Rafa Nadal celebra un punto. / Sebastien Bozon (Afp)

Tercera ronda

Nadal exhibe su mejor nivel

El balear hace el mejor partido del torneo contra Sonego y alcanza la segunda semana de Wimbledon por décima vez en su carrera

ENRIC GARDINER MADRID

Todas las dudas que había ofrecido esta semana el juego de Rafa Nadal en hierba fueron despejadas este sábado. De un plumazo, de un manotazo, con una exhibición de tenis digna del mejor Nadal en la superficie, con la que desnudar a un Lorenzo Sonego (6-1, 6-2 y 6-4) derretido por la intensidad del español.

No se creía el italiano el nivel del rival al que tenía enfrente, el que venía al trantrán durante las dos primeras rondas y que se quitó la careta para destrozarle enfrente del público inglés. Su mejor partido hasta la fecha en hierba, un espectáculo en la Catedral del tenis con el que firmar su pase a la segunda semana del torneo por décima vez en Wimbledon.

Nadal luchará por el título. Ese fue el mensaje que el balear lanzó con su demostración de poderío ante Sonego, que ante el horror que vivió con su tenis, varios niveles por debajo del de Nadal, solo le quedó reclamar a la organización que por favor cerrarse el techo, ante la excusa de que no veía bien con la luz natural de Londres.

Lo cierto es que, para cuando llegaron las quejas del transalpino, su partido estaba ya prácticamente decidido. Le había pasado por encima un tren de mercancías llamado Nadal, perfecto al saque y certero al resto, ese que traía de cabeza a Sonego, porque era incapaz de sacar ninguna ventaja al servicio con su 1,91 de estatura.

Nadal le quebró el saque cinco veces, solo perdió una vez el propio y le dedicó golpes imposibles, como un resto ganador sin ángulo que botó directo en el cuadro de saque y la línea escupió hacia la estadística de puntos ganadores. Un punto que levantó a la central y hundió a Sonego, al que solo animó irónicamente tras poner este el 4-1 en el segundo set y romper una racha de nueve juegos seguidos de Nadal.

La ligera alegría del italiano no varió el rumbo de un encuentro listo para que Nadal lo sentenciara cuanto antes, pero las peticiones de Sonego fueron escuchadas.

Con 6-1, 6-2 y 4-2, Sonego consiguió su objetivo. Después de un par de salidas a la pista del supervisor del torneo, este dio luz verde a que la pista se techara, por falta de luz.

Rifirrafe

Curiosamente, a la misma hora, en la pista 1 se disputaba el Nick Kyrgios-Stefanos Tsitsipas, sin quejas por la luz. Sonego cortó el ritmo del partido, con trece minutos de parón. Logró molestar a Nadal, que perdió los dos primeros juegos tras el frenazo, y además le despistó con un grito en mitad de un punto que el balear reprochó al transalpino.

Pese al tropiezo, Nadal selló el triunfo con los dos últimos juegos del partido. Hubo una tensa conversación en la red entre los dos jugadores, pero cuando Sonego abandonó la pista, Nadal la solventó con aplausos ante su rival.

En octavos de final, Nadal jugará contra Botic Van de Zandschulp, al que ya derrotó en Roland Garros este año. El neerlandés venció a Richard Gasquet en tercera ronda.