Quartararo, Oliveira y Mir sujetan una bandera de Suiza, en memoria del fallecido Dupasquier. / EP

GP de Italia

Quartararo toma el mando de MotoGP

El francés logró una contundente victoria en Mugello, la tercera del año, lo que le permite aumentar su ventaja en la general hasta los 24 puntos, mientras que Mir sumó su segundo podio de 2021

BORJA GONZÁLEZ MUGELLO

«Considero que he aprendido mucho con respecto al año pasado. Cuando ganas las dos primeras carreras te sientes distinto y yo nunca había liderado un campeonato al margen del CEV. Pero esto es MotoGP y de repente era muy irregular, me caía y estaba detrás. Este año he ganado en madurez como piloto y como persona, y eso me ayuda a mi trabajo en los grandes premios». Fabio Quartararo había comenzado desatado 2020, aunque poco a poco empezó a mostrar una versión irregular que liquidó muy pronto sus opciones de ser campeón. En este 2021, ya enrolado en el equipo oficial de Yamaha, el francés está dando señales de haber encontrado lo que se necesita para pelear por un título de la clase reina. Con el primer tercio de la temporada a punto de completarse, ha sido capaz de ganar tres carreras, que habrían sido cuatro de no aparecerle unos problemas en el antebrazo derecho a mitad de la prueba de Jerez, cuando la dominaba con firmeza.

A sus tres triunfos, el último este domingo en Mugello, hay que añadirle el tercer puesto en Le Mans, en unas condiciones en las que probablemente habría naufragado el pasado curso (carrera en seco en la que irrumpió un aguacero que obligó a los pilotos a cambiar de moto, con un final de nuevo con el sol secando el asfalto del trazado galo). «Creo que ahora mismo tenemos un paquete muy completo en Yamaha. La velocidad punta no es la mejor, pero en dos circuitos de velocidad como Catar o Mugello hemos ganado nosotros», apuntaba Quartararo, autor de una 'pole' poderosa, y que en la tercera vuelta de este domingo ya había tomado la cabeza para empezar a imponer un ritmo imposible para sus rivales.

Aunque fueron de nuevo las Ducati las que marcaron la pauta de partida. En este caso, el que apuntaba a rival más serio del francés, Pecco Bagnaia, que cometió un error y se fue al suelo. Pese a todo, está llamado a pelear por este campeonato.

El túnel de Márquez

Poco antes, en el mismo giro, había sido Marc Márquez el que se había caído, un mal colofón para un mal fin de semana del español, que todavía recorre su particular túnel en busca de la salida definitiva, algo para lo que parece que la Honda no le está ayudando (la primera en la clasificación fue la de Pol Espargaró, duodécimo, que también es el mejor en la general, undécimo, a 76 puntos de Quartararo).

«Me he tocado con Binder. Podríamos decir que es un lance de carrera, pero si alguien tiene la culpa, la tengo yo. Venía por detrás y le he intentado adelantar en la curva 2. C uando hemos hecho el cambio de dirección yo iba hacia un lado y él venía hacia otro, y se me ha cerrado de delante. Afortunadamente, me he caído yo solo», explicaba el campeón español, que como único consuelo podrá aferrarse a haber salido indemne físicamente más el haberse ahorrado la paliza para su cuerpo de una carrera en Mugello teniendo en cuenta que el próximo domingo se correrá en Barcelona.

Sin Bagnaia, Quartararo solo tuvo que deshacerse de su compatriota Johann Zarco, que le opuso poca resistencia. Zarco trató de defender un puesto en el podio, pero terminó siendo batido por Miguel Oliveira, que en el tramo final sufrió el acoso de Joan Mir. Tanto Mir como Álex Rins se habían quedado a mitad de carrera atascados tras Jack Miller, el último obstáculo en el camino hacia el podio. Superado el australiano, los dos españoles de Suzuki se lanzaron a por el francés y el portugués. Rins, por cuarta vez consecutiva, terminó por los suelos; Mir sacó su mejor versión y llegó hasta Oliveira, aunque finalmente no pudo batirle.

«He perdido un poco de tiempo con Álex, pero luego él pudo adelantar a Jack y después lo hice yo para tratar de imprimir mi ritmo, perdí un par de segundos ahí, pero cuando pude recuperar la distancia con Miguel y con Zarco fue difícil adelantar, sobre todo en el primer sector y en la recta perdía bastante. Además, Miguel estaba frenando muy bien y no tenía demasiadas oportunidades de adelantarle porque él llevaba muy bien la velocidad de la moto en el paso por curva y funcionaba muy bien en las frenadas», explicaba el vigente campeón del mundo tras firmar su segundo podio de la temporada que le consolida como el mejor español de la general, quinto, aunque ya a 40 puntos del nuevo jefe de MotoGP, Quartararo.