Loreto IV, emocionado, recoge uno de los numerosos recuerdos que le dieron en su gran día. / fotos: cober servicios audiovisuales

Loreto IV y su grandeza dentro y fuera de los terreros

Vecindario acogió este sábado el homenaje a la gran leyenda del deporte vernáculo. La recaudación irá destinada a Pequeño Valiente

PEDRO REYES Santa Lucía de Tirajana

Con una semana de retraso por las condiciones meteorológicas ,que obligaron al aplazamiento, el terrero de Vecindario, que tuvo una gran asistencia de aficionados, fue este sábado el escenario del homenaje al ya mítico luchador grancanario Antonio González Loreto IV. La recaudación obtenida fue destinada en su totalidad, con carácter benéfico, a la asociación Pequeño Valiente.

El evento contó con un Loreto IV emocionado y nervioso que apenas pudo articular palabra, pues además varios niños de Pequeño Valiente estuvieron presentes acompañando al gran puntal, lo que le dio una mayor sensibilidad al acto.

La presencia de luchadores veteranos, algunos de los cuales tuvieron agarradas míticas con Loreto IV como el majorero del Tinamar, Pedro Cano o el Parri II, elevó la emoción en el terrero. Grandes aplausos, también, con los otros veteranos que le hicieron el pasillo como Tonono, Coruña, Pepe Díaz el Estudiante, Melquiades Rodríguez, Valencia, el Parri I, Roberto el Mocho, Juani Franki, Santiago el Majorero, Juan Soto, Pedro Pérez, Juan Ramírez, Ciro Santana, Manolín Acosta y así hasta unos sesenta exluchadores de esos años entre otros, quieness ademáss le ofrecieron una placa en recuerdo de la ocasión.

Se le entregaron a Loreto IV varios presentes, entre los que destacan los de la dirección general de Deportes del Gobierno de Canarias, consejería de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Federación Insular y su actual club donde ejerce las labores de mandador, el CL Castillo.

Las palabras de agradecimiento del director de Pequeño Valiente, Juan José Jerez, por el carácter benéfico que le dio a su homenaje acordándose de los niños y la respuesta entrecortada del gran luchador, con la palabra «gratitud» más que presente. Primero a todos los presentes por el reconocimiento y por ayudar en la causa benéfica con su presencia y haciendo que la recaudación fuera mayor.

También agradeció a la organización del evento- Guillén, Trujillo y Pitti-, a toda la gente que había colaborado y, en especial, a su familia, que siempre había estado a su lado. La entrega de un ramo de flores a su esposa, dio paso a los versos de Yeray Rodríguez como último acto antes de llegar a la parte deportiva.

La luchada homenaje no defraudó a pesar de estar en pretemporada y en la que hubo que hacer algún cambio por compromisos de algunos luchadores, pero el espectáculo fue digno de una figura del vernáculo deporte como es Antonio González, Loreto IV, que no solo fue un grande en el terrero. También, fuera.