Márquez celebrando el triunfo en Sachsering / reuters

GP de Alemania

Marc Márquez vuelve a reinar

El piloto español logra su victoria más emotiva, la undécima consecutiva en Sachsenring, después de un período durísimo a causa de la grave lesión sufrida hace un año

BORJA GONZÁLEZ Sachsering

Primero, los números. Marc Márquez lideró la carrera de MotoGP de Alemania desde la primera a la última vuelta, tras hacerse con la cabeza del grupo en la última curva del primer giro, un puesto que ocupaba por entonces Aleix Espargaró. Tras una gran salida, Márquez se lanzó a por todo, deshaciéndose una segunda vez de Espargaró cuando este recuperó el liderato en la curva 12 de la segunda vuelta, liderato que le duró hasta la 13.

La caída de unas gotas sobre Sachsenring generó un momento de pánico que hizo que el de Aprilia aflojase el paso, mientras por delante, el de Honda, fiel a su estilo, apretaba el paso. Esto le permitió abrir un hueco que después se dedicaría a administrar, ante el empuje desde la vuelta once del que teóricamente partía como favorito a la victoria, Miguel Oliveira, un favoritismo compartido con Fabio Quartararo. Mientras que el francés, líder de la general, no lograba plasmar este domingo el ritmo exhibido en entrenamientos, aunque su nivel le valdría para ser tercero, el portugués sí que se convirtió desde que se colocó en la segunda plaza en el perseguidor infatigable de Márquez. Una persecución que por momentos pareció funcionar pero que terminó siendo infructuosa. En cualquier caso, Oliveira ha presentado su candidatura (y la de KTM) al título de MotoGP en sus tres últimos domingos, con dos segundos puestos y la victoria en Montmeló. Pero la de Alemania era una carrera para el ocho veces campeón.

Siguiendo con la parte más numérica, Márquez había perdido el sábado su récord de imbatibilidad en poles en Sachsenring. Las había firmado todas desde 2010, una en 125cc, dos en Moto2 y todas las de MotoGP, pero tuvo que ver cómo Johann Zarco se hacía con ese premio. En un trazado que tradicionalmente se atragantaba a las Ducati, algo que sin exageraciones se terminó confirmando este domingo. Zarco se llevó el premio del sábado, aunque este sería el único récord que Márquez perdería, aunque de sus palabras tras solo poder colocarse quinto en la parrilla, se intuyese que daba por perdida también la marca de victorias. Y no. Su exhibición de este domingo, una muestra de la esencia de lo que le ha hecho ser lo que es, le llevó a alargar hasta los once los triunfos en Alemania, un registro tremendo. Y es probable que, como él mismo reconoció, esto no haya sido más que su manera de aprovechar su gran oportunidad antes del regreso a la parte más gris que le volverá a tocar la próxima semana en Assen, en la última cita antes del parón veraniego de julio.

Un triunfo superlativo

«Es cierto que en este circuito hay dos aspectos. Uno, que he pilotado con menos limitaciones físicas y el otro con menos puntos débiles de nuestra moto; y las Honda han mejorado este fin de semana», analizó Márquez, que no quiere dejarse arrastrar por la euforia y que solo pedía poder disfrutar de un momento especial por su significado más allá de lo numérico. También rompió el piloto catalán con la racha negativa de Honda, fábrica que no ganaba desde Valencia en 2019, en noviembre.

«Tenemos que pensar en muchos aspectos para mejorar para el futuro, en que tendremos problemas en Holanda y que quizás estaremos como en Mugello o en Montmeló. Tendremos que seguir trabajando para entender cosas y mejorar. Pero esta victoria es una motivación extra que nos da ánimos», reconoció Márquez. Ha sido un peso, no el de no ganar o el de las dificultades técnicas y físicas, sino el del camino que ha tenido que recorrer desde que se lesionase en julio del año pasado, que ha sufrido tanto él como su entorno y su equipo de trabajo directo, y que se aligeró de una manera inesperada cuando vio la bandera a cuadros en Sachsenring.

«Cuando crucé la línea de meta pensé en todas aquellas personas que me han ayudado a poder estar hoy aquí, y la verdad es que es imposible salir de una situación así sin la ayuda de más personas, del equipo, de los médicos, del fisio, de la familia, de los amigos, porque de aquí no se sale solo. Es probable que en la próxima carrera volvamos a nuestra situación real, pero ahora es el momento de agradecerles a todos ellos, sobre todo a Honda, por el respeto que me han mostrado durante todo este tiempo. Es algo que verdaderamente aprecio muchísimo. Esta ha sido una gran victoria para mí, para el equipo y para Honda», recalcó. Porque Marc Márquez volvió a ser el rey en un triunfo con un significado superlativo no solo en el Mundial de motociclismo, sino en su nivel de deportista global.