Mbappé y Benzema celebran uno de los goles de Francia, ante un Ferran Torres cariacontecido. /Franck Fife (Afp)

Mbappé y Benzema celebran uno de los goles de Francia, ante un Ferran Torres cariacontecido. / Franck Fife (Afp)

Liga de Naciones

La pareja prodigiosa tumba a España con polémica

Un gol de Benzema y otro muy controvertido de Mbappé permiten a Francia remontar la final de la Liga de Naciones ante una Roja encomiable

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Enviado especial a Milán

España tuteó a la campeona del mundo y durante buena parte del partido mereció ganar por su mejor juego y mayor ambición, pero fue víctima, como Bélgica tres días antes, de una pareja prodigiosa que se basta para tumbar al peso pesado más reputado. Aferrada a Benzema y Mbappé, dos atacantes que han establecido una sociedad perfecta, Francia se coronó en la segunda edición de la Liga de Naciones y dejó con la miel en los labios a una Roja encomiable, no sin polémica.

El combinado español dio un repaso en toda regla a Italia en semifinales y peleó con bravura en la final ante un equipo que intimida con la sola mención de sus componentes. Caer, cuando se hace con tanta dignidad, no es ningún descrédito. Los pupilos de Luis Enrique se van de Italia sin el trofeo que tanto ambicionaban, pero han madurado en el proceso y eso ya es un premio considerable. Derrotas así forjan el carácter. Y esta España tiene mucha raza.

Luis Enrique remarcó en la previa que no alteraría su patrón de juego. No iba de farol, pero sí aplicó un par de variantes con miga al alistar a Rodri en detrimento de Koke y a Eric García por Pau Torres. Dos teclas tocó también Didier Deschamps, una de ellas obligada por la baja de Rabiot, que dio espacio a Tchouaméni en la medular, y otra voluntaria, al decantarse por Kimpembe como central zurdo en lugar de Lucas Hernández.

1 España

Unai Simón, Azpilicueta, Eric García, Laporte, Marcos Alonso, Busquets, Gavi (Koke, min. 75), Rodri (Fornals, min. 84), Ferran Torres (Mikel Merino, min. 84), Oyarzabal y Sarabia (Yéremy Pino, min. 60).

2 Francia

Lloris, Koundé, Varane (Upamecano, min. 42), Kimpembe, Pavard (Dubois, min. 79), Pogba, Tchouaméni, Theo Hernández, Griezmann (Veretout, min. 92), Mbappé y Benzema.

  • Goles: 1-0: min. 64, Oyarzabal. 1-1: min. 66, Benzema. 1-2: min. 80, Mbappé.

  • Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó a Pogba, Koundé, Laporte y Mbappé.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Liga de Naciones, disputado en el estadio de San Siro ante unos 35.000 espectadores.

Pero por encima de nombres, en San Siro existía una confrontación de estilos. El toque y la posesión de España contra la electricidad y la pegada de Francia. La campeona del mundo salió con una presión muy alta y a La Roja le costó tomarle el pulso al pleito. No renunciaba a salir tocando bajo ningún concepto, pese al riesgo que ello conllevaba. Una pérdida de Rodri tras una larga cadena de pases precipitó una ocasión pintiparada de Francia. Filtró Pogba para Benzema, que retó a Unai Simón en una acción en la que el guardameta al Athletic respondió de forma soberbia.

Pero la fluidez de España con la pelota atemperó pronto el empuje de Francia, que retrasó el bloque e interiorizó que le tocaba faena. La batuta correspondía a La Roja, ágil en la circulación aunque le faltaba pisar zona venenosa. Defenderse con el balón de las individualidades galas era el santo y seña de Luis Enrique, y en esa faceta el plan de España fue óptimo en la primera parte porque logró borrar el ataque de los 'bleus', más allá del susto inicial. Otro cantar fue el apartado ofensivo, donde el bloque de Luis Enrique no pasó de un disparo mordido de Sarabia que atrapó Lloris sin problemas antes de marcharse a la caseta.

Tenía un punto extra de ambición España, más unida y solidaria que esta Francia llena de egos. Con todo, los 'bleus' seguían siendo un enemigo capaz de arrasar a la carrera. La campeona del mundo no tiene rival en las marchas largas. Lo recordó Pavard con un pase que logró cortar Marcos Alonso cuando Mbappé salivaba. Así se le escaparía el choque a España.

Un tanto que dará que hablar

A La Roja le convenía un ritmo bajo. Y en eso Busquets es un maestro. El mediocentro del Barça dio un recital al corte, pero también en la confección. Un envío magistral suyo facultó el gol de Oyarzabal, que soltó las bridas de un partido hasta entonces adormilado. Mas la alegría le duró un suspiro a La Roja, porque Pogba desencadenó un ataque vertiginoso encontrando a Mbappé, que oteó a Benzema en la izquierda y se la cedió generoso. El delantero del Real Madrid divisó a Unai Simón y soltó un derechazo a la escuadra.

Francia, que antes de la diana de Oyarzabal ya había avisado con un disparo de Theo que se estrelló contra el travesaño, descargó entonces su furia. Mbappé marró una entrega fantástica de Benzema, alfa y omega también de estos 'bleus' que le han acogido como el hijo pródigo que es. El talento de Bondy logró desquitarse de ese fallo, para desesperación de España. Porque Theo Hernández, uno de los grandes nombres de esta 'final four', encontró un resquicio en la zaga española y entregó para que el delantero resolviese con finura. La posición del astro del PSG era discutible, pero el VAR validó la acción atendiendo a una interpretación del papel de Eric García en el lance más que cuestionable.

Ni por esas aceptó su suerte España, que acarició el empate con un disparo de Oyarzabal y en un latigazo de Yéremy a quemarropa. Ambos los sacó un Lloris soberbio. Llora España su suerte, pero motivos tiene para estar contenta. Porque de esta Liga de Naciones sale reafirmada en una idea que puede devolverla a lo más alto tarde o temprano. Árbitros mediante.