Las Ducati de Bagnaia y Miller, en Silverstone. / ADRIAN DENNIS / AFP

Análisis

El turno de Ducati

Pecco Bagnaia sumó en Silverstone su segundo triunfo consecutivo, lo que unido a los resultados de Fabio Quartararo y de Aleix Espargaró le permite acercarse a la pelea por el campeonato

BORJA GONZÁLEZ Silverstone

El jueves, tras la rueda de prensa de presentación del Gran Premio Británico, la prensa solicitaba una foto con tres pilotos: Fabio Quartararo, líder del Mundial de MotoGP, Aleix Espargaró, segundo, y Pecco Bagnaia, cuarto. Sí, faltaba el tercero, como si se anticipase lo que iba a pasar el domingo. Ese piloto era Johann Zarco, probablemente el que mejor ritmo mostró en los entrenamientos, el que voló en el oficial para hacer una pole de récord. y el que se cayó en la quinta vuelta de carrera cuando marchaba primero. Como si el francés quisiese confirmar que se había hecho bien al no incluirle en esa imagen que trataba de ilustrar la pelea por el campeonato.

De Assen Quartararo traía una sanción que iba a tener que cumplir en carrera, y el sábado Espargaró sufrió un tremendo accidente que le dejó contusionado. Una buena ocasión para Bagnaia, que había ganado en los Países Bajos, aunque en Silverstone estaba siendo poco incisivo. «Sé que en condiciones normales Fabio siempre está ahí para competir contra mí, y en este circuito era más rápido, pero esa sanción creo que le ha perjudicado. Y nosotros hemos hecho un buen trabajo porque hemos aprovechado esa situación», explicaba satisfecho el italiano tras ganar por segundo gran premio consecutivo. De hecho, en las últimas siete citas, Bagnaia solo ha hecho dos cosas: o ganar, cuatro veces, o fallar, con una caída en Francia al no aguantar la presión de Enea Bastianini, otra en Cataluña arrastrado por Takaaki Nakagami y una más en Alemania por un error propio cuando perseguía a Quartararo.

«Si miras las dos últimas carreras Ducati las ha ganado, así que veo más rival a Pecco en la competición por el título. Pero es algo a lo que nos tenemos que acostumbrar, Ducati tiene más experiencia, más motos. En cuanto llegamos los viernes somos rápidos de inmediato, porque nuestra moto es muy parecida a la de años anteriores. Pero en cuanto más ruedan ellos más conocen su moto y más mejoran», reconocía el francés, también en referencia al tiempo de adaptación que han necesitado en la marca italiana para entender su remozado prototipo 2022.

Quartararo quiso dejar claro así que da más opciones a Bagnaia, al que tiene a 49 puntos, que a Espargaró, que está a 22, también como parte de un juego psicológico que ha comenzado este fin de semana en Inglaterra entre los dos primeros de la general, a raíz de las críticas del español a la sanción a su rival por el poco tiempo que este iba a perder en la vuelta alargada de Silverstone en comparación a lo que suele suceder en otros circuitos. «La presión la tiene él», replicaba Espargaró. «Es el líder y al que todos queremos perseguir. El año pasado se paseó aquí y este año ha hecho octavo. No he entendido muy bien su carrera. En la reunión técnica decían que hay que vigilar a las Ducati, que están llegando, y para mí es más que positivo que llegue Pecco, porque él no quiere hacer segundo, sino ganar el título. Pecco mira al líder, que es el que tiene algo que perder, no a mí. Eso es positivo para que yo pueda ganar el Mundial», añadía el español.

Emoción

Una pelea a tres que, a falta de ocho citas, empieza a ganar en intensidad. «Hay mucha igualdad en MotoGP, mucha, mucha, y si un día no lo tienes todo en el sitio te pasan estas cosas», razonaba Espargaró en relación al domingo vivido tanto por él como por Quartararo. «Van a seguir pasando cosas de estas de aquí a Valencia y eso es lo bonito de este campeonato de MotoGP. Está muy abierto», analizaba en referencia a lo emocionante del campeonato. El Mundial viaja ahora a Austria, a un trazado sobre el papel muy propicio a Ducati: la moto italiana ha ganado seis de las ocho carreras disputadas en Spielberg (las otras dos se las llevó KTM), y ha sumado otros seis podios, mientras que Yamaha solo luce tres terceros puestos, sin opciones de pelear por ganar. En el caso de Aprilia, sus responsables técnicos temen que pueda ser un escenario difícil, aunque el prototipo italiano se está desenvolviendo muy bien este año en cualquier tipo de circuito. Buenas señales para Ducati, que aspira a meterse aún más en la lucha por la corona de la clase reina.