Serena Williams durante el partido. / reuters

Segunda ronda

Serena no quiere irse

La estadounidense, al borde de la retirada, derrota a la número dos del mundo en el US Open y estará en la tercera ronda

ENRIC GARDINER

El US Open parecía un paseo de despedida para Serena Williams, pero la estadounidense se resiste a marcharse y suma ya dos victorias en Nueva York que la colocan en tercera ronda del último Grand Slam de su carrera. La ganadora de 23 grandes continúa estirando su vida deportiva al vencer a Anett Kontaveit por 7-6 (4), 2-6 y 6-2 y estará el viernes en la tercera ronda del US Open.

La menor de las Williams, que anunció hace unas semanas su decisión de retirarse tras este torneo, jugó el mejor partido en año y medio para dejar en el camino a la número dos del mundo y darse una nueva oportunidad de avanzar en el cuadro. La seis veces ganadora del US Open recuperó la frescura física, la superioridad al servicio y la potencia y agresividad para eliminar a una de las mejores del mundo en pista dura, como Kontaveit.

Los 11 saques directos y los 38 golpes ganadores fueron clave en la victoria de una Serena a un nivel muy superior al de su debut. Contagiada por la calidad de su rival, Serena, la mejor de todos los tiempos, selló un primer set de altibajos con con un 'tie break' perfecto coronado con un saque directo que recordó a la Serena de antaño.

Serena Williams durante el partido. / REUTERS

El público estaba con ella y Kontaveit, que nunca se había enfrentado a la estadounidense, estaba superada, pero aprovechó el lógico bajón de Serena en el segundo parcial para acelerar sin freno. Se apuntó el segundo parcial por 6-2 con una Serena más concentrada en los que vendría después. A sus 40 años, a días de cumplir 41, Serena guardó energías para jugárselo todo en el tercer set tras casi dos horas de partido.

«Me encantan estas situaciones», apostilló Serena más tarde. La estadounidense demostró estar siempre un paso por delante de Kontaveit, desgastada física y mentalmente. Serena se convirtió en una amenaza permanente del saque de la estonia y lo quebró hasta en tres ocasiones para conseguir una victoria espectacular y merecida. «No tengo nada que demostrar, no tengo nada que perder», dijo a pie de pista. «Soy Serena, esto es lo que hago», respondió al ser alabada por eliminar a la segunda mejor tenista del mundo según el ránking.

Desde la grada aplaudió su victoria Tiger Woods, que tiene buena parte de la culpa de que Serena tomara la decisión de jugar este torneo, ya que fue él, el que, en una conversación, la empujó a intentarlo dos semanas más.

El segundo capítulo de la despedida de Serena se completó también con victoria y la tercera sesión, en la noche de este viernes, la enfrentará contra la australiana Ajla Tomljanovic, que derrotó por 1-6, 6-2 y 7-5 a la rusa Evgeniya Rodina. Será el primer enfrentamiento entre la australiana, número 46 del mundo, y la estadounidense. «Aún me queda algo dentro», finalizó Serena tras un último baile que aún se extenderá un poco más.esde la grada aplaudió su victoria un Tiger Woods que tiene buena parte de la culpa de que Serena tomara la decisión de jugar este torneo, ya que fue él, el que, en una conversación, le empujó a intentarlo dos semanas más.