Sede del Banco de España en Madrid. / R. C.

España paga por la deuda a seis meses por primera vez desde 2015

El Tesoro coloca 5.335 millones de euros, con una demanda que se mantiene disparada entre los inversores

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El mercado de deuda se ha dado la vuelta después de que España haya tenido que asumir el pago de intereses a los inversores por colocarles Letras a seis meses. El Estado asume este cambio de tendencia, después de haber acumulado más de siete años sin tener que asumir ese coste para financiarse, gracias a las políticas del Banco Central Europeo (BCE), centradas en la adquisición de deuda pública, y a un contexto marcado por los bajos tipos de interés. Hasta ahora.

Porque el panorama está cambiando a ritmos forzados en cuestión de semanas. La escalada de la inflación -superior al 10% en España hasta junio, y sobre el 8% en la zona euro, según Eurostat- ha provocado que el BCE anuncie la primera subida de tipos desde 2014. Y los inversores han comenzado a exigir intereses a países como España, frente a varios años en los que el Tesoro ha llegado a financiarse gratuitamente.

El Tesoro Público ha colocado este martes 5.333 millones de euros en letras a 6 y 12 meses, en el rango medio previsto, y lo ha hecho empezando a pagar a los inversores por la referencia a 6 meses por primera vez desde septiembre de 2015, según los datos publicados por el Banco de España.

A pesar del repunte de tipos, los inversores siguen mostrando interés por los títulos de deuda españoles, ya que la demanda conjunta de ambas referencias ha superado los 10.954 millones de euros, más del doble de lo finalmente adjudicado en los mercados.

En concreto, el organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos ha colocado 1.149 millones de euros en letras a seis meses, frente una demanda de 3.184 millones (prácticamente el triple), y el tipo de interés marginal se ha colocado en el 0,13%, frente al interés negativo de -0,05% de la subasta anterior de junio. En las letras a 12 meses ha colocado 4.184 millones, por debajo de los 7.770 millones solicitados por los inversores, con una rentabilidad marginal del 0,70%, frente al 0,50% previo.

En las últimas subastas el Tesoro ha tenido que remunerar más a los inversores por los títulos de deuda, coincidiendo con las subidas de tipos de la Fed y los anuncios de aumentos del precio del dinero también del BCE, que ya ha adelantado que iniciará la senda de subidas en el mes de julio. Además, se produce en un momento en el que la prima de riesgo y la rentabilidad del bono a 10 años están subiendo.

Frente a esto, el Banco Central Europeo ya ha anunciado que desde julio comenzará la reinversión flexible de los bonos adquiridos durante la pandemia que hayan vencido con el objetivo de contener, si es necesario, las primas de riesgo.

También este martes, el Consejo de Ministros verá el informe del Tesoro Público, que confirma que se ha aumentado la vida media de la deuda en circulación, al tiempo que se han reducido las necesidades de refinanciación y también el tipo de interés de la deuda en circulación. Dos condiciones que, en principio, alivian en parte la nueva etapa de tipos al alza.

De su lado, el jueves el Tesoro celebrará una subasta de obligaciones del Estado, en la que el organismo público espera adjudicar entre 4.250 millones y 5.750 millones de euros. Será un nuevo momento para comprobar el estado de la deuda pública, una de las claves para el próximo Presupuesto General del Estado que el Ejecutivo ya elabora para 2023.

En la sesión bursátil de este martes, el interés exigido por los inversores al bono español a 10 años se encuentra cerca del 2,4%, mientras que la prima de riesgo (la diferencia entre el bono español y el alemán, de referencia) baja hasta los 109 puntos básicos. Hace apenas dos semanas, la prima superó los 150 puntos y el bono se alzó hasta el 3% en medio de la tensión provocada por la inflación, derivada de la guerra en Ucrania.