Lamento de Jesé en un partido. / cober

El dilema con Jesé

El jugador duda si seguir o no en la UD y en el club tampoco descartan ningún escenario. Acaba contrato

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Jesé plantea un dilema y de los buenos en la UD. Si fuera por el presidente, seguiría, ya que es debilidad confesa de un Miguel Ángel Ramírez que siempre le avaló y que ya el verano pasado le convenció para renovar pese a su discreto rendimiento. Ahora Jesé está en las mismas: acaba contrato, sigue estando bajo sospecha por unas prestaciones muy alejadas de las expectativas y, a día de hoy, no tiene claro lo de seguir.

Es más, el pasado sábado, tras la derrota ante el Tenerife, se desmarcó del resto con unas declaraciones del todo desafortunadas, acusando al entrenador de equivocarse de planteamiento y hablando de su futuro entre incógnitas, algo que chirrió entre la concordia reinante. Poco antes había sido cambiado al descanso a cuenta de otra actuación invisible, sin peso en el colectivo ni jerarquía en el juego. Imperdonable su eliminatoria de promoción de ascenso para coronar una temporada de malas sensaciones personales.

Once goles (cinco de penalti) que no esconden parámetros bastante anémicos, a diferencia de compañeros como Viera, Moleiro o Kirian que sí se han sostenido a lo largo y ancho del calendario con regularidad. Jesé no terminó de asumir que su fútbol se escribe más en pasado que en presente y fueron numerosas las ocasiones en las que fue protagonista sin el balón, a cuenta de sus caras en algunas sustituciones.

El domingo siguió dando de qué hablar porque circuló el rumor de que no había acudido al almuerzo de despedida de la plantilla. Desde el club se apresuraron a confirmarle entre los presentes disipando habladurías que, en todo caso, se sustentaban en el distanciamiento evidente que se percibe. Reina la sensación de que no habrá marcha atrás.

¿Al extranjero?

El atacante valora una nueva aventura en el extranjero, luego de escalas anteriores sin suerte fuera de España en Francia, Inglaterra y Portugal. Quizás oriente sus pasos a un campeonato menos exigente porque tampoco tiene cartel para aspirar a algo más. Turquía, Dubái, Arabia o Catar asoman como destinos posibles si da el paso. Incluso no se descarta, en agradecimiento a la confianza que le dio la UD, renueve para poder irse traspasado, dejando en caja alguna cantidad.

Sería un pacto establecido de antemano de darse, que está por verse. Siendo uno de los jugadores con mayor salario del camerino, tampoco se haría un drama si terminara como parece su etapa, ya que liberaría masa salarial y abriría otras opciones para el ataque.

Ramírez confía en poder convencerle y es probable que en su comparecencencia de mañana se refiera al atacante en términos cariñosos, como siempre ha hecho y recordando que en su día renunció a ofertas mejores por jugar en el equipo de su tierra. Pero el proyecto deportivo está por encima de cualquier nombre y todas las maniobras que se hagan irán en la dirección del bien grupal. Privilegios, si hay, corresponden a Jonathan Viera, que bien se los ha ganado lustrando el brazalete.

Queda, también , la opinión vinculante de García Pimienta, que siempre ha tirado de él, aunque ya lo encontró al llegar y en sus planes de futuro lo mismo valora un perfil diferente para la vanguardia. Que no sería raro. Porque innegociables hay pocos y Jesé tampoco ha hecho demasiado por serlo.6