Hamilton celebrando la victoria en Montmeló / AFP

Mundial 2021

Red Bull entrega a Hamilton la victoria en el GP de España

El británico logró su tercer triunfo en cuatro carreras gracias a una estrategia más acertada, con Sainz séptimo y Alonso, hundido, decimoséptimo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO Madrid

Tres de cuatro y un inicio casi perfecto. Así se puede resumir el inicio de la campaña 2021 para Lewis Hamilton, que a diferencia de otros años y aunque los números digan lo contrario, no se pasea como antaño. Volvió a superar a Max Verstappen, pero esta vez fue más por demérito de Red Bull que por mérito propio, ya que la escuadra de las bebidas energéticas olvidó que Montmeló tiene sus leyes y una de ellas es que la estrategia óptima son dos paradas y no una.

El Circuit de Barcelona-Catalunya albergó la primera carrera con público en sus gradas, unos 1.000 socios que se deleitaron -irónicamente- con una nueva exhibición de lo que puede ofrecer el trazado de Montmeló. Verstappen fue líder desde la primera curva hasta la vuelta 60, cuando sus neumáticos se hundieron por un exceso de optimismo y un absurdo fallo de comunicación que le hizo adelantar su primera parada en boxes cuando en el equipo no estaban preparados. Fue este factor, que Mercedes sí supo leer, lo que resolvió una nueva edición del GP de España que dio pocos argumentos para que se reengancharan los aficionados que lo vieron por televisión en abierto, primera vez en varios años.

La ilusión que despertaba la presencia de Fernando Alonso de nuevo y de Carlos Sainz en Ferrari se disipó en los primeros giros. Tras un incidente protagonizado por Yuki Tsunoda, que se quedó tirado en la nueva curva 10, y el consecuente coche de seguridad, todo quedó en manos del acierto o error con la estrategia. Los más optimistas pensaban que iba a ser suficiente con una parada, los más realistas (y acertados a la postre) recordaron que aquí siempre es mejor ir a dos. Mercedes rectificó a tiempo con Hamilton, pero Red Bull no con Verstappen, y la carrera se convirtió en una anodina persecución del británico al neerlandés hasta que se decidió a falta de seis giros.

Por detrás, lo mismo ocurrió con Valtteri Bottas y Charles Leclerc por el tercer puesto. y poco más. La anécdota de la rueda pinchada en los boxes -antes de colocarla en el coche- de Alfa Romeo con Antonio Giovinazzi fue de lo más destacado, y eso lo resume todo. Ni con DRS se veían adelantamientos, salvo que la diferencia de estado de los neumáticos fuera tal que incluso sin este elemento dopante, pero necesario a día de hoy, se hubieran producido igual.

Problemas de gestión

Entre los que se creyeron que podían hacer una parada estuvo Alpine, una estrategia que luego Alonso calificó de «suicida». Aunque los problemas del asturiano con la gestión de neumáticos siguen ahí y no se irán hasta que entienda mejor cuál es el rango óptimo de comportamiento (para eso necesita más entrenamientos, que no tiene), de haber elegido ir a dos paradas quizá habría puntuado. Prueba de ello es que los Aston Martin con los que peleó durante buena parte de la carrera acabaron undécimo y decimotercero, y a ambos los sostuvo hasta que las ruedas se destrozaron.

Su última parada en boxes fue más por seguridad que por ganas: el riesgo de un pinchazo o un reventón que forzara un abandono o un eventual accidente hizo que diera igual acabar decimotercero o decimoséptimo, porque a la postre el 0 es el mismo en el zurrón. No así en el caso de Esteban Ocon, que de poder soñar con un más que deseable quinto o sexto acabó dando las gracias por el noveno final que le permitió sumar dos puntos.

Tampoco fue la carrera soñada por Carlos Sainz. De igual manera, los neumáticos fueron clave en su actuación, aunque sí pudo hacer algunos adelantamientos. El devenir de las carreras quiso que fuese precisamente contra McLaren contra quien tuviera que pelear el resultado. Primero con Daniel Ricciardo y después con Lando Norris, que hizo un doble cambio de trayectoria que podría haber provocado un accidente grave a final de recta. Al final, un séptimo puesto que le permite mantener su pleno en los puntos en Montmeló en todas sus carreras que ha disputado en casa. Charles Leclerc, que llegó a optar seriamente al podio, también cayó de él por los neumáticos.

La próxima cita del campeonato será el regreso a Mónaco. Con un poco de suerte, el público -que también estará en las gradas- se entretendrá un poco más. A poco.