Jornada 28

Messi, Dest y Alba se dan un festín a costa de la Real

El Barça continúa a cuatro puntos del liderato tras marcar seis goles en Anoeta con una exhibición del capitán y los laterales

MIGUEL OLMEDA Barcelona

Habitualmente pasa desapercibida entre sus casi ilimitadas habilidades, pero hay una virtud de Leo Messi mucho menos vistosa, aunque tan decisiva como las demás, que le procura al Barcelona un buen número de puntos en cada temporada. Hablamos de la capacidad del argentino para atraer rivales, que gravitan en su órbita hasta que Messi decide que la jugada tiene que continuar por otro lado, normalmente por un compañero desmarcado y en posición de peligro. Así, mientras el '10' caracoleaba de espaldas a portería en el área de la Real Sociedad, Jordi Alba se desmarcaba hacia la línea de fondo. Así, mientras el capitán azulgrana zigzagueaba en dirección a la frontal aglutinando defensas, Dest cortaba al espacio como un cuchillo. Ambas acciones acabaron en gol. El 0-1 y el 0-2 en poco más de cinco minutos justo antes del descanso. Otro paso firme más en la carrera por el título en una plaza complicada como es Anoeta.

La cuestión de los carrileros no es baladí en este Barcelona. Con el 3-4-3 que ha implantado Koeman, Jordi Alba y Dest vuelan por las bandas sin límite de velocidad. El español, que ha regresado incluso a la selección, contemporiza sus subidas y decide mejor que nunca. En la jugada del primer gol le puso la pelota a Dembélé solo para empujarla, aunque Remiro se hizo gigante en los pies del galo y tuvo que ser Griezmann quien se apuntase el tanto en el rechace. Dest, por el contrario, es un martillo pilón. A fuerza de atacar, acaba generando ocasiones. Ante la Real, incluso convirtió sus dos primeros goles en Liga: hizo el 0-2 definiendo cruzado en la ya mencionada asistencia de Messi y el 0-3 a pase de la muerte de Jordi Alba al poco de comenzar la segunda parte. De lateral a lateral, como le gustaba a Johan Cruyff.

Casi sin tiempo para medir la reacción 'txuri-urdin' el Barça marcaba un gol tras otro. Inmediatamente después del tercero cayó el cuarto y con él se acabó el partido, si es que quedaba algo ya. Busquets se inventó una asistencia de fantasía desde el eje central y Messi acarició con el exterior la pelota tras botar, superando así a Remiro. Diez minutos más tarde, Dembélé definió con la derecha en lo que habría sido el quinto, pero el VAR corroboró el fuera de juego que solo había apreciado el asistente en directo. Tampoco lo protestó ningún jugador azulgrana, para qué desgastarse: que el 0-5 no subió al marcador a la primera, pues Dembélé lo solucionaba a la segunda, cruzando con la izquierda el disparo raso al palo largo.

1 Real Sociedad

Remiro, Gorosabel (Januzaj, min. 61), Le Normand, Zubimendi (C. Fernández, min. 72), Zubeldia (Sagnan, min. 83), Merquelanz, Portu (Barrenetxea, min. 61), Merino, Guevara, Oyarzabal e Isak (Bautista, min. 83).

6 Barcelona

Ter Stegen, Mingueza, De Jong, Lenglet, Dest (Riqui Puig, min. 85), Busquets (Araujo, min. 67), Pedri (Moriba, min. 67), Alba, Dembélé (Braithwaite, min. 80), Messi y Griezmann (Trincao, min. 85).

  • Goles: 0-1: min. 37, Griezmann. 0-2: min. 43, Dest. 0-3: min. 53, Dest. 0-4: min. 56, Messi. 0-5: min. 71, Dembélé. 1-5: min. 77, Barrenetxea. 1-6: min. 89, Messi.

  • Árbitro: Martínez Munuera (C. Valenciano). Amonestó a Zubimendi, Zubeldia y Carlos Fernández, de la Real; y a Busquets y Braithwaite, del Barcelona.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoctava jornada de Liga, disputado en el Reale Arena a puerta cerrada.

Llegado a este punto uno podría pensar que el Barcelona se dio un baño y masaje en Anoeta (por motivos publicitarios, Reale Arena), aunque lo cierto es que hasta el 0-1, nada más lejos de la realidad. Dominaba el balón el conjunto azulgrana, sí, pero no solo no conseguía provocar peligro alguno en el área de la Real Sociedad, sino que era el conjunto donostiarra el que había estado más cerca del gol en la primera media hora, cuando estaba cómodo replegado en 5-4-1. En una ocasión, Isak le comió la tostada a De Jong en la banda, ganó la línea de fondo, recortó a Mingueza y definió con potencia. Le faltó precisión porque acertó a rematarle en el pecho a Ter Stegen, salvador como siempre. Justo después del primer gol, el meta alemán le sacaría otra mano providencial al punta sueco, remediando el problema que él mismo había creado al regalar la pelota en salida.

Descanso para los fijos

Con el partido sentenciado, Koeman aprovechó para dar descanso de cara a la final de Copa del 17 de abril. Pedri, Busquets, Dest y Dembélé, cuatro de los futbolistas con más minutos a cuestas, cedieron su sitio antes del final, igual que Griezmann. En el último cuarto de hora, B arrenetxea marcó el del honor. Un auténtico golazo, enchufando el zurdazo a la escuadra tras una gran jugada que él mismo había iniciado y Carlos Fernández continuó. Ni ese premio le quedaría a la Real, pues Messi puso la guinda a la tarta azulgrana con su vigésimo tercer gol en Liga. La asistencia, ya imaginarán, llevó la firma de Jordi Alba.

La victoria mantiene al Barça en el pulso por el título, segundo a cuatro puntos del Atlético y con dos más que el Real Madrid. El equipo azulgrana encadena 18 jornadas sin perder, desde el 5 de diciembre, y nueve triunfos consecutivos a domicilio. La Real se mantiene en la quinta plaza, empatada a puntos con el Betis, sexto, y con dos más que el Villarreal, séptimo.