Volvo

Volvo XC40, con un pan bajo el brazo

16/04/2018

La firma escandinava acaba de iniciar la comercialización del tercer modelo de la exitosa familia XC, que además llega con la mejor carta de presentación que se podría esperar: Mejor Coche del Año en Europa 2018. Motivos no le faltan para hacerse merecedor de este galardón, obsequiando a sus ocupantes con un ambiente y unas sensaciones premium desde el mismo momento que lo tenemos ante nuestros ojos.

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No es algo nuevo reconocer que Volvo tiene su propia filosofía de entender el automóvil como extensión de un estilo de vida amable, simplificado, práctico, ordenado... en el que todo tiene un sentido y una función concreta, basada en el bienestar de sus ocupantes, sin necesidad de recurrir a soluciones rebuscadas.

Ese es precisamente el sello que la firma sueca ha impreso en sus creaciones más recientes, donde el minimalismo y la armonía de formas y colores invaden sigilosamente todo lo que rodea a conductor y pasajeros, un ambiente impregnado de buen gusto que se percibe desde que abrimos la puerta del XC40 y nos disponemos a acomodarnos en su interior.

Las toberas de aireación se presentan verticalmente alargadas y ribeteadas con un cerquillo cromado, tomando la responsabilidad de decorar con discreción la cabina y servir como fuente de inspiración formal al resto de elementos, entre los que destaca el display táctil de 9” del sistema Sensus de infoentretenimiento, derivado del que montan XC60 y XC90, cuya disposición tipo tablet vertical permite prescindir de toda clase de botonería analógica, a excepción de una pequeña hilera que acoge el pulsador del ‘warning’, antivaho delantero y trasero, gran pomo rotativo para volumen del equipo de audio, y botón para la selección de modos de conducción (Eco, Comfort, Dynamic, Off Road e Individual).

De resto, todas las funciones de telefonía, navegador, audio, climatización, sistemas de ayuda a la conducción y configuración del XC40 se ejecutan a través de la pantalla táctil, desempeño que requiere unas cuantas horas de práctica, ya que es tan elevado el número de funciones y servicios ejecutables, que resulta imposible dominarlo con soltura desde el primer momento. Volvo ha optado por concentrar en Sensus la configuración de sus sistemas, dejando el volante para unas pocas funciones como control de crucero, ordenador de a bordo, teléfono y equipo de audio.

Destaca sobremanera el cuadro de mandos digital, que casualmente mide las 12.3” que tiene el del Grupo VAG. La calidad de sus gráficos es exquisita, así como las combinaciones que ofrecen sus cuatro opciones de visualización, las cuales deben ser configuradas por medio del display táctil del sistema multimedia.

Volvo XC40, con un pan bajo el brazo
Calidad percibida premium

Como no podía ser de otra manera, la calidad percibida en cuanto a materiales y ajustes se sitúa a un nivel premium, faltándole muy poco para llegar a la altura de su hermano mayor XC90. Destaca la solución con que se ha abordado la amplitud de las plazas delanteras, eliminando de los bajos de las puertas los habituales altavoces, lo cual ha permitido dotar al guarnecido de las mismas de útiles huecos portaobjetos, mientras el sonido emana de unos pequeños ‘tweeters’ ubicados en el salpicadero, y en el caso de la unidad cedida por Orvecame, dotada del equipo Karmann Kardon, reforzado por unos ‘subwoofers’ junto al tirador de la puerta.

En la consola central, delante de la pequeña palanca de cambios, tenemos una bandeja de carga inalámbrica para el móvil, pero lo más llamativo es la pequeña papelera extraíble con tapa, delante del apoyabrazos, a la que se suman las bandejas bajo los asientos delanteros, o un gancho abatible para colgar pequeñas bolsas. Tan solo se echa en falta una clavija AUX accesible.

Según equipamientos, Volvo ha dispuesto unos acabados en zonas concretas del habitáculo, como frontal del salpicadero, enmoquetado, tapizado de puertas, etc. con un toque de exclusividad, más sobrio en el acabado básico, para ir ganando colorido y vistosidad según se hace más generosa la dotación: Momentum, Inscription y el deportivo R-Design.

Entre las prestaciones de seguridad y asistencia al conductor incluidas en el XC40 se encuentran el sistema Pilot Assist, City Safety, la atenuación de salidas de la calzada, la protección en caso de salida de la calzada, la alerta de cruce con freno automático y la cámara de 360º, que ayuda al conductor a maniobrar en plazas de aparcamiento difíciles.

Las cotas principales del nuevo SUV: longitud 4,42m y distancia entre ejes 2,7m, le confieren una buena habitabilidad, especialmente en la cabina delantera, no solo por unas buenas medidas de confort sino por la excelente accesibilidad.

El maletero no es de los más grandes del segmento, con 460 litros ampliables a 1.336, pero sus formas rectilíneas y el doble fondo permiten un excelente aprovechamiento del volumen, a lo que se suma la posibilidad de transportar objetos de gran longitud utilizando la trampilla de acceso oculta tras el apoyabrazos central de las plazas posteriores.

Volvo XC40, con un pan bajo el brazo
D4-190 CV AWD

La gama XC40 se articula alrededor de tres motorizaciones gasolina, con tres cilindros 1.5 litros (156 CV) y cuatro cilindros 2.0 (190 y 247 CV), además de una 2.0 turbodiesel de tracción total AWD con cambio automático, que es la que hemos probado. A medio plazo está previsto el lanzamiento de una versión híbrida enchufable y una totalmente eléctrica.

De la única motorización diésel disponible por el momento solo caben elogios, pues sus 190 CV son más que suficientes para mover con soltura los 1.800 kg del XC40, soportados por la nueva plataforma de Arquitectura Modular Compacta (CMA), cuyo bajo centro de gravedad implica una espléndida agilidad de movimientos del nuevo SUV compacto.

Seleccionando el modo de conducción ‘Off-Road’ podemos aventurarnos a recorrer caminos de dificultad media, beneficiados por una altura libre al suelo de 21 cm y unos neumáticos con un perfil más que generoso para salvar pinchazos: 235/50/19.

La gestión electrónica del sistema de tracción total está encomendada al especialista BorgWarner, con un funcionamiento perfecto, sin fisuras perceptibles en la variación del reparto de tracción. El cambio automático de 8 relaciones firmado por Aisin es todo dulzura y presenta la particularidad de que en modo manual-secuencial la palanca se mueve hacia la izquierda para bajar marchas y a la derecha para subir, no adelante y atrás como es habitual. Las levas en el volante están disponibles para el acabado R-Design.

Volvo XC40, con un pan bajo el brazo

‘Care by Volvo

Con el XC40, la firma sueca ha puesto en práctica una nueva forma de poseer un vehículo: ‘Care by Volvo’, una fórmula que permite cambiar de coche cada dos años. En el caso del nuevo crossover compacto, la cuota mensual es de 690 euros, e incluye todo, es decir, seguro, impuestos, costes de mantenimiento, etc., y puede ser contratada vía internet.

‘Care by Volvo’ ofrece igualmente servicios de conserjería digital tales como repostaje, limpieza, recogida para mantenimiento o entrega de las compras realizadas por comercio electrónico en el propio vehículo.

Los conductores del XC40 serán también los primeros clientes de Volvo que podrán compartir su vehículo con su familia y amigos gracias a una nueva tecnología de llave digital, consistente en una clave enviada al móvil del conductor autorizado para que éste pueda recoger el vehículo en cualquier punto establecido, sin necesidad de una llave física.