Un consumidor llenando el depósito de su coche. / ARCHIVO

El descuento a los carburantes dejará de ser universal a partir del 30 de junio

El Gobierno está abierto a ampliar la bonificación de 20 céntimos por litro pero en cualquier caso la limitará «a los consumidores que más lo necesiten»

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

El Gobierno está abierto a ampliar la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante más allá del 30 de junio, fecha en la que expira la subvención que puso en marcha el Gobierno en el decreto anticrisis aprobado el pasado 1 de abril. Pero, en caso de que considere que se dan las condiciones de mantenerla, esta ayuda dejará de ser para todos y se acotará a las familias que más lo necesiten.

Así lo confirmó este viernes la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, después de que en estas últimas semanas se haya avivado el debate en torno a la eficacia de esta medida, puesto que las alarmas han saltado tras advertirse de que el precio de combustible se ha ido elevando y, en cierta manera, absorbiendo el descuento. «Nuestra intención es estar muy pendientes y si hay que seguir acompañando a los consumidores para poder afrontar la factura de los combustibles, habrá que ir perfilando sistemas lo más precisos posibles para los consumidores que más lo necesiten».

Tanto Ribera como la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ya habían dejado caer semanas atrás que esta ayuda podría prorrogarse si la situación actual de crisis generada por la invasión en Ucrania se mantenía. Y todo indica que así será, pero falta por concretar la duración, que podría ser otros tres meses y cubrir así el verano, época de mucha movilidad.

También faltaría por definir a quiénes acotarían esta ayuda, porque lo que ha confirmado este viernes claramente la ministra es que no será universal. Las familias más vulnerables serían previsiblemente las beneficiarias finales, pero también podría extenderse esta bonificación para determinados colectivos, como los transportistas

El precio, en máximos

Desde el pasado 1 de abril, cuando entró en vigor la ayuda, el litro de gasolina y de diésel ha escalado hasta tocar máximos y ha llegado a costar hasta unos cinco céntimos de euro más que entonces a finales de la semana pasada y principios de esta, pero bien es verdad que en los últimos cuatro días el precio se ha ido moderando y ahora el alza es de tres céntimos.

Así, el litro de diésel llegó a subir más de un 2% aunque este alza se ha reducido. En concreto, se situaba en 1,86 euros a primeros de abril y escaló hasta el récord histórico de 1,91 euros, aunque en este viernes dismuyó a 1,88 euros. La gasolina, por su parte, se ha encarecido aún más, un 3,3% en el último mes, al pasar de los casi 1,83 euros a los 1,89 euros actuales, prácticamente rozando el máximo de 1,90 que registró hace unos días.

La medida puesta en marcha por el Ejecutivo incluía un descuento estatal de 15 céntimos de euro por litro (y hasta 20 céntimos si era una estación de servicio pequeña o mediana, esto es, ajena a las grandes compañías), más cinco céntimos de euro que debía aportar cada petrolera. Con la evolución de los costes, estos cinco euros ya se han comido la propia bonificación.