Un momento de la carrera en la que la lluvia tuvo protagonismo. / Reuters

GP de Tailandia

La lluvia genera el caos en Moto2

Una tromba de agua justo antes de la salida de la categoría intermedia condiciona una carrera en la que solo se completaron ocho vueltas y que repartió la mitad de puntos en la clasificación

JESÚS GUTIÉRREZ

Justo cuando acababa la carrera de Moto3, que se había disputado en seco, se cerró el cielo del circuito de Chang y empezó a descargar agua sobre la recién montada parrilla de Moto2. El caos se adueñó de la situación y los mecánicos se apresuraban a poner neumáticos de agua en motos preparadas para seco. Con algunos minutos de retraso, se inició una carrera que se había reducido de las 24 vueltas originales a 16, aunque ya desde la salida se podía intuir que la cortina de agua que se formaba en la recta iba a hacer muy difícil que se completase toda la distancia de carrera.

La afición tailandesa pudo disfrutar del liderato de su ídolo local, Somkiat Chantra, que había partido desde la pole y que encabezaba la carrera hasta que se fue al suelo sin haber completado la segunda vuelta. Esto dejaba al frente de la carrera a dos españoles, Alonso López y Arón Canet, que a duras penas se mantenían encima de la moto. Las condiciones eran infernales, las motos hacían aquaplaning en plena recta y los pilotos hacían gestos pidiendo parar la carrera. Pero pasaron ocho vueltas hasta que por fin apareció la bandera roja. En ese momento, el italiano Tony Arbolino había llegado a la cabeza de carrera, con el checo Filip Salac segundo y un Canet que mantenía la tercera posición.

Después de esperar media hora donde la lluvia llegó a dar un respiro durante unos minutos, en los que se abrió el pit lane y las motos volvieron a pista, una nueva tromba de agua puso fin definitivo a la carrera de Moto2. Los resultados se basaron en las posiciones de la carrera antes de detenerse. De esta forma, Arbolino lograba su primera e inesperada victoria en Moto2, Salac su primer podio y Arón Canet volvía al cajón. En clave campeonato, se repartieron la mitad de los puntos en juego, y el líder Augusto Fernández minimizó daños con su rival, Ai Ogura. Ambos terminaron séptimo y sexto respectivamente, y el balear mantiene el liderato del mundial de Moto2 con un punto y medio sobre el japonés.