La ausencia de Kroos por sanción dejará a Modric como único arquitecto del juego del Real Madrid ante el Getafe. / fOTO: EP | vÍDEO: aTLAS

Análisis

El Real Madrid se queda en los huesos

Los blancos vencieron con carácter al Huesca, pero afrontarán el duelo del martes contra el Getafe en cuadro tras perder también a Kroos por sanción

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

A falta de pegada, el Real Madrid recuperó el pundonor para remontar al Huesca y sacar tres puntos en casa de un colista que le perdonó la vida estrellándose un par de veces contra la madera. «Jugamos un partido con carácter», aplaudió Zinedine Zidane, más combativo que nunca ahora que se sabe en el centro de la diana. Mientras los delanteros fracasaban en su intento de perforar la portería de Álvaro Fernández, soberbio en tres intervenciones ante Benzema, tuvo que ser un central como Varane quien certificase un triunfo logrado con más fe que eficacia. Y ello pese a que Kroos y Modric volvieron a ofrecer un recital en el centro del campo que no podrán repetir, al menos en lo tocante al alemán, frente al Getafe.

La amarilla que vio el teutón por un pisotón a Maffeo en la primera parte conlleva suspensión porque cumple ciclo y aboca a Zidane a realizar un sudoku para completar la sala de máquinas que se medirá al conjunto azulón en partido aplazado de la primera jornada. La marcha de Odegaard al Arsenal ha reducido a cinco la nómina de centrocampistas con que cuenta el marsellés, pero Valverde está lesionado e Isco es seria duda tras ausentarse del viaje a tierras oscenses por un pinchazo en la espalda. Así las cosas, solo tiene a Casemiro y Modric disponibles, lo que le obligará a hacer encaje de bolillos para mantener el 4-3-3 que ha dibujado en la mayor parte de encuentros en lo que va de curso.

La opción natural pasaría por darle la alternativa a Antonio Blanco, promesa de La Fábrica que ya estuvo convocado frente al Alavés y al Levante, aunque aún no ha debutado con el primer equipo. Formó parte del once ideal escogido por la UEFA de la Youth League que conquistó el Juvenil A del Real Madrid la pasada campaña, con Raúl González al mando como técnico. Campeón de Europa con la selección española sub-19 en el torneo disputado a mediados de 2019 en Armenia, el cordobés es un pivote con mucho futuro, pero su concurso dejaría a Modric como único volante puro.

De no recuperarse a tiempo Isco otra opción, aunque remota, pasaría por situar ahí a Marcelo, que ya fungió de interior durante media hora en un partido de Copa del Rey ante el Sevilla de la temporada 2011-12, cuando José Mourinho le alistó como relevo de Lass Diarra en una medular que completaban Xabi Alonso y Sami Khedira. También cabría la posibilidad de variar el esquema para conformar un 4-4-2 que Zidane ha empleado poco esta campaña o incluso ese 4-2-3-1 al que acudió en las primeras jornadas de Liga a fin de situar a Odegaard más cerca del delantero y aprovechar la capacidad del noruego para filtrar el pase decisivo.

Mala planificación

Aquella apuesta fracasó porque el ex de la Real Sociedad no se amoldó a lo que le pedía Zidane, poco paciente con su pupilo, y en enero puso rumbo a Londres, dejando en mínimos un centro del campo ya de por sí corto de efectivos. Comprensible el deseo del nórdico de encontrar con Mikel Arteta los minutos que no le dio el marsellés, no lo es tanto la presteza con que el técnico y el club atendieron sus demandas. Porque su salida, sumada a la de Luka Jovic al Eintracht de Fráncfort, bajó a 22 la lista de futbolistas de la primera plantilla. Un número muy reducido para afrontar con plenas garantías una temporada marcada por el coronavirus y la plaga de lesiones que azota Valdebebas desde que arrancó el curso.

La enfermería blanca cuenta ahora con siete futbolistas, incluyendo a Hazard y Sergio Ramos, que no regresarán hasta mediados y finales de marzo, respectivamente. El capitán se perderá el doble cruce contra el Atalanta en octavos de final de la Liga de Campeones y el belga, con suerte, llegará al partido de vuelta en el Alfredo Di Stéfano. A ellos se suman Lucas Vázquez, Isco, Valverde, Carvajal y Rodrygo, que este domingo compaginaron trabajo en el gimnasio y sobre el césped. Además tiene tocados a Odriozola, que salió de El Alcoraz con molestias en los isquiotibiales, y a Militao, con problemas en el aductor.

Aunque puede que alguno se recupere a tiempo para el enfrentamiento con el Getafe, lo cierto es que Zidane tiene, por el momento, solo doce miembros del primer equipo en plenitud, incluyendo a dos porteros, lo que perfilará otra convocatoria plagada de canteranos. Si en tiempos hacer la lista desvelaba al francés por la necesidad de realizar descartes, ahora el quebradero de cabeza es completarla para disponer al menos de algunos cambios, lo que evidencia el infortunio pero también la mala planificación que lastra al Real Madrid.