La aventura titánica de Jesús y Misha

El grancanario Jesús Zorio y Misha Sekulova, nacida en República Checa hace 33 años que llegó con solo 19 a la isla, representarán a Gran Canaria en la prueba más dura del mundo, la Titan Desert 2018.

Alberto Artiles Castellano
ALBERTO ARTILES CASTELLANO

Con 619 kilómetros de recorrido, 583 participantes (aumento de un 31% respecto a 2017), 19 equipos de empresas (más del doble que en 2017) y 30 países representados, la prueba de mountain bike que recorrerá desde la cordillera del Atlas hasta las pistas del desierto del Sáhara está considerada la más dura del mundo. Desde hoy hasta el 4 de mayo los participantes recorrerán diferentes terrenos que les pondrá a prueba.

“Más que un reto es un sueño cumplido. Imagino que voy a sufrir mucho. Vamos 71 chicas de todo el mundo, récord de la prueba y, eso me ilusiona también. Será muy divertido y sufrido, porque la de este año promete ser la más dura de la historia, tanto por el itinerario, el desnivel y porque será más larga» reconoce Misha, con el inconveniente de no poder utilizar piezas nuevas y el retraso de su bicicleta desde Casablanca. Con apoyo Gran Canaria Tri, Bike & Run, el club Tamadaba Biker, el Cabildo de Gran Canaria y Free Motion, Misha lleva meses preparándose y 5.600 kilómetros en las piernas con el objetivo de, al menos completar la prueba.

Con kilómetros en carretera

Jesús Zorio, por su parte, se atrevió con este reto hace unos meses tras acumular mucha experiencia en ciclismo de carretera. “Es algo que siempre he querido hacer y gracias a CaixaBank Consumer y Sanle Bike lo voy a conseguir. Soy ciclista de carretera desde los 8 años, pero en mountain bike no tengo mucha experiencia y el hecho que de mi primera prueba seria sea una de las carreras más duras del mundo me motiva mucho. Hace tres meses, cuando empecé a entrenar, la idea era acabarla, pero ahora espero estar entre los 300 primeros”, asevera Zorio, cuya mayor preocupación está en los cambios de temperatura. “La cota de nieve está en unos 2.000 metros y tendremos etapas de montaña. Pero luego pasaremos al calor del desierto, por lo que más me preocupa es los contrastes, además de la dureza del itinerario”.

Jesús ha competido con la selección Canaria en el campeonato de España cinco veces, ha corrido la Vuelta La Rioja, Vuelta Valencia y compitió en el velódromo de la UCI (Unión Ciclista Internacional) con unos ciclistas de la selección suiza la prueba de 24 horas a relevos. “En mountain bike solo he hecho Fudenas en Fuerteventura, por lo que hacer mi primera gran prueba de bike en una de las carreras más duras del mundo es entrar por la puerta grande”, asevera Jesús Zorio, emocionado antes de comenzar a rodar por Marruecos.

El itinerario más duro

La carrera será muy exigente desde el inicio en la cordillera del Atlas, pues este año la montaña es la novedad además de los icónicos tramos por el desierto. Los ciclistas tendrán transportar lo necesario para pasar la noche entre la segunda etapa y una tercera propicia para recomponerse y coger fuerzas para lo que sigue. A continuación llegará el adiós a la montaña y la aparición de la dureza desértica, con unos tres últimos días desafiando a las dunas. Incluida una quinta jornada de 94 kilómetros de navegación libre, siempre impredecible, en la que los 20 primeros clasificados y las tres líderes irán saliendo cada 30 segundos, mientras que el resto del grupo empezará cinco minutos después. El desenlace, además, será toda una prueba para los supervivientes en la prueba por la inclusión de un cordón de dunas de unos 800 metros cerca de la última meta.