Antoine Griezmann, durante su primera etapa en el Atlético. / GABRIEL BOUYS / AFP

Mercado de fichajes

La rocambolesca 'operación Griezmann'

El francés nunca conquistó al Camp Nou y buscará lograrlo con un Metropolitano que todavía le guarda rencor por su salida del club rojiblanco

DANIEL PANERO

Tras una operación rocambolesca, inédita en la historia del fútbol español, al límite del cierre de mercado, con tres futbolistas cedidos y a cuatro bandas, Antoine Griezmann abandona el Barcelona sin haber logrado sus objetivos. El atacante francés jugará cedido en el Atlético de Madrid las dos próximas temporadas y lo hará sin haber encajado nunca en la ciudad condal. Las formas en las que se produjeron su llegada, su rol en el terreno de juego junto a Messi e incluso su forma de expresarse ante los medios de comunicación fueron siempre un problema para un Camp Nou que sin saberlo, se despidió de él con pitos.

Por la puerta de atrás. Así fue la salida de Griezmann de Barcelona, que se demoró hasta más allá de la medianoche, en mitad de un caos en el que nadie sabía nada mientras en las oficinas del Camp Nou, el Metropolitano y LaLiga reinaba el frenesí al ritmo del ir y venir de los papeles y las llamadas. Finalmente, casi de madrugada y ya cerrada la ventana estival de fichajes, se confirmó la cesión de Saúl del Atlético al Chelsea y también la correspondiente llegada de Griezmann al club colchonero, culminando unas horas de surrealismo y zozobra para alivio en los diferentes despachos.

El galo fue uno de los grandes fichajes de Josep María Bartomeu en 2019 y llegaba con la vitola de formar un tridente letal junto a Luis Suárez y Leo Messi. La fórmula, que tan buen resultado dio con Neymar formando un trío ofensivo de ensueño, no se repitió y el vestuario ya le recibió con la mosca detrás de la oreja después de que un año antes plantara a todos para continuar en el Atlético. Empezar con mal pie fue una premonición para Griezmann en el Barcelona. Con Ernesto Valverde en el banquillo, el ex de Atlético y Real Sociedad poco a poco perdió peso en el equipo y su conexión con Messi y Suárez nunca llegó a fructificar en aquel tridente destinado a la reconquista de Europa. Ya sin el uruguayo y con Ronald Koeman el galo logró enderezar su trayectoria en el Barça la pasada temporada con 20 dianas, algunas de ellas tan importantes como la lograda en la final de Copa del Rey ante el Athletic que le dio el título a los blaugranas.

Pese a una temporada de relanzamiento, el Camp Nou nunca le ha tenido como a uno de sus jugadores predilectos y así se lo hizo saber en el último partido con la camiseta blaugrana ante el Getafe. Griezmann tuvo un mal día con cero remates, cero disparos a portería y dos pérdidas de balón. Su actuación trajo consigo pitos de un público que convirtió su último día en una salida del club por la puerta de atrás. Incluso ese día Ronald Koeman no perdía la fe en el '7'. «Como entrenador no puedo entender que el público pite a un jugador nuestro. No es bueno. Se puede gritar si no tiene actitud o no trabaja. Griezmann tuvo dificultades en el partido, no estuvo afortunado, pero fue un partido solo», aseguró en sus últimas declaraciones sobre el galo.

Griezmann abandona el Barça por la puerta de atrás, empujado por una ficha inasumible para un club ahogado por su disparada masa salarial, por lo que resulta inexplicable que en el Camp Nou esperasen hasta el último día para activar la salida. Ahora, llega por esa misma puerta al Wanda Metropolitano. El delantero francés dijo adiós al Atlético de Madrid en 2019 después de numerosos flirteos con el Barcelona y lo anunció en un documental que terminó de sonrojar a toda la parroquia rojiblanca. Sus formas nunca sentaron bien en el conjunto madrileño y cada visita a su antiguo estadio fue acompañada con una sonora pitada y cánticos en su contra.

Simeone, su gran aval

El trabajo para cambiar esa inercia en contra tendrá como principal actor a un Diego Pablo Simeone que se empeñó desde el primer día de mercado en devolver a casa al hijo pródigo. El técnico argentino tendrá que hacer de celestino y será a buen seguro el primero en apaciguar las aguas en rueda de prensa. No en vano, el Cholo se ha mantenido en contacto con el francés desde que fichara por el Barcelona. «Mi familia es muy amiga de la hija de él y nos vemos de vez en cuando. Estuvimos cerca en verano. Para él quiero lo mejor», aseguró en julio, en plena ola de rumores sobre su regreso al Atlético.

El técnico argentino tiene ahora al futbolista que ha deseado fichar a lo largo de todo el verano. Su salida fue un palo para un entrenador que había exprimido al Principito hasta convertirle en uno de los mejores jugadores del planeta. Griezmann disputó 257 partidos con la elástica rojiblanca en los que anotó 133 goles y repartió 50 asistencias. Estas cifras le convirtieron en un referente absoluto para la afición colchonera y le llevaron a lograr el Balón de Bronce en 2016 y 2018.

Su regreso al Atlético llega plagado de interrogantes. El primero de todos es saber si podrá recuperar el cariño del Wanda Metropolitano, el segundo es si tendrá esa chispa que le hacía tan determinante cuando vestía la elástica rojiblanca y el tercero es si el Cholo le sabrá colocar dentro del engranaje perfecto que le ha llevado a ser campeón de Liga. Griezmann ha salido del Barça por la puerta de atrás, ha llegado al Atlético por esa misma vía y espera, por fin, cruzar la puerta grande como rojiblanco.