Rober, durante un entrenamiento en Barranco Seco. / canarias7

El plan de la UD: ganar al Málaga

El equipo amarillo afronta este viernes, a las 21.00 horas, su primera de las cinco finales para alcanzar la promoción de ascenso

PEDRO GARCÍA Las Palmas de Gran Canaria

En el Estadio de Gran Canaria se cruzan este viernes (21.00 horas) dos equipos con caras distintas. La UD Las Palmas llega con la carrerilla de una derrota en nueve partidos mientras que el Málaga coquetea con los puestos de descenso. Y es que los andaluces de los últimos quince partidos solamente han ganado dos encuentros. Unos números preocupantes para un club que en un pasado no muy lejano se codeaba en el viejo continente con el mejor caviar futbolístico.

En una noche atípica de fútbol en Siete Palmas, el equipo de García Pimienta afronta la primera de las cinco finales que le restan para recortar distancias con el Real Oviedo, visitante en la penúltima fecha y con una renta de cinco puntos. Los dos frenazos amarillos en Éibar e Ibiza obligan a ganar sí o sí.

La carrera por alcanzar la sexta plaza no puede tener una mancha más en su trayectoria. De lo contrario, el proyecto se empezaría a tambalear de nuevo. Las aspiraciones del equipo para intentar subir de categoría pasan por sumar los tres puntos en este partido cargado de responsabilidad sin pensar en los cuatro restantes, sin estar pendiente de lo que hagan los otros candidatos. No hay otro plan válido para la UD: ganar al Málaga.

El trabajo de la semana ha estado enfocado en escoger al sustituto más fiable para el ataque, debido a la sanción por acumulación de amonestaciones de Sadiku. El albanés ha sido el sustento de la UDLas Palmas desde la llegada de Pimienta al banquillo: cuatro goles traducidos en siete puntos.

El esfuerzo de los amarillos hasta llegar aquí ha sido mayúsculo. Sería una pena y una desilusión que acabara sin premio. En cuanto a fútbol, la gran mayoría de los entendidos alaban cada fin de semana a una UD Las Palmas entera y con recursos suficientes para doblegar a cualquier oponente, dirigida por un Jonathan Viera estelar, el jugador con más influencia en todo lo que sucede al rededor del juego del equipo.

En esta noche de viernes futbolero, el factor público también será determinante. Hay pruebas suficientes en el pasado de que la grada del Gran Canaria es capaz de empujar a su equipo a la victoria.

El Málaga ganó en La Rosaleda en la primera vuelta (2-1), con un gol en las postrimería, un rival herido que lo hace peligroso. Que van a pasar cosas de aquí al final, lo sabemos y está garantizado. Lo que hoy debe suceder es que la lógica se imponga y el fútbol sea justo con la UD, un equipo que por méritos propios se merece estar entre los cuatros candidatos finales en una liga que ya prepara los transistores.