https://static.canarias7.es/www/menu/img/futbol-mundial-desktop.jpg

Gesto de malestar de Cristiano Ronaldo en el banquillo de Portugal. / ep

Mundial Qatar 2022 La rabia de Cristiano transforma Portugal en un polvorín

«No me gustó en absoluto su actitud tras ser cambiado ante Corea del Sur», denuncia el técnico Fernando Santos en referencia al crack de Madeira, incapaz de asumir que la edad ya no perdona

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Sigue batiendo plusmarcas, como la de ser el único jugador de la historia capaz de marcar en cinco fases de la Copa del Mundo, pero Cristiano Ronaldo sigue sin aceptar que hace tiempo que ya superó el punto de inflexión de su magnífica carrera y que inició el lógico declive por una pura cuestión biológica. Tras mantener un pulso interno y mediático en el Manchester United con el técnico neerlandés Erik ten Hag que ha llevado al final al astro luso a rescindir su contrato con los 'red devils', Ronaldo ha convertido ahora la concentración del combinado de su país en el Mundial de Qatar en un polvorín. Y, lo que es peor, lo ha hecho en las horas previas al choque de octavos de final que 'das Quinas' disputan este martes frente a Suiza.

La guerra con su veterano entrenador, Fernando Santos, ha incendiado la concentración portuguesa. Más allá de los típicos gestitos en el campo del crack de Madeira, que apuntan casi siempre a un compañero por no pasarle un balón o no advertir un desmarque o al técnico por la forma de jugar de los lusos, el brote ha surgido a raíz de la actitud del futbolista al ser sustituido en el choque del viernes, contra Corea del Sur, correspondiente a la última jornada de la fase de grupos, cuando quedaba aún media hora por delante.

«Tienes una prisa del carajo para echarme, ¡jódete!!». Esas son las irrespetuosas palabras que Cristiano escupió contra su seleccionador cuando fue sustituido ante los asiáticos en un momento ya intrascendente, toda vez que Corea venció 2-1 al final pero los lusos se clasificaron como líderes de grupo. Visiblemente descontento después del cambio, 'CR7' dijo después que su enfado era debido a una discusión con un futbolista rival.

La escena fue emitida con bastante lujo de detalles por la televisión portuguesa y se aireó aún más cuando un enviado especial de la cadena lusa acudió a la última conferencia de Fernando Santos para preguntarle por ese incidente. «Yo no sé nada de lo que pasó en el campo, solo le vi discutir con un coreano. No quiero hablar más de eso, sino del partido del martes», declaró en un primer momento el técnico en referencia al duelo de octavos de final del martes ante Suiza. Empero, pronto reconoció que no le gustó en absoluto la actitud de su estrella.

Desviar el foco

«Pero vi las imágenes y no me gustó en absoluto. Realmente no me gustó en absoluto. Estas historias hay que resolverlas internamente y eso es lo que se ha hecho. Se acabó el asunto», zanjó Santos, molesto porque estas polémicas desvíen el foco. Por estos gestos de Cristiano y por esas informaciones que primero le desvincularon del United y ahora le sitúan a partir de enero en las filas del Al-Nassr de Arabia Saudí. «No he hablado con él de un traspaso. No conocía esta oferta saudí, acabo de enterarme. Es una decisión que le corresponde a él», señaló Santos. «Estamos centrados en el Mundial y en el partido, y él también», añadió.

La presencia de Ronaldo, de 37 años, en el once inicial es un tema controvertido entre los aficionados portugueses, pero Santos aseguró que no le presta atención a ese debate ni a encuestas aparecidas en medios a favor de su suplencia. «No leo este tipo de material. No es una falta de respeto, es simplemente que tenemos tres días para preparar los partidos y no estoy pendiente de otro tipo de noticias. Nos centramos en el próximo partido. No sé quién será el capitán, ni siquiera sé quién jugará. Lo decidiremos antes del partido», abundó.

El ego y la desmesurada ambición de Cristiano no tiene límites y le impide llevar con naturalidad las lógicas limitaciones físicas y el desgaste que conllevan sus 37 años y una carrera tan dilatada y exitoss. Tras ser el primero en marcar en cinco Mundiales, ahora le obsesiona batir el récord de su compatriota Eusebio en el gran evento planetario. El legendario delantero luso, ya fallecido, anotó nueve tantos en la Copa del Mundo de Inglaterra'96.

Cristiano, que suma ocho contando todas sus presencias mundialistas, desea al menos uno más para igualar al otro gran mito en la historia del fútbol de su país y no entiende de descansos, ni de minutos de la basura. De ahí que que jurase en hebreo el viernes al no estar ya en el campo cuando el árbitro concedió un penalti a favor de su selección ante los surcoreanos y lo lanzó Bruno Fernandes.