Fernando Alonso, en el circuito de Spa-Francorchamps. / Dirk Waem / ep

GP de Bélgica

La Fórmula 1 regresa de unas vacaciones muy movidas

El GP de Bélgica, amenazado por la lluvia, es el primero de los tres fines de semana consecutivos con los que vuelve la competición, con las miradas sobre Alonso tras firmar con Aston Martin

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Con un moreno notable y ya muy descansados después de las vacaciones, los pilotos, técnicos, ingenieros y periodistas vuelven a un circuito para la parte final de la temporada 2022. Con Max Verstappen más que destacado (tiene 80 puntos de ventaja, lo que le permitirá ser líder después de estas tres citas consecutivas en Bélgica, Países Bajos e Italia pase lo que pase), hay muchos frentes de atención a tener en cuenta en el circuito de Spa-Francorchamps.

El primero es las propias condiciones de la carrera. Lo ocurrido en 2021, con un bochornoso GP que se disputó con tres vueltas detrás del coche de seguridad, hace que la lluvia sea un enemigo a tener muy en cuenta. Y, si se cumplen las previsiones, aparecerá. El temor a que las tormentas de las Ardenas vuelvan a hacer su aparición hace que muchos pongan sus miradas hacia la FIA; que ya demostró en la anterior edición que no siempre acierta en la labor de gestionar la competición. La normativa cambió para evitar, precisamente, aquello… y dejó a los organizadores de Spa en una posición muy compleja, ya que no está nada claro que vaya a continuar en el calendario de 2023.

Suponiendo que no haya caos organizativo, las miradas se posarán sobre los equipos y, especialmente, Ferrari. La absoluta falta de destreza, tino y acierto que mostraron en Hungría, donde pasaron de ser un firme candidato a doblete a caer del podio, les coloca en una posición crítica. La prensa italiana ha sido furibunda contra ellos desde entonces y, si bien las semanas de vacaciones han calmado los ánimos, la actuación de Charles Leclerc y Carlos Sainz será mirada con lupa. En el coche del monegasco, además, se estrenará una nueva actualización del motor con la que pretenden recuperar el pulso con Red Bull. Verstappen y, en menor medida, Pérez parten un paso por delante con respecto a los coches rojos, algo que no es mayor problema, pero sí que Mercedes haya dado un salto adelante hasta el punto de convertirse en un candidato.

Aunque el inicio de 2022 no ha sido ni mucho menos lo que esperaban, tanto Lewis Hamilton como George Russell han demostrado una notable mejoría. La evolución que han mostrado de un W13 que no estaba ni para podio hasta obligar a los de arriba a mirar por el retrovisor con cierto miedo hace que, de nuevo, sean tenidos en cuenta. La labor de los técnicos del otrora equipo campeón para acabar con el porpoising es encomiable.

Alonso y su primer 'Vietnam' en Alpine

Si hay un piloto que ha copado y ocupado líneas de texto en estas semanas ese ha sido Fernando Alonso. El próximo piloto de Aston Martin dejó en una anécdota la resaca de la carrera de Hungría, provocando además un efecto dominó que ha sumido a Alpine en un caos institucional y judicial, sin un sustituto confirmado y con muchas miradas de desaprobación de unos fans que huyen como de la peste.

Quedan nueve grandes premios para que acabe la temporada y cada uno será una batalla en Alpine. La ruptura ha sido tensa, desagradable y, por encima de todo, unilateral: el equipo se encontró con el comunicado de Aston Martin informando que le habían levantado al bicampeón del mundo. Es por eso que hay mucha suspicacia sobre qué comportamiento tendrá la escuadra anglofrancesa con Alonso y viceversa. Las pullas mutuas (especialmente del asturiano hacia sus aún jefes) no tardaron en aparecer, dejando una semana posterior al GP de Hungría llena de lo que ahora mismo se conoce como 'salseo'. El comportamiento de ambas partes será mirado con lupa, si bien el objetivo común es el mismo: triunfar.

Alonso tendrá que poner a prueba su mentalidad. Sabe que Alpine puede ser un rival directo de Aston Martin de cara a 2023 en adelante, por lo que pujar por ese cuarto puesto del Mundial de constructores puede jugar en su contra cuando vista de verde. Por otro lado, también es consciente de que ahora mismo apenas tiene opciones de triunfar con Alpine (y ya se verá con Aston Martin), salvo una carrera caótica como apunta a ser este GP de Bélgica.