Viera quiere quedarse hasta junio

25/11/2019

El jugador ya le ha transmitido a Miguel Ángel Ramírez su deseo de terminar la temporada en la UD, cuestión que depende del Beijing Guoan, el club propietario de sus derechos y con el que ya hay negociaciones para alargar el préstamo.

Hay partido con Jonathan Viera. El futbolista debería volver al Beijing Guoan en enero, tal y como estipula el contrato de cesión suscrito el pasado verano, pero su deseo es terminar la temporada en la UD. Y así se lo ha transmitido personalmente a Miguel Ángel Ramírez, si bien todo depende del club asiático, propietario de sus derechos federativos y con el que renovó contrato hasta diciembre de 2021 antes de regresar a casa. Se trata de una operación compleja la de poder extender el préstamo de Viera más allá de este año, aunque desde la zona noble del Gran Canaria ya se han iniciado las gestiones para explorar las opciones que hay. Considerando la voluntad de Viera, que es vinculante pero no definitiva, en la UD van a agotar «todas las posibilidades» para hacer realidad la voluntad compartida de no separar los caminos en mitad del calendario.

Ramírez ya demostró poder de convicción y cintura cuando logró convencer al Beijing para traerse a Viera en el mercado estival. Entonces, como ahora, era un salto al vacío. El atacante internacional tiene una ficha imposible de asumir y era pieza básica en su equipo. Una fisura costal a mitad de julio y su especial conexión con el máximo mandatario de la UD cimentaron un retorno que se hizo oficial a comienzos de septiembre para asombro general. Porque poder integrar a filas a una pieza de su calibre, acaso la más determinante de la categoría, y encima con el añadido de no implicar costos para las arcas propias, colmaba las expectativas de todo el universo del club. Y, salvando el parón obligado por una lesión, Jonathan se ha encargado de demostrar, partido a partido, que todos los esfuerzos por tenerle en nómina han valido la pena. A su rendimiento y goles suma una implicación ejemplar y la conexión estelar que integra con Pedri, la otra franquicia de esta campaña.

Ahora, a menos de un mes para que se celebre el que en teoría sería su último partido antes de hacer las maletas (frente al Rayo Vallecano, en la antesala de las vacaciones navideñas), se ha activado toda la maquinaria y con la máxima pulcritud posible para seducir a un Beijing al que le están acompañando los resultados en la Superliga de su país, con papel estelar de Bakambu y Renato Augusto para estar en la zona alta de la tabla. No es cuestión menor el dato. Que gane partidos sin Viera puede hacer que el técnico, el francés Bruno Génésio, decida seguir apostando por el cupo de extracomunitarios que tiene sin necesidad de reintegrar al grancanario, algo que, sin duda, daría un empujón crucial a los deseos de la UD.

Fuera de China, Jonathan no se plantea otra opción que Las Palmas. Su ambición profesional de volver a intentar un ascenso a Primera, algo que ya logró en 2015, y aspectos de índole personal, con la familia establecida en la isla, le hacen descartar otras posibles salidas, pese a que, como subrayan desde Siete Palmas, tiene posibilidades en otros destinos que podrían ser más atractivas en el plano competitivo y financiero. Ahí, si el Beijing le prorroga la excedencia, la batalla está ganada.

Con todo, desde la UD guardan máxima prudencia y, de puertas para afuera, el discurso es unidireccional: Ramírez habla abiertamente de aprender a competir sin Viera y Mel, incluso, se aventura en tratar de buscar alguien que le sustituya en la ventana invernal de pases. Quieren evitar incomodar al Beijing con declaraciones que puedan caer con la interpretación cambiada por tierras asiáticas y conservar el clima de cordialidad y buena sintonía que preside las relaciones entre instituciones. Se asume, insisten en la UD, que acabará pasando lo que dispongan desde la capital oriental más allá de las apetencias de jugador y entidad. Y, precavidos por lo que ocurre y si cuaja el segundo capítulo de esta nueva estancia de Viera aquí, ya hay plan para poder afrontar el montante que supondría retenerlo si el Beijing exige liberarse de la parte proporcional como condición para el trato. No hay posibilidad en el presupuesto. Pero Ramírez, como ya ha hecho en otras ocasiones, pondría el dinero.