Fútbol base

Una fábrica de reflejos grancanarios

06/06/2019

Más Que Porteros Las Palmas, una escuela creada por Miguel Guerra y Javier Ortega, ambos con largo pasado bajo los postes, acoge los martes y jueves de cada semana (18.30 a 20.00 horas) a todos los chicos y chicas que quieran crecer como arqueros. La experiencia de ambos es fundamental para pulir la técnica de la cantera isleña.

En un archipiélago donde el fútbol se ha caracterizado por la sutileza técnica y el toque de seda, la figura de los porteros nunca ha podido brillar con luz propia. Y ahí es donde nace Más Que Porteros Las Palmas, una escuela creada por Miguel Guerra y Javier Ortega con el objetivo de mejorar las capacidades de los arqueros canarios. Una fábrica de reflejos que se gesta en el campo del Piletas.

Una fábrica de reflejos grancanarios

Allí, cada martes y jueves de la semana (de 18.30 a 20.00 horas), las estiradas se agudizan y los guantes vuelan en busca de evitar que los balones besen las mallas de las porterías. No hay límite de edad. Tampoco de género. Como Javi Ortega destaca, se puede apuntar «cualquiera que quiera ponerse unos guantes y tirarse como un desgraciado». Y el que fuera arquero de la UD Las Palmas en la temporada 2005-06 lo tiene claro: «Hay madera. La cantera canaria no tiene nada que envidiar a nadie. Solo hacen falta oportunidades», refleja.

Y en Más Que Porteros, que nació en enero de este año, pueden seguir creciendo. «Tenemos un niño de cinco años que no puede ser prebenjamín todavía y el padre nos dijo que su hijo quería ser portero», cuenta Ortega repleto de orgullo. Asimismo, en la escuela pueden entrenar «niños de todas las edades, desde los cinco años hasta los 18, ya en edad juvenil». «Las chiquillas entrenan súper bien», añade el que fuera cancerbero.

Una fábrica de reflejos grancanarios

«Esto surge gracias a Miguel Guerra, que está conmigo en este tema. Él siempre ha sido entrenador de porteros. De hecho, era mi entrenador en el Castillo y en Las Palmas», cuenta Ortega, que además de defender la elástica amarilla puso el candado en los arcos del Castillo, Vecindario y Santa Brígida entre otros. «Él me plantea tener una escuela de porteros, pues era su ilusión, y siempre había jugado al fútbol (Telde y Maspalomas entre otros). Quería formar a niñas y niños», aclara. «Hay entrenamientos específicos. Juego de pies, tecnificación, blocajes, un poco de todo», matiza con una sonrisa.

Una fábrica de reflejos grancanarios

Esta sintonía entre ambos comienza cuando Guerra entrenaba a Ortega. Ahora, ya con un tándem perfecto para aumentar las virtudes de los porteros más jóvenes de la isla y, cómo no, pulir sus defectos. Ahora, en la subida hacia Teror, en el campo del Piletas, cerca del Mercadona, se crean nuevas promesas bajo los palos.

«El Piletas se ha portado muy bien cediéndonos las instalaciones», afirma. «Nosotros entrenamos a sus porteros y podemos entrenar en el campo», concluye.

Cabe destacar que esta escuela lleva a cabo cursillos en navidad y en verano. Y quien quiera ponerse unos guantes, puede probar en la jornada de puertas abiertas que habrá el próximo miércoles 19 de junio de 17.00 a las 20.30 horas.