precios de esta tipología. La situación generada por el coronavirus provocará que el comprador tendrá más poder de negociación. Por otro lado, según el informe, la actividad constructora se resentirá en los próximos meses. La previsión apunta a un recorte de la inversión residencial en torno al 29% en 2020 para recuperarse en torno al 2,6% en 2021.