Borrar
Directo Esther Monzón expone la situación de la Sanidad en Canarias
Una mujer pasa frente a la sede de Unicaja en Málaga EFE / Vídeo: Atlas

La fusión de Unicaja y Liberbank recortará los costes un 20%

La nueva entidad destinará 540 millones de euros a su plan de ajuste y plantea el pago de un dividendo equivalente a cerca del 50% de sus beneficios cuando la economía mejore y se levanten las restricciones regulatorias

Miércoles, 30 de diciembre 2020, 09:27

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Liberbank y Unicaja han ratificado su fusión en sendos consejos de administración que tuvieron lugar ayer por la tarde, aunque el proceso todavía está pendiente de la aprobación de sus respectivas juntas generales de accionistas. Si todo va como se espera, la operación culminará a mediados del año que viene. Y las entidades han realizado sus cálculos sobre el impacto que tendrá la integración en sus cuentas. Así, estiman que la generación de sinergias permitirá incrementar el beneficio por acción de ambas entidades en aproximadamente un 50% respecto a las estimaciones del mercado para 2023. Ello, según detallan, implicará un aumento del beneficio por acción cercano al 57% en el caso de Unicaja y del 43% para Liberbank: de los niveles estimados de 0,09 euros por acción de Unicaja y los 0,10 de Liberbank, se saltará a los 0,14 euros de beneficio por acción en el banco combinado.

El pacto también incluye una promesa de retribución a los accionistas: la entidad combinada espera tener un 'pay-out' (porcentaje del beneficio que se reparte en forma de dividendos) del 50% «en cuanto las perspectivas macroeconómicas mejoren y se levanten las restricciones regulatorias». Se prevé que la remuneración incluya tanto efectivo como recompras de acciones.

Asimismo, de acuerdo con sus números, con la fusión serán capaces de generar un ahorro de costes de 192 millones de euros antes de impuestos con vistas al año 2023. Antes de esa fecha, en 2021, el ahorro será de 29 millones y en 2022, de 153 millones. Sin contar con los ahorros ya decididos individualmente por Unicaja, la cifra equivale al 17% de la base de costes de la entidad combinada. Incluyendo el plan de la entidad andaluza, la reducción de costes alcanza el 20%. Y la rentabilidad medida por el RoTE se acercará al 6% en un plazo de tres años, desde niveles en el entorno del 3% que registran actualmente los dos bancos por separado.

De acuerdo con Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank y que ocupará ese mismo cargo en la entidad resultante, la fusión mejorará la rentabilidad por ahorros de costes y también por la generación de sinergias de ingresos: prevén que pueda mejorar la operativa en seguros y fondos de inversión, además de que piensan capturar una mayor cuota de mercado en negocios en los que por tamaño antes les era más difícil competir, como el comercio exterior o la banca corporativa.

La futura entidad contará con un ratio de capital de primera calidad (CET1) del 12,4%, que declaran que será el más elevado de entre los bancos españoles cotizados y una vez descontados los 1.200 millones de euros en que calculan los ajustes que deberán acometer. Actualmente, en ambas entidades el ratio de solvencia supera el 14%.

Los costes de reestructuración se estiman en 540 millones de euros antes de impuestos. A esa cifra habrá que sumar 400 millones en concepto de provisiones adicionales para cubrir la morosidad, además de otros 200 millones de euros en otros conceptos. Pero la entidad no ha precisado de momento cuáles serán sus decisiones en lo relativo a la fuerza laboral y al cierre de oficinas -aunque tienen estimaciones, habrán de consultarlo y negociarlo «con los afectados», tal como marca la ley y su filosofía de trabajo-, si bien comentan que los solapamientos son bastante reducidos en términos geográficos. En todo caso, las partes insisten en que la nueva entidad «nace con vocación de permanencia en las regiones en las que ya tienen arraigo».

En cuanto a la morosidad, en el nuevo banco esa tasa se situará en el 3,8%, prácticamente la media aritmética entre la que actualmente pesa sobre Unicaja (4,6%) y la de Liberbank (3%). Ello, además, con una ratio de cobertura del 67% una vez se ejecute la transacción.

En cuanto a la estructura del capital de la futura entidad, la ecuación de canje propuesta otorga el 59,5% del capital a los accionistas de Unicaja y el 40,5% a los de Liberbank. Y, más en particular, da a Fundación bancaria Unicaja el control de alrededor de un 30% de las acciones, mientras que a Fundaciones Liberbank corresponde en torno a un 10%.

Respecto a su implantación territorial, la mayor cuota de mercado por depósitos de la clientela la tendrá en Asturias (31%), seguida de Cantabria y Extremadura (26% y 25%, respectivamente), además de por Castilla y León y Castilla-La Mancha (21% y 20%, por ese orden) y, por último, por Andalucía, con una cuota del 12%. Además, en Madrid contará con una cuota del 11,8% en formalización de hipotecas.

En su conjunto, la entidad combinada tendrá unos activos que rozarán los 110.000 millones de euros, lo que supone una cuota del 3,9% en España; los préstamos a la clientela sumarán 55.000 millones de euros, que representa un 4,2% del conjunto del mercado español; los depósitos a la clientela aglutinarán 67.000 millones de euros, un 4,7% del total a nivel doméstico; y los recursos fuera de balance alcanzarán los 19.000 millones, el 3,3%.

El nuevo grupo bancario contará con 4,5 millones de clientes, más de 1.500 oficinas y más de 9.800 empleados.

Carlos Azuaga, presidente de Unicaja y que también lo será de la entidad resultante de la fusión, destacó que era imprescindible tomar «decisiones estratégicas de gran alcance» para hacer frente a los retos actuales del sector: bajos tipos de interés, digitalización o la crisis provocada por el coronavirus. Con la operación, afirmó Azuaga, se «ganará tamaño» «y nos ubicará entre los bancos más relevantes por dimensión». «Pero ello no es un fin en sí mismo», aseguró, sino «elevar de forma notable la eficiencia, la rentabilidad y la fortaleza financiera».

Además, tanto Azuaga como Menéndez insistieron en que con la operación el nuevo banco accederá de una manera más eficiente a los mercados para financiarse, gracias a su mayor liquidez, capitalización, visibilidad y cobertura de analistas. Ello, aseguró Azuaga, incidirá positivamente en un mayor interés de los inversores institucionales y en la realización de emisiones en mejores términos.

De acuerdo con su plan de emisiones, hasta enero de 2024, prevén captar alrededor de 2.500 millones de euros en recursos con diferentes instrumentos.

El grupo no se cierra puertas después de sellar su acuerdo de fusión. «Todo es posible», respondió Menéndez a una pregunta en rueda de prensa sobre la posibilidad de que pueda acometer más operaciones: «Entendemos que esta es una buena operación, pero no sabemos si puede haber más, o no. Por dimensión y por cómo es el mapa bancario español, podría ser. Estamos abiertos a considerar otras oportunidades«, explicó el consejero delegado.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios