Jornada 37

Benzema bien vale una Liga

Sin brillo pero con pleno de diez victorias desde la nueva normalidad, el Madrid supera el obstáculo del Villarreal con un doblete del francés y cierra el círculo de Zidane.

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

No falló tampoco ante el Villarreal, de nuevo en o tro ejercicio de pragmatismo y polémica resuelto por el iluminado Karim Benzema, y el Real Madrid rompió una tendencia de años negativa, impropia de su grandeza. Conquistó sin pompa pero con todo merecimiento la Liga del coronavirus y cerró el círculo de Zinedine Zidane, ese supuesto alineador que poco sabe de tácticas, pero con unos números estratosféricos en el club más laureado del mundo. Pocos como él para manejar egos, estrellas, chavales con sueños de grandeza e ilustres que lo han ganado todo.

Con su esfuerzo, dedicación y profesionalidad, se coronan los futbolistas, una interesante mezcla de noveles y veteranos aún con apetito, y premian a un técnico que ha hecho del torneo de la regularidad su 'leitmotiv'. Tenía tres Champions consecutivas y un título de Liga en su anterior etapa, pero cuando regresó, en marzo de 2019, se propuso convencer a todos de que el gran título continental da boato, pero la Liga simboliza el trabajo diario, la unión del vestuario y el trabajo bien hecho.

Se propuso destronar al Barça y siempre insistió en que tirar la Liga para reinar en Europa, como cuando se coronó ante el Liverpool en Kiev y acabó a 17 puntos del Barça la competición local, no es justificable. Sin hacer ruido, ha persuadido a todos, hasta el punto de que este Madrid al que muchos daban por muerto encadena diez victorias consecutivas desde el fin del confinamiento.

2 Real Madrid

Courtois, Carvajal (Lucas Vázquez, min. 85), Varane, Ramos, Mendy, Casemiro, Kroos (Isco, min. 85), Modric (Valverde, min. 85) Rodrygo (Asensio, min. 63, Benzema y Hazard (Vinicius, min. 63).

1 Villarreal

Asenjo, Mario, Pau Torres, Sofian, Quintillà, Morlanes (Iborra, min. 63), Anguissa (Trigueros, min. 82), Moi Gómez (Cazorla, min. 63), Rubén Peña (Bruno, min. 46), Chukwueze (Ontiveros, min. 46) y Gerard Moreno.

  • goles: 1-0: min. 29, Benzema. 2-0: min. 76: Benzema, de penalti. 2-1: Iborra, min. 83.

  • árbitro: Hernández Hernández (Comité Canario): Mostró amarilla a Sofian, Modric, Quintillà, Isco.

  • incidencias: Partido correspondiente a la 37ª jornada de Liga, disputado, sin público, en el Alfredo Di Stéfano de Valdebebas.

En el primer 'match ball' favorable para cumplir su primer objetivo, Zidane premió a Hazard con la titularidad. Sigue con problemas en su tobillo el belga, fichaje estrella de la temporada, pero el técnico francés sabe manejar al grupo y entendió que Eden debería disfrutar del alirón en primera persona. Bonito gesto de un entrenador que desde el sentido común ha transformado en campeón a un elenco tristón sin los goles de Cristiano. Salvo a Bale y a James, dos casos perdidos para la causa, el marsellés ha sabido cómo tener a todos listos y sentirse importantes.

Ante un Villarreal con más músculo que calidad sin Cazorla y Bruno Soriano de inicio, el Madrid se mantuvo fiel a la línea de su nueva normalidad. Juego pausado, paciencia y gran efectividad para superar a un rival detrás de otro. Sin lujos y sin brillo, pero con autoestima, confianza y seguridad en sí mismo. Solo en el tramo final, tras marcar Iborra, se fue del partido.

No es el estilo italiano el que enamora al aficionado merengue de ayer, de hoy y de siempre, muy exigente, pero se celebra porque sirve para terminar con la hegemonía de un Barça decadente. La clave de este Madrid es ser eficaz arriba pero, sobre todo, manejar la situación con solvencia e inteligencia para no conceder apenas ocasiones.

Si en los dos primeros cursos completos con el galo en el banquillo este equipo encajó 41 y 44 goles, ahora Courtois solo lleva 22 recibidos y ha dejado su portería a cero en nada menos que 19 partidos. Un registro al más puro estilo del Cholo Simeone, impensable en un Madrid que en los últimos diez años solo había conquistado dos títulos de Liga por culpa de Messi y de sus constantes distracciones.

Columna vertebral

Muy poco había ocurrido en el Di Stéfano, pero ya daba la sensación de que el Madrid era más que el Villarreal cuando marcó, poco antes de la primera pausa de hidratación. El gol llegó tras una anticipación de Casimiro en la mala salida del equipo amarillo, una incursión dividiendo a los defensores de Modric y una asistencia del croata que Karim, una vez más, aprovechó. Está en racha el francés y le entra todo, incluso bajo las piernas de Asenjo. Ese gol demostró las virtudes de este equipo anclado de maravilla por la columna vertebral que forman Courtois, Ramos, Casemiro, el rejuvenecido Modric y Benzema.

Hasta ese tanto del ariete con alma de mediapunta, del tipo que hace mejores a los centrocampistas con sus desmarques y abre huecos a otros delanteros, en el banquillo de 'ZZ' lo que más se había celebrado era el gol de Arnáiz a 'su' Barça. Pero tras unos primeros minutos de dominio sin peligro alguno del 'submarino', el Madrid gobernó. No tanto por el juego como por el control. Al descanso, siete puntos de ventaja sobre el Barça, victoria por la mínima y, lo que quizá más importaba a Zidane, ni un disparo que inquietase al 'Zamora' Courtois.

Trató de reaccionar el Villarreal con los cambios, siempre ofensivos, en la segunda mitad. Hasta la locura final, el único susto lo dio en una acción en la que Quintillà, que golpeó con su rodilla la cabeza de Courtois. Se recuperó el belga antes de que, como no podía ser de otra forma, el título se consumase con polémica. Supuesto penalti a Ramos y frivolidad del camero, que quiso hacer la de Suárez y Messi y lo lanzó con una asistencia a Benzema. Pero se repitió la acción porque el francés entró mucho antes en el área. Lo tiró ya Karim como mandan los cánones. Su durmió el campeón en los laureles e Iborra le dio emoción al final. Courtois, un gol anulado a Lucas tras jugadón de Vinicius por mano previa, y Osasuna, en el Camp Nou, pusieron el broche final.