Fabio Quartararo, durante la carrera. / Lluis Gene (Afp)

GP de Cataluña

Quartararo se reivindica mientras Mir sigue llamando a la puerta

El francés logra volver a lo más alto del podio y recuperar el liderato de la general, ahora con el español de Suzuki, segundo en la carrera, como su principal rival

BORJA GONZÁLEZ BARCELONA

MotoGP vivió este sábado la confirmación de la renovación de un mito de 41 años, Valentino Rossi, que correrá como mínimo hasta finales de 2021. Rossi, tercero en parrilla, fue uno de los protagonistas de la carrera de este domingo en el Circuito de Barcelona-Cataluña. Segundo desde el arranque tras el autor de la 'pole', Franco Morbidelli, cedió ese puesto a favor del empuje de Fabio Quartararo, aunque volvió a recuperarlo por un error del que será el año que viene su compañero de equipo. Tras el francés, Rossi parecía enfilar el camino de un segundo puesto que habría supuesto un excepcional colofón a un especial fin de semana, aunque el italiano cometió un error a nueve vueltas para el final en la curva dos y se fue al suelo.

Y así, por los suelos, había comenzado la carrera de Andrea Dovizioso, líder antes de apagarse el semáforo. Su compañero Danilo Petrucci tocó la rueda trasera de Pol Espargaró, un hecho que le descabalgó de la Ducati; por detrás Johann Zarco trató de evitarle y no pudo a su vez salvar su caída, en la que arrastró al experimentado Dovizioso, que pagó así su mala posición en parrilla. Sin haberse completado una vuelta parecía bastante claro que el liderato iba a cambiar de manos.

Y Quartararo puso todo lo que tenía en sus manos para regresar a lo más alto de la tabla. Superó a Rossi, hizo lo propio con Morbidelli, y comenzó a distanciarse. La carrera del francés fue la de llevar hasta el máximo posible su ventaja para poder contar con el margen de seguridad más amplio posible para las posibles dificultades del final, con el tradicional desgaste de los neumáticos que todos los pilotos y los equipos preveían en Montmeló.

«Honestamente, ha sido una carrera difícil», confesaba el francés, ganador en las dos primeras pruebas del año y que no había vuelto a subir a un podio desde julio. «Hice una buena salida pero me situé cuarto detrás de Miller, pero cometió un error al inicio y le pude adelantar. Luego nuestro ritmo era muy bueno, pero demasiado alto como para mantener las gomas hasta el final. En las últimas vueltas rodaba tres segundos más lento y en realidad estaba empujando a tope, pero no tenía más. Es difícil entender por qué las Suzuki eran tan rápidas y nosotros tan lentos en ese momento», agregó.

Suzuki enseña los dientes

Y es que por detrás, t anto Joan Mir como Alex Rins mostraron un punto más que el resto. El mallorquín, el piloto más en forma, saliendo desde el octavo puesto; el barcelonés, muy apagado durante todo el año, en parte pagando aún los problemas físicos de una caída en el primer gran premio de la temporada, desde la decimotercera plaza.

De nuevo Mir hizo un de menos a más, que le permitió ser una amenaza para el ganador hasta el final (a tres vueltas para la conclusión estaba a dos segundos y medio de Quartararo, y cruzó la meta a menos de uno). «Al principio nos costaba un poco con las gomas nuevas, luego me he tranquilizado y he buscado mi ritmo y he empezado a ir hacia delante. Aquí es difícil adelantar, pero lo hemos ido logrando. Ha faltado muy poco para pasar a Fabio, que estaba bajando mucho su rendimiento al final, ha faltado muy poquito», se lamentaba, un piloto que ha sumado más puntos que nadie en los últimos cinco domingos, con cuatro podios y un cuarto puesto como saldo.

Con esto Mir es ahora segundo de la general, a ocho puntos de Quartararo, y con diez de ventaja sobre Maverick Viñales, el que más perdió en Montmeló junto a Dovizioso (cuarto a 24 puntos). «Yo tampoco lo entiendo», confesaba el piloto de Yamaha tras una pésima salida que le hizo pasar en la primera vuelta decimoquinto después de haber ocupado la quinta plaza en la parrilla. «Me he visto en un embudo y no me lo podía creer. Cuando he puesto tercera y cuarta he empezado a ver motos que me pasaban», añadió.

El podio lo cerró Rins, uno de los teóricos favoritos para 2020, que saliendo muy atrás salvó también un momento de tapón cuando rodaba detrás de Pol Espargaró. Adelantada la KTM, el de Suzuki mostró por fin su potencial para convertirse en el decimotercer piloto diferente que sube a un podio en esta campaña. «Ha costado mucho pero lo importante es que nunca hemos tirado la toalla, y hemos pasado por muchos altibajos, más bajos que altos, pero estoy súper contento porque creo que lo hemos buscado mucho después de la lesión de Jerez», manifestó.