Jornada 31

El Real Madrid acerca la meta con pico y pala

El líder doblega, gracias a los goles de Casemiro y Lucas Vázquez, a un ordenado pero inofensivo Getafe el día en que Bale volvió a vestirse de corto en el Bernabéu dos años después

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid descuenta otra jornada con la renta intacta en su pelea por alcanzar la meta de la Liga con un título que acaricia ya con los dedos. Los blancos se impusieron sin apuros a un Getafe ordenado pero inofensivo con goles de Casemiro y Lucas Vázquez para seguir conteniendo el achuchón del Barça y la última intentona a la desesperada de un Sevilla al que el líder presentará sus respetos el próximo domingo en el Sánchez Pizjuán.

El equipo de Carlo Ancelotti ni siquiera tuvo que recurrir esta vez a la pegada de Benzema, que vio frenada su sensacional racha de siete partidos consecutivos viendo puerta, para embolsarse los tres puntos en un partido bastante plácido que permitió al técnico transalpino administrar esfuerzos y que pasará a la posteridad porque supuso el reencuentro de Bale con su parroquia dos años después.

Ancelotti confeccionó su once con un ojo puesto en el Chelsea. Alistó a Marcelo, que llevaba dos meses sin ser titular, para cubrir la ausencia por cansancio de Mendy, reformuló la banda derecha con la entrada de Lucas Vázquez y Rodrygo y sacrificó el toque y la experiencia de Modric y Kroos en beneficio de la energía y el músculo de Valverde y Camavinga.

2 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez, Militao, Alaba (Nacho, min. 86), Marcelo, Casemiro (Ceballos, min. 74), Valverde, Camavinga, Rodrygo, Benzema (Bale, min. 74) y Vinicius (Asensio, min. 83).

0 Getafe

David Soria, Damián, Djené, Mitrovic, Cuenca (Cabaco, min. 82), Olivera, Maksimovic (Okay, min. 86), Aleñá (Óscar Rodríguez, min. 46), Gonzalo Villar (Florentino, min. 74), Borja Mayoral (Sandro, min. 46) y Ünal.

  • Goles: 1-0: min. 38, Casemiro. 2-0: min. 67, Lucas Vázquez.

  • Árbitro: Soto Grado (Comité Riojano). Amonestó a Casemiro, Valverde, Olivera y Djené.

  • Incidencias: Partido de la 31ª jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu ante 50.740 espectadores.

El duelo ante el Getafe confrontaba al Real Madrid con un enigma que le cuesta descifrar: cómo descerrajar a contrincantes que se acantonan en su área. Quique Flores ha armado un bloque ulceroso que defiende con las filas prietas, bascula con mucho orden y ofrece pocas rendijas. El equipo de Ancelotti monopolizó el esférico durante la primera parte, pero tardó en encontrarle las cosquillas.

El encargado de reventar la línea Maginot fue Vinicius con una acción que ejemplifica su crecimiento a la hora de entender el juego. Donde en otro tiempo habría visto una oportunidad de buscar el uno contra uno o combinar con Marcelo, el carioca divisó esta vez un imaginativo centro con el exterior más propio de Modric que cazó Casemiro lanzándose en plancha para inaugurar con la testa su cuenta goleadora de la temporada.

El paulista aligeró la carga de su escuadra, pero a renglón seguido la metió en un embrollo de cuidado al ganarse una amarilla por protestar que le hará perderse la visita de la próxima semana al Sevilla porque cumplía ciclo. Se lo afeó Ancelotti con razón. Con lo que hay en juego, no hay justificación posible para semejante concesión impropia de un futbolista con tanta mili.

Sin clemencia con el Expreso

Obligado a remar a contracorriente, Quique Flores cambió piezas al paso por la caseta, pero mantuvo la disposición del tablero. El Getafe, que apenas se estiró en el primer acto, ganó presencia a balón parado con la entrada de Óscar Rodríguez y despliegue con la introducción de Sandro, pero siguió invitando al Real Madrid a buscarle en su cueva.

El marcador despojó a los blancos de urgencias y bajó las revoluciones del pleito, que incursionó en un ritmo cachazudo. Un disparo lejano de Valverde que se marchó cerca del palo en una acción de estrategia fue el alboroto más notable hasta que una pared entre Rodrygo y Lucas Vázquez permitió al gallego embocar a la tronera ante la pasividad de la zaga visitante, que le dejó rematar a placer.

Tuvo la oportunidad de sentenciar Militao con un remate franco de cabeza que malogró por un palmo antes de que Bale protagonizase el momento de la noche con su regreso al tapete del Santiago Bernabéu más de 25 meses después de aquel encuentro ante el Manchester City de mal recuerdo que representaba su última aparición sobre el rectángulo de juego del coliseo de La Castellana. Ancelotti aseguró que quiere despedirse bien del club, pero la parroquia local le recibió con una sonora pitada que vino a refrendar que el divorcio es absoluto, por más que también escuchase algún aplauso al final. Pesa mucho más en la siempre frágil memoria futbolística la desidia del galés en las últimas temporadas que las gloriosas páginas que escribió en una edad dorada de la que fue artífice destacado.

El Expreso de Cardiff apenas tuvo trascendencia en el juego frente a un Getafe que perdió su oportunidad de meterle algo de suspense al pulso en sus estertores cuando Ünal estrelló un disparo cruzado contra el palo. El Real Madrid ganó esta vez con pico y pala.