Bagnaia, Quartararo y Espargaró, en el circuito de Motegi. / afp

Mundial 2022

Japón será la prueba del algodón

Con tres aspirantes al título de MotoGP en 17 puntos, Márquez espera un fin de semana de sufrimiento en el circuito más físico del campeonato

JESÚS GUTIÉRREZ Motegi

El Mundial de MotoGP aterriza este fin de semana en Japón. No lo hacía desde 2019, por las estrictas restricciones para entrar en el país asiático durante la pandemia. El circuito de Motegi será la primera parada de una gira por el Pacífico clave para el devenir del campeonato. En las próximas cinco semanas se disputarán cuatro grandes premios (Japón y Tailandia primero; Australia y Malasia después), con solo un fin de semana de descanso entre medias. Normalmente en este periplo fuera del Viejo Continente se celebran los títulos, aunque en 2022 la categoría de MotoGP está tan igualada que la lucha por el campeonato podría decidirse en la última cita de Valencia.

De hecho, hay que remontarse a 2017 para encontrar una clasificación tan ajustada como la de este año. Entonces, Marc Márquez, Andrea Dovizioso y Maverick Viñales afrontaban las cinco últimas carreras de la temporada en 16 puntos. Hoy son 17 puntos los que separan a Fabio Quartararo de Aleix Espargaró, que es tercero. Entre medias, el piloto del momento, Pecco Bagnaia, que ha sumado 120 de 125 puntos en juego en las últimas cinco carreras. La inercia del campeonato dice que el italiano es el favorito, pero en estas pistas tan alejadas de la sede de Ducati, que no acogen un gran premio desde hace tres años y donde las condiciones meteorológicas siempre juegan un papel relevante, apostar por un favorito sin haber rodado todavía, es como lanzar una moneda al aire. De hecho, Japón se encuentra en estos momentos sacudido por el tifón Nanmadol, que amenaza con cubrir de agua la pista durante todo el fin de semana.

Después de varios meses gestionando una cómoda diferencia, Quartararo se presenta en Motegi arrastrando el cero de la última carrera en Aragón y con el cuerpo lleno de abrasiones tras su caída. El físico no debería ser un problema para él, pero tendrá que ver cómo gestiona el aspecto mental, porque en el pasado ya demostró que comete errores bajo presión. Por si acaso, Aleix Espargaró ya ha intentado explotar esta baza psicológica: «Fabio es el que más tiene que perder, está líder y es el vigente campeón del mundo», exponía el piloto español en la rueda de prensa que se celebró en la mañana del jueves. «Ahora sí que siente la presión porque nos acercamos en la clasificación y él tiene la sensación de que pilota la peor moto de los tres», añadió Espargaró

«Motegi me hará sufrir»

En el otro campeonato paralelo que es el de la recuperación de Marc Márquez, el Gran Premio de Japón se presenta como una prueba de fuego para su maltrecho brazo derecho. El circuito de Motegi, propiedad de Honda, por cierto, es probablemente uno de los más físicos del calendario, si no el que más. Su trazado de 'stop&go' está repleto de fuertes frenadas en las que prácticamente la moto se queda parada antes de girar, para después abrir el puño de gas al máximo. Por si fuera poco, el trazado gira en sentido horario, es decir, que la mayoría de las curvas son de derechas, al contrario que el de MotorLand Aragón, que se giraba a izquierdas. Lo único que podría beneficiar a Márquez son las condiciones meteorológicas adversas, porque en caso de lluvia el estrés físico es mucho menor encima de una MotoGP.

La sensación que quedó en Aragón fue agridulce. A nivel de resultado fue un desastre, porque el objetivo era acumular kilómetros y ver cómo reaccionaba el cuerpo tras completar una carrera entera. Y no llegó a dar una vuelta entera, antes de su doble choque con Quartararo y Nakagami. Por cierto, con los dos tuvo un encuentro Marc el domingo pasado y ambos coincidieron en que fue un incidente fortuito. Lo positivo del pasado fin de semana fueron las sensaciones encima de la moto, mucho mejores de lo esperado. «Por esa parte el gran premio fue un éxito, porque comprobé que no estoy tan lejos del nivel que me gustaría», comentaba el piloto de Cervera. Y por si acaso recordaba que en esta pista ha celebrado tres de su ocho títulos mundiales. ¿Será otro fin de semana inolvidable en Japón? La teoría dice que no, pero con Márquez nunca se sabe…