Marc Márquez. / Ronny Hartmann (Afp)

GP de Holanda

Márquez y la vuelta a la realidad

Pese a ganar en Alemania, el de Honda rebaja las expectativas para Assen

BORJA GONZÁLEZ ASSEN

El de Assen es uno de los circuitos más emblemáticos del Mundial de motociclismo, pese a las diversas reformas que ha ido sufriendo y que le han ido robando parte de su esencia (también el cambio de día de disputa de las carreras, de sábado a domingo desde 2016). Es un trazado que alberga un gran premio desde 1949, lo que le convirtió en una de las ausencias más sonadas en 2020, el año de la pandemia. Así que la última referencia para MotoGP es la de 2019, hace solo dos años, aunque aquello parece ahora muy lejano.

En esa última carrera el triunfo fue para Maverick Viñales, con más de cuatro segundos de ventaja sobre Marc Márquez y casi diez con respecto a Fabio Quartararo, distancias muy improbables para este 2021. Y es que en el histórico de pruebas con los diez primeros separados por una menor diferencia de tiempo, seis corresponden a disputadas en 2020 y cuatro a 2021: las dos de Catar, la de Jerez y la del pasado domingo en Alemania. La que supuso la primera victoria en 581 días para Márquez.

«Fue una victoria importante la del domingo pasado y, lo más importante, en el periodo más duro de mi carrera, que ha llegado en un momento crucial y que nos ha permitido motivarnos, tanto a mí como al equipo después de mucho tiempo de sequía», señalaba este jueves desde Assen el campeón español, que desde que terminó esa carrera se empeña en rebajar las expectativas para esta.

«Yo estoy preparado para sufrir pero si persigo el objetivo de sufrir me volveré a caer, como en Mugello o en Montmeló, mientras que en Sachsenring iba pilotando de una manera muy fina y precisa, conozco al dedillo ese circuito y eran casi todo curvas a izquierdas, y por eso podía controlar de manera adecuada los cambios de dirección de la moto. Aquí puedes sufrir cuatro, cinco, siete o diez vueltas pero si al final estás sufriendo toda la carrera puedes cometer un error. Ya veremos, lo bueno para mí en este fin de semana es que ganar me ha aportado una gran motivación a nivel mental y estamos convencidos ahora mismo de que somos capaces de lograrlo, pero para el futuro, no para ahora. Este será el objetivo, dar un paso adelante pero comparándolo con Mugello y Montmeló, no con Sachsenring, y esto significa intentar estar entre los diez primeros», incidió. Y si el segundo de 2019 se autodescarta, sería difícil otorgar algún favoritismo al vencedor de aquella carrera.

Muchas dudas

Porque Viñales cerró la clasificación en Sachsenring, en un resultado sorprendente por lo negativo, que ha mostrado a un piloto completamente perdido. «No me he encontrado nunca en una situación así, no recuerdo haber hecho carreras así en mi vida. El hecho es que no estoy entendiendo nada en estos momentos», reconocía con tono de desesperación el ganador de la primera carrera de 2021, y que ve cómo en el otro lado del box el líder de MotoGP, Quartararo, disfruta de uno de sus mejores momentos como piloto. El francés fue capaz de sacar un buen tercero en Alemania, aumentando la ventaja en la general con respecto al segundo, Johann Zarco, mientras espera el inicio de los entrenamientos en un trazado en el que viendo el ranking de 2019, las dificultades tradicionales de Ducati en Assen y su propio rendimiento, parte como principal favorito al triunfo.

Dudas en Yamaha (con Franco Morbidelli ausente por lesión) para Viñales, también para el diez veces ganador en Países Bajos, Valentino Rossi, que este jueves apuntó a que su adiós a la competición está más cerca que su continuidad, pese a la confirmación de que su estructura en la clase reina contará con dos plazas, con dos Ducati; dudas (o despiste) en Márquez; incógnita en Ducati, que solo ha ganado una vez en La Catedral, en 2008 con Casey Stoner; expectación en KTM, que con Miguel Oliveira acumula una victoria y dos segundos puestos en los últimos tres grandes premios; y dudas en Suzuki, que vio a sus dos pilotos liderar las dos primeras vueltas de la carrera de 2019 pero que no coge el tono de 2020.

«Es verdad que en mi año de novato pude hacer un buen resultado, pude liderar por primera vez una carrera de MotoGP y fue algo especial, tengo buenos recuerdos de aquello. Soy feliz pilotando en este circuito. Pero no sé qué esperar esta vez, porque en Sachsenring debería de haber ido bien y no encontré las buenas sensaciones en la moto, no era competitivo», reconocía el campeón Joan Mir, como resumen de las incógnitas con las que va a afrontar la última cita antes del parón veraniego, un fin de semana que se presenta con muchas cuestiones por dilucidar.