Moleiro, Cardona y Álvaro Jiménez celebran uno de los goles en La Rosaleda. / laliga

Un recital con mensaje: esta UD va en serio

La goleada en Málaga, sin Viera, Vitolo, Pejiño o Sandro, empodera la profundidad de plantilla y dispara las expectativas del proyecto

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Sin Viera, sin Vitolo, sin Pejiño y sin Sandro. Cuatro futbolistas que, en circunstancias normales, han de tener rango de titulares en esta UD. Así se goleó al Málaga en La Rosaleda (0-4) en una exhibición de fútbol absolutamente incontestable. Hay que retroceder seis años, jornada inaugural de la temporada 2016-17, para encontrar la última vez que la UD hizo cuatro goles fuera de casa (tiempos de Primera, con Quique Setién en el banquillo y 2-4 en Valencia), y nada menos que nueve, temporada 2012-13, Sergio Lobera a los mandos en la categoría de plata, para localizar el precedente de este tanteador tan rotundo como visitante con el 0-4 en la Nova Creu Alta al Sabadell.

Exploró registros olvidados lo acontecido anteayer y, además del subidón anímico y clasificatorio, planteó un interrogante que enriquece todavía más presente y futuro de este proyecto: ¿A quién hay que quitar para que entren las mencionadas ausencias? Bendito problema para un García Pimienta al que te toca gestionar el arsenal de recursos sabiendo que siempre tendrá que tomar decisiones dolorosas, esto es, excluir del once a futbolistas de primer cartel. Marc Cardona, Clemente y Álvaro Jiménez se justificaron con goles (lo del cordobés rozó el escándalo con su vaselina majestuosa y un chutazo a la misma escuadra que apuntaba a obra de arte de haber acabado centro) y Alberto Moleiro dio un recital como trescuartista. Un frente ofensivo a plenitud, con todos tirando la puerta abajo, y que, en teoría, no habilita cambios a corto plazo.

Considerando que Pejiño, cumplidos sus dos partidos de sanción, y Sandro, ya con varios días de entrenamiento, estarán disponibles el próximo lunes frente al Andorra, ya no hay sillas para tanta gente. Viera, entre algodones por un pinchazo, y Vitolo, en fase de puesta a punto y sin plazos marcados, no tienen tan claro postularse para la tercera jornada. Con todo, los descartes para entrar entre los elegidos serán ya inevitables e implicarán bien a unos que se ganaron la continuidad, bien a otros que están para jugar de inicio por su prestancia y magnitud.

«Tuvimos la efectividad que antes nos faltó», sentenció Pimienta como conclusión que engloba todo lo aconteció en Málaga para bien de su equipo. En realidad, el comportamiento colectivo de Las Palmas fue coral y alcanzó todas las demarcaciones, bien mezclados Loiodice y Mfulu, una retaguardia que dejó inédito a Rubén Castro y con Valles luciendo cuando le tocó salir en la foto.

Nada que objetar a la apuesta realizada para la ocasión a la luz de los acontecimientos y con una solvencia letal. La dependencia tan cacareada de Viera pasó, por un día, de largo y brindó un recital de los que hacen afición y, de paso, mandan un mensaje al resto: esta UD va en serio.