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Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

22/04/2019

Domingo Alonso presentó a su nuevo miembro de la familia crossover, que viene a apoyar por la retaguardia a Touareg, Tiguan y T-Roc partiendo de unos valores de frescura, jovialidad, mucho espacio habitable y una relación precio/equipamiento a gran altura.

Consciente del peso específico que tiene el segmento SUV a nivel mundial, Volkswagen ha decidido seguir incidiendo sobre éste, añadiendo un nuevo miembro a su extensa prole: Touareg, Tiguan convencional y Allspace, T-Roc y ahora T-Cross, a los que se suman las versiones dedicadas a mercados como el norteamericano o chino.

Sustentado sobre la plataforma multiuso MQB, compartida con su hermano Polo, el nuevo SUV urbano fabricado en Navarra es 54 mm más largo que éste (4,11 m), siendo su altura de techo la principal cota diferenciadora respecto al utilitario: 1.584 mm contra 1.558 mm, lo que permite al T-Cross beneficiarse de un factor relevante como es la altura de anclaje de los asientos, que es de 597 mm para los delanteros y 652 mm los traseros, lo que supone viajar 10 cm más alto que en el Polo, con lo que ello lleva aparejado de beneficio para la visibilidad.

Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

Estéticamente el T-Cross no puede negar su procedencia Volkswagen visto de frente, pero su zaga en principio cuesta identificarla, siendo resultona, grácil y de aspecto liviano, recorrida de lado a lado por una franja reflectora que une los pilotos, aunque para sacarnos de dudas, las siglas T-Cross aparecen encastradas en el labio inferior del portón del maletero.

En el frontal emerge, como elemento diferenciador respecto al T-Roc, el conjunto de faros antiniebla, de menor tamaño y con la luz diurna integrada en éstos. En el caso de montar los faros LED opcionales, la luz diurna se reubica en su carcasa.

Lateralmente el T-Cross está recorrido por dos líneas de carácter horizontales y muy marcadas, que refuerzan su dinamismo, dando forma a un hombro musculoso, que queda rematado por unos generosos pasos de rueda que albergan las llantas de 16” en el acabado Edition y Connect; las de 17” de serie en el Design y R-Line; o las de 18” opcionales en R-Line, a excepción de las coloridas ‘Energetic Orange’ y ‘Bamboo Garden Green’ que no tienen sobrecosto en 18”.

Magüi Melián y Daniel Guillén , ejecutivos de Domingo Alonso, durante el acto de presentación / <b>C7</b>
Magüi Melián y Daniel Guillén , ejecutivos de Domingo Alonso, durante el acto de presentación / C7

Amplio y seguro

El T-Cross arroja un dato llamativo, como es la capacidad de su maletero: 455 litros, 10 litros más que su hermano mayor T-Roc, a pesar de que éste tiene una longitud de carrocería 124 mm superior. La explicación radica en la posibilidad de deslizar longitudinalmente la banqueta trasera del T-Cross hasta 14 cm, lo que permite modular el espacio de carga, siendo 385 litros el volumen mínimo del maletero contra un mayor espacio para las rodillas de los ocupantes traseros.

A nivel diseño, la discreción Volkswagen envuelve el habitáculo, convirtiendo la sobriedad y alta calidad percibida en sus principales aliados para agradar a un buen número de usuarios, a lo que se suma el acierto de no haber caído en la moda de situar el display multimedia en posición flotante, sino optar por integrarlo en el salpicadero.

Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

Según la versión elegida, el color del salpicadero coincide con el color de los asientos, el volante y la consola central. Esto confiere al interior del T-Cross una imagen desenfadada y deportiva. Los paquetes disponibles para las versiones Design y R-Line también ofrecen una decoración en 3D para el tablero, superficies de asiento bicolor, volante y una consola central a juego, al igual que retrovisores y llantas. Como equipo de serie en el acabado Design se ofrece el cuadro de instrumentos digital, asociado a una pantalla táctil de infotainment de 8”.

Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

Con un precio de partida de 12.900 euros, T-Cross está dotado de un conjunto de sistemas de protección y ayudas a la conducción propio de segmentos superiores, destacando como elementos de serie el sistema de vigilancia Front Assist, junto con el sistema de detección de peatones y la función de frenada de emergencia en ciudad City Emergency Brake; el sistema de aviso de salida del carril Lane Assist, el asistente de arranque en pendiente Hill Start Assist, la protección proactiva de los ocupantes que, en una potencial situación de accidente, cierra las ventanillas, tensa los cinturones y genera presión de frenado adicional, y el sistema de asistencia para cambiar de carril, además del asistente de ángulo muerto y asistente de salida del aparcamiento combinado con éste.

Como elementos opcionales se incluye el sistema de detección del cansancio, el control de crucero adaptativo ACC y el sistema de aparcamiento asistido Park Assist.

Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

La aplicación Volkswagen Connect facilita la vida a bordo del T-Cross a modo de asistente personal. Conecta al conductor y al automóvil, y proporciona información sobre el estado del vehículo, las rutas y el modo de conducción cuando se requiere. Para ello solo se requieren tres cosas: un smartphone, la aplicación Volkswagen Connect (que se puede descargar gratuitamente desde App Store y Google Play) y el T-Cross con su VW Connect DataPlug de serie.

Volkswagen cierra el círculo con el T-Cross

Tres motorizaciones gasolina

En la fase actual de lanzamiento, el nuevo SUV urbano alemán está disponible a partir de un propulsor gasolina y dos niveles de potencia. Se trata del conocido 1.0 de tres cilindros con 95 y 115 CV, cuyo consumo en ambos casos es de 4,9 litros/100 km. El primero está acoplado a un cambio manual de 5 velocidades, mientras el segundo se puede escoger con cambio manual de 6, o doble embrague DSG de 7. A final de año estará disponible el motor 1.5 TSI de 150 CV.