Los trabajadores no han cobrado aún el salario de este mes. La situación de JSP es «agónica». / C7

La quita bancaria, escollo para la salvación de JSP

El nuevo inversor es un grupo integrado por un fondo de capital riesgo y profesionales vinculados al sector agroalimentario de Canarias. Si en 15 días no hay acuerdo será el final de esta industria. Los trabajadores aún no han cobrado este mes

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

La familia Sánchez, propietaria de la mayor industria láctea de Canarias, JSP (con marcas tan potentes como Millac o Celgan), negocia 'in extremis' la entrada en el capital de la empresa de un nuevo inversor que la liberará del concurso de acreedores y garantizará su pervivencia. Sin embargo, para lograr ese acuerdo es necesario que la banca acreedora, fundamentalmente CaixaBank, Sabadell y el Banco Santander, acepten una quita «elevada» de la deuda que se as ience a 37 millones de euros. A estos hay que sumar otros 14 millones que se deben a los proveedores. En total, 51 millones de euros.

CaixaBank y el Sabadell están dispuestas a aceptarlo pero el Banco Santander la rechaza y «está bloqueando» un acuerdo que es crucial para que la empresa pueda seguir adelante. Sin su visto bueno el inversor no entrará en JSP, que se verá obligada a entrar en el concurso y previsiblemente, en liquidación.

«La situación de JSP es ahora mismo agónica. O se cierra ese acuerdo o en quince días hay que ir al concurso porque hay nóminas que pagar y proveedores que tienen que cobrar y que no lo están haciendo», indican fuentes del sector industrial.

Estas fuentes apuntan que el inversor interesado en entrar en JSP es un grupo integrado por profesionales conocedores del sector agroalimentario de Canarias y un fondo de inversión de capital riesgo español. «Este grupo tiene capacidad suficiente para dar soluciones a la industria. Conocen el sector y saben qué medidas hay que tomar para que JSP deje atrás las pérdidas y vuelva al beneficio», indican estas fuentes.

La familia Sánchez llevaba meses buscando una solución al problema, tras comprobar que las medidas aplicadas por los asesores externos y vinculados a KPMG en los últimos tres años no habían logrado reducir deuda y mejorar la situación económica-financiera de JSP. Habían tocado distintas puertas y tanteado distintos inversores.

Hace unos meses empezaron a negociar con este grupo inversor y el acuerdo con la familia está avanzado pero la negativa del Banco Santander a aceptar la quita impide que se cierre. «Todo está pendiente de que la banca acreedora acepte la fórmula que el grupo inversor le plantea. CaixaBank y Sabadell entienden la situación y están a favor pero el Santander lo bloquea», indican estas fuentes.

El acuerdo pasa por un quita de los 37 millones que se deben a la banca superior al 50% pero, como apuntan estas fuentes, la opción es cobrar ese porcentaje o no cobrar nada porque la empresa irá al concurso y previsiblemente, a su liquidación. «El Santander ha entrado en una negativa incomprensible porque aquí las alternativas son, o dejo de recuperar mucho dinero pero recupero algo, o no recupero nada», señalan estas fuentes.

Los 500 trabajadores de JSP también se están moviendo para lograr que se alcance el acuerdo y que la empresa pueda seguir adelante, garantizando sus empleos. El presidente del comité de empresa, Ángel Yanez, remitió ayer una carta a la dirección territorial del Banco Santander en Canarias solicitando «que no obstaculice» la propuesta que hay sobre la mesa y que, de aceptarse, permitirá la entrada del nuevo inversor y de capital a la empresa. Las plantillas aún hoy, a 7 de abril, no han cobrado el salario de este mes. Los trabajadores esperan que el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, medie para buscar una solución a la empresa y su plantilla.