Paula Badosa celebra su victoria ante Petra Kvitova. / Sebastien Bozon (Afp)

Tercera ronda

Badosa se luce en la Catedral

La española vence en su primer partido en la central de Wimbledon ante una doble campeona como Kvitova

ENRIC GARDINER MADRID

La primera vez que Paula Badosa visitó Wimbledon fue en 2014, para disputar el torneo júnior. Aquel año, pudo ver un partido en la pista central; la final. Una Badosa de 16 años presenció en una de las pistas más impresionantes del mundo y cuna del tenis mundial cómo Petra Kvitova ganaba su segundo Wimbledon. Ocho años después de aquel triunfo de la checa, la tenista española la derrotó, en su mejor victoria en el All England Club (7-5 y 7-6 (4)).

Badosa, que hasta este sábado nunca había jugado en la central, destapó su mejor tenis ante una de las tenistas más agresivas del circuito, y a la que supo taponar hasta que esta cometió más de treinta errores no forzados.

La checa, con la táctica de tirar y tirar, comenzó de forma intimidatoria, en una pista que conoce a la perfección y en la que sabía que, tirando de veteranía, podría imponerse a Badosa por la vía rápida. Ganó siete de los primeros ocho puntos, se adelantó por 3-1, más tarde por 5-3 y dio la impresión de que sería una tarde de rejuvenecer su tenis, que a sus 32 años está lejos de sus días de gloria.

Pero al borde de perder el primer set, Badosa resurgió, se sacó cuatro juegos seguidos de la manga y comenzó un ascenso en el que su saque, especialmente el segundo, fue clave para cerrar las rendijas que buscaba la checa. Nueve ocasiones de rotura tuvo Kvitova en el segundo set y todas las solventó Badosa, que jugó sus mejores puntos en los momentos bajo presión. «Nunca rendirme, esa es mi clave», expresó tras el encuentro.

Impecable

Pese a que rozó el triunfo y estuvo a dos puntos de él, con 5-4 y 15-30 sobre el saque de Kvitova, tras ganar el mejor punto del partido, la checa soltó un grito de rabia al desactivar las oportunidades de la española y forzar que el segundo parcial se decidiera en el 'tie break'; un oasis para una sacadora como ella. Pero Kvitova estuvo horrible en el desempate. Cometió cuatro errores no forzados que prácticamente le costaron el partido, mientras que Badosa, con su táctica de no fallar, estuvo implacable. En ningún momento dudó, ni cuando se pasó del 4-1 al 4-3, ni cuando perdió la primera pelota de partido.

Una derecha fea de la checa certificó el que es el mejor triunfo de su carrera en este torneo y el que le permite pisar la segunda semana de Wimbledon por segundo año consecutivo. Badosa tendrá ahora la oportunidad de alcanzar los cuartos de un Grand Slam por segunda vez en su vida, tras lograrlo en Roland Garros 2021.

La rival, eso sí, será de enjundia, una Simona Halep que ha recuperado su tenis, que venció a Magdalena Frech por 6-4 y 6-1 y que ya sabe lo que es aplicarle un buen correctivo a la española hace menos de tres meses. Fue en Madrid cuando la rumana barrió a Badosa dejándose solo cuatro juegos. Halep, campeona aquí en 2019, es de las tenistas más peligrosas que quedan en el cuadro después de que Iga Swiatek perdiera su racha de 37 triunfos consecutivos, la mayor del siglo XXI, al caer con la francesa Alizé Cornet.