Los futbolistas del Deportivo celebran uno de los goles en el controvertido partido ante el Fuenlabrada. / Cabalar (Efe)

Polémica en Segunda

El juez instructor propone el descenso del Fuenlabrada

El club madrileño denuncia ante los tribunales y el CSD una providencia que tendrá que ser ratificada por el Comité de Competición antes de ser efectiva

R. C. MADRID

Nuevo maremoto a cuenta del Deportivo-Fuenlabrada. El instructor del expediente abierto por la Federación Española de Fútbol (FEF) sobre el partido correspondiente a la última jornada de LaLiga SmartBank, que tuvo que suspenderse por los positivos por coronavirus registrados en el conjunto visitante y terminó disputándose el 7 de agosto con victoria local por 2-1, ha propuesto el descenso administrativo del club madrileño a Segunda B por «la comisión de una infracción disciplinaria por conductas contrarias al buen orden deportivo de carácter muy grave», tipificada en el artículo 68.1 del Código Disciplinario con una multa de 15.001 euros y la sanción consistente en el descenso de categoría.

Ricardo Esteban Díaz Sánchez, que pudo rematar el expediente después de que el Comité de Competición desestimase dos solicitudes en las que el Fuenlabrada pedía su recusación, considera que el modo de proceder del club madrileño en su viaje a La Coruña «se apartó» de lo que debía haber sido una «actuación respetuosa y leal con las normas, con la competición, con el fair play, con el resto de los contendientes, los árbitros, los jugadores y el titular de la competición». «Lejos de ello, se trató de una actuación insolidaria, que miró exclusivamente por el propio interés del club, en detrimento del resto de actores de la competición, y que resulta aún si cabe más reprochable al tratarse del último partido del campeonato y no haber reparado en la posible afectación a la salud de los participantes en la competición», indica.

Explica que el Fuenlabrada conocía la existencia de cuatro positivos por Covid-19 el domingo 19 de julio, víspera de su viaje a Galicia, y en esa fecha no consta que la Federación o el Consejo Superior de Deportes (CSD) recibieran información al respecto. «El hecho de no comunicar esta información al CSD y a la FEF pudiera haber quedado en una mera anécdota si no fuera porque, al final, donde había cuatro casos se convirtieron en veintiocho, se tuvo que suspender la celebración del partido siendo la última jornada y se produjo una desvirtuación (hasta ahora nunca vista en la historia del fútbol español) de la competición», sostiene.

A su entender, «el club (Fuenlabrada) y la LNFP ocultan, deliberadamente, toda la información que conocían, quizá con la esperanza de los casos no trascendieran». «Posteriormente, cuando ya no tienen más remedio habida cuenta de que la situación se había descontrolado, es cuando en la tarde del lunes 20 de julio deciden ponerlo en conocimiento de la Dirección General de Deportes y este, a su vez, del Secretario General de la FEF», continúa.

El instructor estima que esa «ocultación de la información» por parte del Fuenlabrada y de LaLiga llevó a la toma «de una decisión que afecta a toda la competición». «Si en el momento que conocen la existencia de cuatro casos positivos se hubiera dado traslado a la Comisión (de Seguimiento para el Convenio de Coordinación RFEF-LNFP), se podría haber tratado el asunto con más tiempo e, igual quién sabe, se hubiera adoptado otra decisión», razona. De ser así, incide, « es posible que las decisiones hubieran sido de otra índole, terceros clubes no se hubiesen visto perjudicados en sus intereses -entre los que cita de modo especial al Deportivo, que no pudo «competir en igualdad de condiciones» y al Numancia, que también bajó en la última jornada- por un asunto del cual no son responsables pero sí víctimas y, en definitiva, no se hubiese alterado el buen orden deportivo y la finalización de la competición».

El instructor también sostiene en su exposición que LaLiga abandonó «a su suerte al resto de clubes participantes en la competición» y mostró «un interés desmedido, adquiriendo un rol interesado y sobreprotector en defensa del Fuenlabrada».

Furibunda reacción del Fuenlabrada

La decisión del instructor tendrá que ser ratificada por el Comité de Competición antes de ser efectiva y el Fuenlabrada tiene un plazo de diez días para recurrir la propuesta de sanción. Pero la reacción del club madrileño fue furibunda, anticipando una larga batalla jurídica.

A través de un comunicado oficial, el Fuenlabrada informó de que ha presentado una denuncia ante los tribunales y ante el Consejo Superior de Deportes (CSD) contra esa providencia, a la vez que expresa su intención de desmontar lo que considera un «turbio plan criminal» contra el club.

La entidad que preside Jonathan Praena considera que el nombramiento de Ricardo Esteban Díaz Sánchez como instructor es «ilegal» y «vulnera» los artículos 405 y 406 del Código Penal. Asimismo, recuerda que «un perito independiente» ha acreditado en una probabilidad «de 5 sobre 5» que Ricardo Esteban Díaz Sánchez no escribe las providencias que firmó, sino que el autor real de las mismas es el vicesecretario general de la FEF, Miguel García Caba. «Por lo tanto el auténtico instructor no es un juez independiente, sino un miembro de la cúpula federativa de la máxima confianza de Luis Rubiales y Andreu Camps», incide.

El Fuenlabrada arguye además que el procedimiento disciplinario está plagado de infracciones procesales como las tomas de declaración sin asistencia letrada, el incumplimiento de los plazos, la falta de práctica de la prueba de forma arbitraria y la falsedad manifiesta «obviando prueba aportada».

«El CF Fuenlabrada SAD ya ha denunciado estos y otros hechos ante los Juzgados de Instrucción Penal y ante el Consejo Superior de Deportes, y llegará hasta las últimas consecuencias para probar y desmontar este turbio plan criminal del que ya obra prueba concluyente», remarca.