Kirian rescata a la UD (1-1)

La Unión Deportiva Las Palmas, que mereció más en una recta final en la que dominó, empató ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere (1-1). Borja Bastón adelantó al equipo carbayón en el primer tiempo y Kirian puso las tablas en el segundo.

Óliver Suárez Armas
ÓLIVER SUÁREZ ARMAS

Pepe Mel no cambia si las cosas funcionan y así volvió a ponerlo de manifiesto en el Carlos Tartiere, repitiendo un bloque lanzado que hace olvidar las múltiples bajas y con la única novedad de Ale Díez por el sancionado Lemos. La UD salió valiente ante un Real Oviedo que propone y empuja. Loiodice, Kirian, Benito, Clemente y Jesé se asociaban para lanzar un mensaje de altura ante un rival que también ansía pisar la zona de promoción.

Los decibelios subían en un fortín carbayón consciente de una pugna con sabor añejo, dos históricos con el deseo de abandonar la categoría de plata. El plantel amarillo mandaba, pero las imprecisiones en la sala de máquinas forzadas -y algunas no- por la presión de la escuadra de Ziganda inquietaban a la muralla de Curbelo y Navas.

Más allá de las imprecisiones que oxigenaban a un Real Oiedo incómodo, la UD imponía su ley y atrincheraba a un rival superado, generando y llegando los pupilos de Pepe Mel a la espera de golpear primero en un Carlos Tartiere que se impacientaba con poco más de 15 minutos disputados. Esta UD tiene empaque y confianza, hechuras de gigante este curso y recursos para soñar hasta el final.

Sin embargo, la primera ocasión clara fue para el Real Oviedo en el minuto 18, pero Brugman no acertó. Algo que sí hizo un minuto después el infalible Borja Bastón desde el punto de penalti, tras un penalti cometido por Fabio sobre Viti . Raúl adivinó la trayectoria del lanzamiento, pero no pudo hacer nada para evitar que se adelantara el cuadro asturiano (1-0).

La UD no quería descomponerse tras una buena puesta en escena, pero Viti era un puñal por la derecha para alimentar las dudas. La incomodidad cambió de bando y Cardona regaló un balón que, por suerte, Borja Sánchez no aprovechó. Viejos fantasmas a domicilio irrumpieron por la endeblez y la pérdida de consistencia. El Real Oviedo, con las ideas claras y sólido en la presión, castigaba a una UD contra las cuerdas.

Kirian no llegó a un servicio de Benito que lo dejaba enfilado ante la portería de Femenías. Y, a renglón seguido, el tinerfeño lo intentó desde lejos, pero faltaba frescura y contundencia para revertir el marcador al descanso. La UD fue de más a menos, perdiendo clarividencia e intensidad y, lo que es peor, reincidiendo en errores no muy lejanos que tanto lastraban lejos de la isla.

Tras el paso por los vestuarios, Mel mantuvo la fe en los elegidos de inicio. El Real Oviedo mantenía la inercia con la que terminó la primera parte y subía líneas para propiciar los errores de la UD. No se arrugaron los amarillos y Benito y Navas pisaron la zona caliente en la búsqueda de las tablas. La UD se apoderó del balón, pero faltaba enseñar el colmillo.

Salvador Raúl

El guion era calcado al del arranque del encuentro, con un conjunto de Mel valiente, pero sin una profundidad con la que sí cuentan los de Ziganda con un goleador como Bastón. El delantero madrileño, que acumula ocho goles y ha marcado en cinco de las últimas seis jornadas, realizó un remate acrobático que Raúl envío al palo en una estirada de mucho mérito. El peligro llegada del lado ovetense, metiendo más ritmo e intensidad al duelo.

Mel buscaba soluciones y, en el minuto 58, Moleiro entraba por un desdibujado Loiodice, pero las imprecisiones de Fabio y Clemente, junto a la escasa efectividad de Díez, dinamitaban cualquier atisbo de esperanza. El elétrico Pombo conectó con Obeng para obligar a Raúl a intervenir de nuevo y, posteriormente, Cardona puso a prueba a Femenías para mandar el balón a córner.

La UD no era capaz de dar un golpe sobre la mesa, pero, en el minuto 72, una genialidad de Moleiro puso en bandeja un centro en segundo palo para que Kirian marcara de cabeza para llevar el delirio al casi centenar de aficionados amarillos en las gradas (1-1). El choque entró en otra dimensión, pero la UD estaba a gusto, con una segunda unidad que pasó de la reivindicación a la rebelión ya.

El incisivo Jesé y la maquinaria se entonaron a tiempo. El infortunio se cobraba otra baja con Ale Díez y Coco se sumaba en la recta final, al igual que Mujica por Jesé. El delantero grancanario pudo rematar a su exequipo, pero erró en los mejores minutos de la UD, que ya merecía más y pretendía castigar el agotamiento de su rival. La UD quería y merecía más. Exhibía ambición y galones para volver a triunfar a domicilio, pero el marcador no se movió mas.