Enzo Loiodice, celebrando con aficionados en la grada. / cober

Las Palmas, ante un diciembre foráneo para calibrar euforia

A la UD le toca volver a afrontar dos partidos de manera consecutiva lejos de sus dominios, donde espera prolongar el buen hacer ofrecido en el derbi canario ante el Tenerife

KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Sin tiempo para celebraciones, la UD centra sus miradas en el doble desplazamiento que afrontará entre el sábado y el martes. Aguardan tres encuentros en ocho días. Yahí podría comenzar a decantarse la balanza clasificatoria en el largo plazo. Porque si Las Palmas es capaz de meter la directa, sin fallar en sus compromisos, podría incluso poner tierra de por medio en los puestos de ascenso directo.

Los de García Pimienta rendirán visita este sábado (17.30 horas) al Sporting de Gijón para presentar batalla en El Molinón. Luego, casi acto seguido, tocará volver a sacar músculo ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere (martes, 18.00 horas). Será un doble desplazamiento complejo, por la magnitud de los rivales y porque ambos tienen ciertas necesidades si quieren aspirar a algo más que a la mediocridad.

Pruebas de fuego que calibrarán la euforia amarilla y que después dejarán paso al choque frente al Albacete (domingo 11 de diciembre, 20.00 horas) en el Estadio de Gran Canaria, en el que será el único y último partido en casa de este 2022, ya que el 17 de diciembre (17.30) tendrán que viajar al campo del Villarreal B y el último compromiso del año, en Copa del Rey, será también en el feudo de La Nucía.

Un diciembre cargado de curvas, con cinco enfrentamientos, de los cuales cuatro serán lejos de la isla. Además, con otra jornada intersemanal en la que Pimienta y su cuerpo técnico tendrán que estar finos para repartir esfuerzos y evitar lesiones que mermen lo que queda de año. Pero Las Palmas esta campaña ya sabe lo que es vencer en la doble salida que ya disputó. Los insulares sumaron un seis de seis en casa del Lugo (0-1) y la Ponferradina (0-1) con tantos de Benito Ramírez y Florin Andone, respectivamente.

Con todo, la plantilla grancanaria espera que el festín del derbi frente al Tenerife suponga una dosis de oxígeno extra. Por dos cosas. La primera, por la necesidad de recuperar la senda de los triunfos. La segunda, porque tumbar al eterno rival, y esta vez ante 31.047 espectadores, siempre es un plus de vitamina y moral.

García Pimienta se agarrará a la motivación de Pejiño, bigoleador y desatado por completo el otro día. También a la seguridad defensiva que ofrece la pareja que forman Coco y Eric Curbelo. Fabio cogerá el timón en la sala de máquinas y acompañará a Enzo Loiodice, que haría bien en ver la quinta cartulina amarilla y cumplir ciclo frente al Real Oviedo para así tampoco cargar en exceso sus gemelos.

Afrontará el doble compromiso Las Palmas, o al menos el primer choque, en ascenso directo. Y de ahí no quieren salir los amarillos en toda la temporada.