La plantilla del Mirandés celebra ante sus aficionados el triunfo ante el Zaragoza (2-0). / CD MIRANDÉS

García Pimienta, el antídoto catalán a la maldición de Anduva

Los números del técnico desde su llegada a la UD, con 14 victorias y ocho empates en sus 25 partidos de Liga, iguala la balanza en casa del Mirandés, donde nunca ganó Las Palmas

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Optimismo y vitamina para una visita maldita. Las Palmas mide fuerzas contra el Mirandés (sábado, 15.15 horas) lejos del Gran Canaria, lo que es sinónimo de destrozo y caída. En su historial, el conjunto amarillo jamás ha sido capaz siquiera de puntuar en Miranda de Ebro. Todos sus enfrentamientos se cuentan por derrota. Un registro que deja al equipo insular como la víctima perfecta de los rodillos. Seis duelos, seis derrotas de la Unión Deportiva. Para echarse a llorar, vaya.

Pero este año la cosa parece diferente. Territorio prohibido, sí, pero Las Palmas llega con su racha triunfal y con un antídoto que podría hacer efecto para salvar del veneno mirandés: García Pimienta. El preparador catalán, desde que se hiciera cargo del banquillo grancanario, ha conseguido 14 triunfos, ocho empates y solo tres derrotas en Liga regular. Un dato que, claro está, invita al optimismo.

Además, la UD acumula 18 encuentros de competición regular, sin contar el playoff de ascenso ante el CD Tenerife, sin saber lo que es morder el polvo. O lo que es lo mismo: invicta. Lidera Las Palmas esa lista por delante de Real Madrid y Burgos. Casi nada. Es por ello que la batalla de esta temporada se dibuja diferente. Se podrá caer, pero las posibilidades descienden en la estadística debido a cómo llegan a la cita los de Pimienta.

El curso pasado, en el último precedente, los isleños fueron arrollados. De principio a fin. 4-2 y muy poco que hacer pese a que Pejiño recortó distancias con un doblete y una muy buena actuación individual. Con eso no bastó. Del 3-2 se amplió al 4-2 final, cosa que supuso una nueva derrota amarilla en casa del Mirandés.

El maleficio de Miranda de Ebro continúa, de momento. Tal vez mañana la historia cambie por completo. Desde que el Mirandés subió a la categoría de plata del fútbol español, Las Palmas sucumbió siempre. Acostumbrados los locales a la alfombra amarilla, ahora acontece todo de manera diferente. Llega el líder, invicto y con solo un gol en contra en lo que va de competición doméstica. A un nivel que a todos hace creer en la reválida total.

Con un Valles felino en la portería, una retaguardia que es un seguro de vida, un centro del campo dueño y señor de la gran mayoría de los partidos jugados y una delantera letal, el triunfo es una opción. Enfrente esperará un Mirandés con dos viejos conocidos que están cuajando buenas actuaciones en el equipo de Anduva. Raúl Navas, líder de la retaguardia, y Óscar Pinchi, autor de dos tantos en la victoria de la jornada pasada, querrán reivindicarse ante los insulares. El primero rescindió contrato y arribó libre, mientras que el gallego actúa como cedido y querrá lucir para su posible vuelta a Gran Canaria la próxima campaña.

Con todo, no va a ser fácil, pues el Mirandés pugna por salir de los puestos que te mandan directamente al escalón inferior, la Primera RFEF. Tiene mimbres para, en teoría, no pasar apuros y salvar la categoría. Con mucho jugador joven y también algunos más curtidos y con experiencia en este mundillo, intentarán hacerse fuertes ante su público. Por ahí pasan todas las opciones de permanencia.