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Las aerolíneas ofrecerán este verano 400.000 plazas menos con la península

Las líneas aéreas programan 2,7 millones de asientos, solo un 12% menos que en 2019, pero se prevén recortes según avancen las semanas

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Canarias contará para la temporada de verano, el segundo en pandemia, con casi un 30% menos de plazas aéreas respecto al año 2019, según las previsiones que a fecha de hoy tienen las aerolíneas. En términos absolutos y a fecha de hoy habrá en el mercado 2,7 millones de asientos menos pero aún no hay nada cerrado. Las aerolíneas, que prevén 7,2 millones, están recortando capacidades semana a semana en función de una demanda que no acaba de arrancar y es difícil anticipar lo que pasará dentro de un mes y medio, según indican fuentes de la Consejería de Turismo. Como muestra un botón: desde el 1 de febrero y hasta mayo las aerolíneas desprogramaron casi dos millones de plazas aéreas con el archipiélago

Según los mercados, todo apunta a que el nacional será el que menos va a sufrir la pérdida de plazas. Según las previsiones de las aerolíneas, para la temporada de verano -entre abril y octubre de este año- habrá en el mercado 2,7 millones de asientos, solo un 12,3% menos de los que había en 2019, cuando se programaron 3,1 millones. El recorte en términos absolutos supone 387.168 plazas aéreas menos. Sin embargo, la cifra pude ir a la baja puesto que las aerolíneas «no están obligadas a operar más del 50% de lo programado (antes se obligaba al 80% para no perder los slots) y se sienten más libres para cancelaciones», según apunta la Consejería de Turismo. En invierno se canceló el 40% de lo programado.

Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) se considera que serán los vuelos domésticos, entre los que se encuentra Canarias, los que primero se recuperen.

La pérdida de la conectividad ha sido tan elevada desde que irrumpió la covid que la recuperación se prevé lenta y gradual.

La demanda de turismo nacional hacia Canarias está fuerte, ya que viajar a las islas -sobre todo a este archipiélago por los bajos índices de contagios que ha habido- o a costas figura como la preferencia entre los nacionales para este verano. Sin embargo, como señala el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricua, una cosa son las ganas y otra la decisión final del turista. Según indica, con un 10% de la población vacunada la mayoría de la gente va a esperar a ser inoculada para viajar y los que lo hagan sin estarlo lo harán a un destino cercano. «Las restricciones van a seguir después del estado de alarma y por lo tanto, no hay un escenario claro para viajar. Los turistas en estas circunstancias no se compran un billete de avión hasta la víspera, así que por ahora, es imposible saber lo que va a pasar en verano», indica Mañaricua, que considera que hasta finales de junio no se podrá saber «si habrá turismo nacional en la islas en julio y agosto». Para Mañaricua, los bonos turísticos puestos en marcha por algunas comunidades para incentivar el turismo dentro de la región juega en contra de destinos como Canarias, ya que las personas optarán por quedarse en sus territorios.

La incertidumbre es tan elevada que hacer pronósticos sobre lo que ocurrirá en verano es difícil. Como se apunta desde la Consejería de Turismo, la vacunación no está siendo suficiente por la lentitud con la que avanza y aún no están claras las condiciones del certificado verde ni las condiciones de viaje de los diferentes países.

En este sentido, según los datos de Turismo, para este verano la mayor pérdida de conectividad será con los Países Bajos, con un recorte del 80%. Se prevé, a fecha de hoy, que las aerolíneas pongan en el mercado 41.233 asientos frente a los 214.345 de 2019. Se pierden 173.112 plazas aéreas.

A continuación se sitúa el Reino Unido. Actualmente el país tiene vetados los viajes a Canarias a pesar de haberse abierto a 12 destinos, entre ellos Azores y Madeira. Por ahora, el archipiélago continúa en ámbar podría pasar en próximas semanas al verde. Sin embargo, las exigencias impuestas a los turistas al regreso a su país desincentivarán las salidas y fomentarán el turismo interior, según Mañaricua. La previsión es que haya en el mercado en la temporada de verano un 37% menos de plazas aéreas, lo que supone perder 1,1 millones. Las aerolíneas prevén poner en el mercado 1,9 millones frente a los 3,1 millones de 2019. Las perspectivas con este mercado, que es clave para islas como Tenerife y Lanzarote, no son buenas. Con Alemania se perderán 311.737 plazas, un 21%. Las aerolíneas prevén ofertar 1,1 millones este verano. Tras la península es el que mejores perspectivas tiene.