La Honda de Marc Márquez, en el circuito de Losail (Catar). / EP

GP de Catar

Catar deja un podio sin los favoritos

La primera carrera del año de MotoGP no vio brillar a los que sobre el papel deberían jugarse el título, una cuestión que podría ser coyuntural, aunque tanto en Yamaha como en Ducati hay muchas dudas

BORJA GONZÁLEZ Losail (Catar)

Una apuesta por un podio formado por Enea Bastianini, Brad Binder y Pol Espargaró antes del inicio de la primera carrera de MotoGP de 2022 a buen seguro que habría reportado una sustanciosa recompensa económica. Aunque la prueba de Catar siempre es especial, y lo sucedido en ella no tiene porque implicar que la consideración casi unánime de que el título es cosa de cuatro deba cambiar, menos con un campeonato al que aún le quedan veinte pruebas por disputar. El primer ganador en 2021 fue Maverick Viñales, y el campeón Fabio Quartararo ni siquiera subió al podio. La primera carrera de 2020, en Jerez, fue para el francés, y el título se lo llevó Joan Mir, que tampoco pisó ese cajón y ni tan siquiera puntuó.

En 2018 y 2019 las victorias se las adjudicó Andrea Dovizioso, por delante de Marc Márquez, que se terminaría haciendo con las dos coronas, eso sí, con el italiano como subcampeón. De hecho, hay que remontarse hasta 2014 para encontrar a un ganador de la cita inaugural que terminase llevándose el Mundial, precisamente Márquez, en la última victoria de Honda en Catar. Dicho esto, la prueba nocturna de Losail sí que dejó unos cuantos interrogantes abiertos que deberán cerrarse en los próximos grandes premios.

En primer lugar, y en lo referido a las expectativas en clave de título, fue Márquez el que mejor parado salió de los cuatro teóricos favoritos. El ilerdense eligió una carrera conservadora en un día en el que no sufrió problemas físicos pero en el que, tras muchos meses sin competir, mostró una cierta falta de rodaje y de acoplamiento a su nueva moto, un prototipo que lideró en manos de Pol Espargaró la mayor parte de la carrera y terminó en el podio. Buena señal sobre el trabajo de Honda en un trazado en el que la moto japonesa suele sufrir, y en el que el ocho veces campeón del mundo no suele disfrutar, a lo que se añadió un quinto puesto con el que sumó más puntos que sus teóricos tres rivales, por orden del domingo: Joan Mir, Fabio Quartararo y Pecco Bagnaia.

«Para mi gusto ha sido una carrera demasiado rápida, una carrera rapidísima donde no ha habido descanso. Pensaba que sería más lenta, gestionando neumáticos y gasolina, pero no ha sido así. Yo buscaba una carrera más lenta, porque eso en Catar me hubiera beneficiado más. No ha sido así y hemos sacado el cien por cien», reconocía Márquez, que ya el sábado, después de lograr el tercer puesto de la parrilla, asumía no sentirse del todo preparado para pelear por ganar. Por detrás de él cruzó la meta Mir, que junto a su compañero Álex Rins eran los señalados por todos como los mejor posicionados para llevarse el triunfo. Las dos Suzuki, una moto sobre el papel muy mejorada, no exprimieron el entrenamiento oficial, lo que les dejó algo retrasados, y después tuvieron más problemas de los esperados en la prueba. «Este resultado este año tiene que ser un mal resultado», apuntaba por su parte Mir, muy convencido de su potencial para 2022. «Creo que tenemos más que decir de lo que hemos visto hoy. No estoy preocupado porque creo que iremos a mejor», añadía.

Mal inicio del campeón

Menos optimista salió de su estreno como campeón Quartararo, que completó la carrera en el mismo tiempo con el que ganó en 2021. Esta vez solo le sirvió para ser noveno con la sensación humillante de ser rebasado sobre la misma línea de meta por siete milésimas de segundo por la potencia de la Ducati de su compatriota Johann Zarco. «No puedo estar confiado después de un fin de semana como este, en el que me he clasificado en cuarta fila de la parrilla después de pasar por la Q1. Yo no soy un ingeniero, mi trabajo es estar al cien por cien y concentrarme en cada carrera y en cada condición. En cierto sentido, estoy preocupado», asumía el de Yamaha, cuyo nombre ya suena en el mercado en búsqueda de un nuevo acomodo.

El primer fin de semana de competición dejó dudas también en Ducati, pese a ganar de manera brillante la carrera con Bastianini. Pero es que el joven italiano lo hizo con la moto 2021, mientras que los que usan el nuevo prototipo naufragaron. Entre ellos el cuarto de estos favoritos, Bagnaia, que terminó por los suelos llevándose con él a Jorge Martín, dejando la sensación de estar, en estos momentos, un tanto en fuera de juego. Aunque Losail es Losail y nadie descarta que en el siguiente circuito, en Indonesia, toque reinterpretar lo concluido en este inicio de año.