Herrera no se la juega el domingo

09/02/2019

El técnico seguirá en el banquillo de la UD pase lo que pase ante el Málaga en La Rosaleda pese a que la trayectoria del equipo sigue estando muy lejos de las expectativas. La directiva, reacia a más cambios en el banquillo, confía en el resurgir

Paco Herrera seguirá siendo el entrenador de la UD Las Palmas pase lo que pase mañana en la visita al Málaga en La Rosaleda (19.00 horas). La directiva encabezada por Miguel Ángel Ramírez, que tendrá una amplia representación en el palco del recinto andaluz, con el presidente y Nicolás Ortega al frente de la expedición, sigue confiando en Herrera para enderezar el rumbo de este proyecto, pese a los malos números, y «en ningún momento» se ha planteado un nuevo relevo en el banquillo. Ni siquiera una derrota alimentaría las dudas al respecto, aunque en el club no se quieren poner en el peor de los supuestos y apuestan por un golpe de autoridad en esta jornada. Que el equipo lleve cuatro jornadas consecutivas sin perder se entiende como un escenario más que propicio para obrar el resurgir deseado y que se ha de cimentar con triunfos. No hay escenario mejor en esta categoría que el campo del Málaga para apuntarse una victoria de pedigrí que, además de tres puntos, reportaría una inyección estimable de estima y confianza.

A diferencia de Manolo Jiménez, su antecesor en el cargo y con el que brotaron discrepancias desde el primer momento, con el preparador catalán hay sintonía y concordancia, como admiten abiertamente el propio Ramírez o el secretario técnico Toni Otero. Esta afinidad suma, sin duda, en la protección que se le quiere dar más allá de sus cualidades profesionales. Porque el vestuario, en un alto porcentaje, está con el entrenador y avala su metodología, algo que no se daba con Jiménez y que terminó por precipitar su destitución.

Herrera, con todo, conoce el oficio y es consciente de que no hay créditos ilimitados. Confortado y agradecido por el apoyo de sus superiores, ha deslizado en su entorno íntimo que la UD no puede seguir con esta aritmética si desea rescatar su candidatura al ascenso. En otras palabras, que los resultados urgen. Así lo interpretan también sus jugadores. «Se acabaron las excusas. Todo lo que viene ahora serán finales», admitió Martín Mantovani en una entrevista publicada en CANARIAS7, un mensaje rotundo pero que comparte el resto de sus compañeros.

Málaga se presenta, por tanto, como una oportunidad inmensa de ganar crédito y no en un ultimátum para Paco Herrera, blindado a esta jornada por encima de resultados y rumorología.