arcadio suárez

La cesta de la compra se encarece casi un 50%

Clientela y puesteros del Mercado Central de Las Palmas denuncian que «suben los precios pero no los salarios»

Dánae Pérez
DÁNAE PÉREZ Las Palmas de Gran Canaria

«Suben los precios, pero los sueldos no». Esta es una de las frases que más se repite una mañana de compras cualquiera en el Mercado Central de Las Palmas de Gran Canaria. Un incremento generalizado que afecta prácticamente a todos los productos alimenticios -fruta, verdura, carne, pescado, legumbres, lácteos...- y que los tenderos también notan y sufren su impacto.

El observatorio de precios de alimentación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) cifra esta subida en un 9,4% desde principios de año hasta el mes de abril. Lo relaciona directamente con la crisis energética -del petróleo -, que ha derivado en problemas económicos para lostransportistas y, así, en cadena.

A este respecto, indica que el incremento no se ha producido de forma gradual en el tiempo, ya que los costes se dispararon un 4,3%, solo, desde el 8 de marzo hasta finales de ese mismo mes.

El Instituto Nacional de Estadística (INE), por su parte, recoge en el Índice de Precios de Consumo (IPC) del mes de mayo -el último publicado- el aumento del 11,0% del precio de alimentos y bebidas no alcohólicas, lo que son nueve décimas más que el mes anterior. Se trata, según apunta el INE, de la tasa más alta registrada desde el comienzo de esta serie, que se remonta a enero de 1994.

Los productos alimenticios y bebidas no alcohólicas subieron un 11,0% en mayo, según el INE. / arcadio suárez

De acuerdo con el IPC de mayo, los productos que más se han encarecido son los cereales, el pan, la leche, el queso, los huevos y la carne, respecto al año 2021. Por el contrario, ha descendido el coste de las legumbres y hortalizas, aunque siguen estando más caras que el año pasado.

La OCU repara en que esta subida del precio de la cesta de la compra lastrará, como es de esperar, los bolsillos de las familias. En concreto, un hogar medio podrá gastar hasta 500 euros anuales más, a la hora de abastecer sus despensas y neveras. Pero, ¿cómo se vive esta realidad en Canarias?

Hablan los consumidores y tenderos canarios

Josefina González, jubilada y clienta del Mercado Central de Las Palmas de Gran Canaria, confiesa que «ha subido todo una barbaridad». Ella lo ha notado, especialmente, en los aceites, huevos, pescado, verdura y fruta. «Ahora gasto, en la cesta de la compra, entre un 25% y un 30% más que antes. Es decir, si antes gastaba 50 euros, ahora unos 75 u 80», revela.

Asegura que no se ha privado de determinados productos, aunque sí mira más los precios; va jugando con la calidad precio. Otro patrón que se repite entre la clientela del Mercado Central, es que no dejan de comprar, pero sí lo hacen en menor cantidad, Josefina lo resume así: «Ahora me llevo la mitad de queso de lo que me llevaba antes».

Antonio Armas, en la imagen superior, del puesto de frutas y verduras homónimo. / Arcadio Suárez

Antonio Armas, tras el mostrador del puesto de frutas y verduras del mismo nombre, también defiende esta postura: «Los clientes no han dejado de comprar, lo que pasa es que si antes se llevaban un melón cada 15 días, ahora se lo llevan cada 30 porque la situación no está tan boyante con la subida de la luz, el gas...».

Armas calcula que la cesta de la compra se ha encarecido en torno a un 30% -vuelve a coincidir con Josefina González-. Respecto a los productos que él vende, apunta que han subido más las frutas que vienen de la península, como es la naranja, manzana o melón. Sin embargo, este incremento también se nota en productos de la tierra, como el aguacate (a 6,98 euros el kilo en su puesto, pero a alrededor de 9 euros en otros establecimientos) y el tomate, que está entre 2 y 3 euros el kilo. «Imagina lo caro que puede salir elaborar una salsa», agrega. De hecho, si para preparar una salsa de tomate natural para seis personas se requieren dos kilos del producto, saldría entre 4 y 6 euros.

María del Mar Serra Soberats, de profesión arquitecta, cuenta que en casa son una pareja con un 'peque' y que han notado un incremento general en la cesta de la compra. «Antes gastábamos al mes, más o menos, 250 euros y ahora estamos gastando hasta 300 euros y un poquito más», asevera. El encarecimiento de los alimentos no ha llevado a esta familia a cambiar su dieta «directamente», aunque «es verdad que ahora estamos cocinando con menos proteína, con menos carne y pescado y con más fruta y verduras», lo que supone una apuesta, también, por una alimentación más saludable.

«Antes gastábamos al mes, más o menos, 250 euros y ahora hasta 300 y un poquito más»

maría del mar serra

Arquitecta

¿Cómo está el precio de la carne?

Uno de los alimentos por excelencia más económicos del mercado es el pollo, cuyo precio, no obstante, también ha crecido. Ana Cardona, de la Pollería Ana, cuenta que el pollo ha subido, de marzo hasta ahora, al menos siete veces. «Antes estaba a 3,48 euros y ahora va por 5,50». En su caso, también se repite eso de que los clientes siguen comprando, pero en menor cantidad. «El que compraba un kilo, se lleva ahora media pechuga», especifica.

Lo cierto es que los productos no solo se encarecen para los consumidores, sino que también para los vendedores. Así lo relata Patricia Santana, de la Carnicería Lorenzo Santana: «El costo, semana por semana, prácticamente en los últimos cuatro meses, ha sido un incremento», especialmente notable en el añojo, es decir, la carne roja. Esta se ha encarecido unos «dos euros brutos», algo que se ha visto reflejado en el precio final, el que paga el consumidor. Santana asegura que han hecho todo lo posible para que este incremento no llegara al público, pero la situación se estaba volviendo «insostenible».

La trabajadora detalla el aumento del precio de diferentes productos cárnicos en el siguiente listado:

Subidas en la carne

  • La pata de cerdo, hace un mes, estaba a 3,95 euros y ya va por 4,50, al igual que los codillos

  • La panceta ha pasado de 4,95 euros a 5,95

  • Las chuletas han subido entre 50 céntimos y un euro dependiendo del tipo

  • El solomillo a principios de año estaba a 29,95 euros el kilo, ahora está a 40 euros

  • La chuleta de añojo costaba 10,95 euros, ahora vale 14,95

  • El entrecot ha pasado de 14,95 euros a 16,95

«Donde más se refleja el incremento es en la carne roja», matiza Santana.

Por otro lado, repara en que, para el negocio, la subida de la luz ha sido «muchísimo más» desfavorable que el encarecimiento de los productos. «Para nosotros es de primera necesidad», recalca, ya que requieren de ella para poder conservar en buen estado los alimentos que ofertan.

Sobre el impacto de esta cadena de encarecimientos en el negocio, aclara: «Los beneficios son menores, aunque gracias a dios da para cubrir gastos y cobrar cada uno su sueldo, pero para poco más».

Patricia Santana, de la Carnicería Lorenzo Santana. / arcadio suárez

¿Qué ocurre con el pescado, legumbres y lácteos?

El precio del pescado no ha subido tanto, al menos en Nasamar Pescadería. Uno de sus empleados, Lorenzo Artiles, también conocido como 'El Sargo', cuenta que el precio de los productos de mar que ofertan se mantiene bastante estable, así como que lo que más ha subido es el cefalópodo -pulpo y calamar-. El pulpo, en concreto, ha pasado de unos 13,95 euros a unos 15,95, 16,95 o 18,95, dependiendo de su tamaño.

Esther Gordillo, de Gordillo Especialidades, además de tendera es madre de dos niños pequeños y asegura que ahora gasta hasta el doble en la cesta de la compra. Lo nota, sobre todo, en lácteos y cereales.

En su puesto vende, entre otros, legumbres y queso, ambos han subido entre dos y tres euros. El kilo de lentejas y garbanzos, por ejemplo, sale ahora a 5,40 y 6,90 euros, respectivamente, mientras que el de queso curado fagagesto artesanal, uno de los favoritos, a 24,30 euros. A su negocio le ha afectado especialmente la crisis del transporte, que hace que los precios de los productos se incrementen, incluso, de un día para otro.

Lorenzo Artiles, 'El Sargo', empleado de Nasamar Pescadería. / arcadio suárez

Los tenderos lamentan no tener la solución para detener este incremento de los precios, aunque coinciden en que se deben tomar medidas para desahogar los bolsillos de la ciudadanía, que están con la soga al cuello, dado las diversas subidas en diferentes ámbitos, como es la luz, el combustible o la alimentación.

« Lo que se ha visto es que todo lo que sube no baja. No sé cuál es la solución, pero se deberían tomar medidas, la gente debería volcarse a la calle o hacer algo, porque se está complicando un poco», concluye Ana Cardona.