La vicepresidenta económica, Nadia Calviño. / efe

Calviño defiende que la deuda es manejable frente al alza de tipos

La vicepresidenta económica rebaja la tensión por la subida del coste en el pago de intereses

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Las recientes tensiones en los mercados de deuda, solventadas con la promesa del Banco Central Europeo (BCE) de diseñar un 'mecanismo antifragmentación' para contener las primas de riesgo, han supuesto, no obstante, una voz de alarma para el Gobierno. El inicio de un nuevo ciclo de subidas en los tipos de interés ya ha supuesto un encarecimiento en el coste de financiación del Estado.

Pero desde hace semanas el Ejecutivo defiende que la situación es completamente manejable, en un momento en el que se busca, ante todo, mantener la confianza de los inversores que compran deuda española. La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, defendió este martes la política de endeudamiento del Tesoro Público, que desde hace años ha podido aprovechar el favorable contexto de tipos negativos para encarar la normalización de la política monetaria en una buena situación.

Durante la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, Calviño recordó que esta «gestión prudente» ha permitido al Tesoro aumentar la vida media de su deuda por encima de los 8 años, lo que reduce el riesgo de refinanciación. «Solo hay que refinanciar un 15% de esa deuda al año, lo que reduce el impacto del alza de los tipos de interés», insistió. Además, el organismo dependiente del Ministerio de Economía ya ha ejecutado más del 60% del total de emisiones previstas para este año, con una carga de intereses presupuestada de 30.000 millones de euros, lo que permite afrontar con holgura el esperado repunte de los intereses a partir de la próxima reunión del BCE en julio, cuando se espera la primera subida de tipos, de 25 puntos básicos, en once años.

Actualmente, el coste medio de la deuda se sitúa, de hecho, en el 1,59%, inferior al de cierre de 2021, cuando se situó en el 1,64%, siendo el máximo el 3,6%, que se alcanzó en 2013. Asimismo, el coste de los intereses de la deuda sobre los ingresos bajó hasta el 5%, un nivel similar al de principios de 2009, con un máximo del 9,2%, alcanzado en 2013.

«La normalización para contener la inflación se está traduciendo en unos mayores tipos de interés de la deuda pública, pero los actuales siguen siendo bajos en términos históricos», defendió Calviño ante los medios.

Del mismo modo, indicó que los inversores internacionales siguen mostrando «una gran confianza en España», indicando que, aunque las primas de riesgo repunten, la subida es moderada si se compara con anteriores crisis.

En este entorno, Calviño indicó que «pese a la incertidumbre actual, la guerra, las disrupciones en las cadenas de suministro, etc, lo cierto es que la economía española mantiene un fuerte crecimiento y lo estamos aprovechando para seguir progresando en la consolidación fiscal».

En concreto, el Gobierno prevé en su Programa de Estabilidad que la deuda caerá por debajo del 110% del PIB en 2025, y el déficit se situará por entonces también por debajo del 3% que marca el pacto de estabilidad europeo, cuyas reglas fiscales están actualmente suspendidas.

«La gestión responsable de los últimos años nos está permitiendo responder de forma eficaz a los retos y desafíos de estos años sin perder de vista la brújula de medio plazo que nos permita seguir progresando», indicó Calviño durante su comparecencia.

En la misma, la ministra de Economía repitió el mensaje lanzado esta misma semana, advirtiendo que España se encuentra en un momento de «alta incertidumbre» en el que «las noticias sobre la energía no son positivas», insistiendo de nuevo en que la situación actual ya ha forzado a numerosas rebajas de previsiones de crecimiento en la zona euro.