Jornada 32

El Madrid resucita en el Pizjuán y sentencia la Liga

El conjunto blanco, un adicto a la épica, se repuso a un 2-0 tras un mal inicio y arrolló al Sevilla en una segunda parte mágica

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Lo del Real Madrid es el más difícil todavía. Otra vez tuvo que estar contra las cuerdas, casi sometido, para despertar con toda la furia del mundo. Levantó un 2-0 del Sevilla en el Pizjuán, un fortín. Lo hizo tras un una primera media hora para el olvido, especialmente después del descanso, guiado por ese espíritu indomable tan característico, que le llevó hacia una victoria donde ningún visitante la había conseguido en esta Liga, que ya es casi blanca y en botella.

Y eso que la cosa empezó fea para el Madrid. Sin laterales izquierdos específicos Ancelotti sorprendió situando a Carvajal a pierna cambiada en lugar de Nacho. Por ahí trató de encontrar el camino hacia el gol el Sevilla, con un presión muy alta de inicio. Un centro del Papu Gómez desde el costado derecho del ataque local no encontró rematador pero generó las primeras sensaciones de peligro sevillista, ahondadas por un intento de Martial a la media vuelta que se fue lamiendo el poste derecho de la portería defendida por Courtois.

Respondía el Madrid con un disparo muy alto de Camavinga y un intento de Benzema de zurda bien taponado por Diego Carlos, pero no estaba cómodo el conjunto blanco, con dificultades en la salida de balón y muy poca profundidad. Transitaba el encuentro en una fase anodina hasta que un impacto del balón en el brazo de Diego Carlos en área sevillista encendió algo los ánimos. En otros tiempos no habría duda alguna de que la acción no era merecedora de penalti pero dada la confusión actual en este sentido todo se protesta, por si acaso.

2 Sevilla

Bono, Navas, Koundé, Diego Carlos, Acuña (Augustinsson, min. 62), Jordán, Rakitic, Lamela (Ocampos, min. 72), Papu Gómez (Óliver Torres, min. 46), Corona (Gudelj, min. 62) y Martial (Rafa Mir, min. 41).

3 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez (Nacho, min. 81), Militao, Alaba, Carvajal, Modric (Asensio, min. 81), Kroos, Camavinga (Rodrygo, min. 46), Valverde, Benzema (Mariano, min. 95) y Vinicius.

  • Goles: 1-0: Rakitic, min. 21. 2-0: min 25, Lamela. 2-1: min. 50, Rodrygo. 2-2: min. 82, Nacho. 2-3: min. 92, Benzema.

  • Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Camavinga, Nacho, Kroos y Mariano, del Madrid, y a Martial, Diego Carlos y Óliver Torres, por el Sevilla.

  • Incidencias: Partido de la jornada 32 de Liga, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán ante 40.629 espectadores.

Con los ánimos ya algo más encendidos entre Rakitic y Militao se encargaron de calentar definitivamente el duelo. Fue en una falta al borde del área que el croata ejecutó contando con la fortuna del error del central en la barrera. Se desubicó el brasileño y el balón pasó por el hueco originado directo a la red. Si ya estaba el Sevilla con un punto más de energía el tanto profundizó esta tendencia. Apenas se había repuesto el Madrid del gol cuando Tecatito Corona le ganó el duelo al desbordado Militao y obligó a la salida desesperada de Courtois. La puso atrás el mexicano y Lamela no perdonó con todo a favor.

Media hora de juego consumida y situación crítica para el líder. Obligado por los acontecimientos, el equipo de Ancelotti dio un paso al frente, poniéndose el mono de trabajo en la presión y cercando el área rival. El esfuerzo le sirvió para crear dos opciones, con sendos disparos de Benzema, el primero bien atrapado por Bono y el segundo por encima del larguero. Sin embargo, incluso pudo dar las gracias por no alcanzar el descanso en inferioridad, pues Camavinga, ya amonestado, se la jugó en una acción ante Martial que lesionó al delantero y bien podía haber sido merecedora de la segunda amarilla para el centrocampista.

Rodrygo, decisivo

Del vestuario regresó el Madrid volcado, con Rodrygo en lugar de Camavinga, en un cambio decisivo, y un cara a cara entre Benzema y Bono bien resuelto por el guardameta. Fue un aviso antes de la fantástica jugada trenzada entre Vinicius y Carvajal, que Rodrygo acabó haciendo buena con un remate inapelable. Era otro el equipo blanco, tan acostumbrado a los retos casi imposibles. Militao cerca estuvo de la redención con un zapatazo lejano y el giro del partido ya era copernicano.

Lopetegui movió el banquillo pero ni por esas. Bien es verdad que Rafa Mir la tuvo de cabeza pero el que embocó fue Vinicius. Anuló el tanto Cuadra Fernández por una mano que no era y aunque desde el VAR Iglesias Villanueva le invitó a revisar la acción, el árbitro balear, en una decisión inexplicable, no cambió su criterio inicial tras revisar la acción en la pantalla. Enardecido por la polémica arbitral, el Madrid redobló la apuesta y encontró el merecido empate con una jugada de pleno ADN blanco, en la que Nacho hizo buenos el pase de Carvajal y la fe para no dar un balón por perdido del lateral.

El punto ya era bueno, buenísimo a tenor de la situación poco tiempo antes, pero es que el Madrid ya había olido la sangre del adversario. No se conformaba con otra cosa que esa victoria que le diese media Liga y la acabó encontrando, como premio a una fe infinita. Rodrygo, el hombre del partido, ganó la línea de fondo y la puso atrás para Benzema, el hombre de la Liga. El galo, que no había estado acertado de cara a puerta, sentenció con aplomo el partido y probablemente también el campeonato.