Así celebraron los aficionados de Ultra Naciente uno de los goles frente al Leganés en la última cita que acogió el Gran Canaria. / COBER

Este sábado también juega el Gran Canaria: la UD necesita a todos sus aficionados

«Tenemos que ir a por el Amorebieta y no nos vale que vayan 6.000, que no es lunes», dejó claro Kirian Rodríguez tras el triunfo en Ponferrada

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

Es una final. Así lo entiende el vestuario y así va a saltar la UD Las Palmas al encuentro contra el Amorebieta. No quiere relajaciones García Pimienta pese a que los vascos están enterrados en la tabla, peleando por salvar la categoría. Tras las tres victorias consecutivas ante Valladolid, Leganés y Ponferradina, el combinado amarillo podría colarse este mismo fin de semana en puestos de promoción de ascenso.

Pero hay que volver a ganar. Y para ello también va a necesitar la UD a sus aficionados. Ya lo dijo Kirian al finalizar el duelo en El Toralín: «Tenemos que ir a por el Amorebieta y no nos vale que vayan 6.000 al Estadio, que no es lunes». Fue un dardo envenenado que lanzó con una misión clara, que la hinchada responda con orgullo, coraje y corazón. Porque después de una temporada cargada de altibajos, los isleños todavía pueden soñar con pelear por subir a Primera División.

Todo empieza este sábado (20.00 horas) y en el club esperan que la afición responda y acuda en masa al encuentro porque el equipo ha dado la cara en estas tres últimas jornadas. La estadística inmediata respalda las posibilidades de arrebatar la sexta posición de la categoría de plata y ya en las redes sociales se empieza a vivir un ambiente diferente, más propio del de las grandes citas en el recinto deSiete Palmas. El llamamiento es obvio y la hinchada va a responder porque quiere llevar en volandas a Las Palmas hacia la gloria.

En la caseta están confiados de sumar unos tres puntos de oro que catapultarían la moral y dejarían claro que Las Palmas jamás se rindió. Luego toca una visita complicada ante el Eibar, líder indiscutible de la Segunda División, por lo que se antoja capital no fallar ante el Amorebieta. «Nos jugamos la temporada y necesitamos a los nuestros alentando en la grada», reclaman en el vestuario amarillo, sabedores de la trascendencia de la batalla.

Y todos esperan que los registros en el Estadio de Gran Canaria luzcan mejor presencia, pues de los últimos cuatro enfrentamientos que ha acogido, tan solo en uno se alcanzaron las cinco cifras. De resto no se llegó a los 10.000 asientos ocupados. La última victoria en casa, que fue un lunes, solo dio para que acudieran 6.961 personas a Siete Palmas. Contra el Girona, en la derrota por 1-3 con expulsión de Rafa Mujica y Raúl Navas, asistieron 12.591 almas.

Contra el Lugo (2-2) tampoco fue mejor la cosa y se presentó la peor entrada de la temporada (6.675). Antes, frente al Burgos en la derrota (0-2) de la jornada 27 se personaron 9.803 aficionados.