Hazard, rodeado por dos jugadores de Osasuna. / Foto: Ander Gillenea (Afp) | Vídeo: Atlas

Análisis

El caótico viaje a Pamplona sacude la agenda del Real Madrid

El equipo de Zidane volará este lunes a Málaga sin pasar por la capital para preparar la Supercopa de España con los ánimos inflamados

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Sin pasar por casa tras un caótico desplazamiento a Pamplona que ha inflamado los ánimos, el Real Madrid se ha visto obligado a cambiar sobre la marcha su agenda para preparar la defensa de la Supercopa de España que conquistó el pasado año en Arabia Saudí en condiciones que distan mucho de ser idóneas. Los blancos, ante la imposibilidad de regresar a la capital española por los estragos del temporal, volarán este lunes directamente a Málaga para comenzar a ejercitarse allí con la vista puesta en la semifinal que les enfrentará el jueves con el Athletic en el estadio de La Rosaleda. Una decisión que se adoptó después de que las autoridades les confirmasen que no podrían tomar tierra este domingo en el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez, por lo que tendrán que pernoctar por tercera noche consecutiva en un hotel de la ciudad navarra.

El equipo de Zinedine Zidane pasará, por tanto, entre seis y nueve días lejos de Madrid, en función de que se clasifique o no para la final que albergará el domingo el sevillano estadio de La Cartuja, tras despegar el viernes de Barajas casi cuatro horas después de lo previsto para afrontar el duelo ante Osasuna en El Sadar, que estuvo marcado por la borrasca Filomena y el enfado del club que preside Florentino Pérez con LaLiga, al entender que hubiese sido mejor variar la hora del litigio para sortear la nevada e incluso aplazarlo.

«Hicimos lo que pudimos en el campo. Yo no vi un gran partido de fútbol, por el campo, pero es así. Ha alterado todo. Jugar así es muy complicado, pero han tomado la decisión de jugar, hemos jugado y es lo que se ha visto. No se debería haber jugado», expresó Zidane, visiblemente indignado. Thibaut Courtois fue aún más lejos y acusó a LaLiga de tratarles como «marionetas». «Hemos podido jugar, pero desde LaLiga es un poco lamentable lo que nos han hecho», dijo el belga. Toni Kroos, quien cumplió 300 partidos con el Real Madrid en el feudo rojillo, evitó, por el contrario, desviar la atención del mal encuentro que completó su equipo frente a Osasuna. «No hay excusas por el estado del campo», afirmó el teutón, que reconoció que les faltó imaginación para desarbolar al rival.

Argumento reduccionista

Claro está que pasar más de tres horas en un avión en tierra no favorece la concentración de nadie antes de encarar un pleito. Tampoco ayuda a desplegar un fútbol de altos vuelos toparse con un césped que dificultaba la circulación de la pelota y provocaba riesgos en los apoyos, pese a la encomiable labor de los operarios de Osasuna para mantenerlo en el mejor estado posible. Pero atribuir el atasco del Real Madrid contra el equipo navarro al pasto es un argumento reduccionista.

El vigente campeón de Liga solo disparó una vez a puerta, pese a superar el 70% de la posesión. Y eso que sobre el verde estaba su teórico tridente de campanillas. Hazard, Asensio y Benzema elevaron, con los 66 en que compartieron espacio en El Sadar, a 268 el total de minutos que han disputado juntos desde el aterrizaje del belga en Chamartín. Pero el Real Madrid se quedó a cero. Algo que, por otra parte, sucede cada vez con más frecuencia. Los blancos apenas dejaron de marcar en 9 de los 149 partidos que conformaron la primera etapa en su banquillo de Zidane. Desde que regresó el marsellés en marzo de 2019, suman 15 en los 86 choques que han afrontado.

La extinción de la BBC, que selló 442 de las 784 dianas que anotó el Real Madrid en el periodo comprendido entre el fichaje de Gareth Bale en el verano de 2013 y la marcha de Cristiano Ronaldo tras la final de Kiev en 2018, sigue pasando factura a los blancos, que no han logrado reparar el inmenso boquete que dejó la fuga del luso, lastrados por lesiones como las que mantuvieron en el dique seco a Hazard y Asensio durante gran parte de la pasada campaña y fichajes fallidos como el de Luka Jovic.

Con Benzema como único superviviente de aquella delantera histórica, el Real Madrid tratará de olvidar en Málaga la odisea de este fin de semana, que comenzó cuando el avión que le llevaba a Pamplona alzó el vuelo poco antes de las 23:00 horas del viernes, según explicó el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, porque el piloto «entendía que se daban las condiciones de seguridad para proceder al despegue» en un momento en el que el Aeropuerto de Barajas estaba «en transición» hacia la suspensión de operaciones, y finalizará cuando aterrice en la ciudad andaluza. Levantar la Supercopa sería una buena cura para la herida, pero el camino pasa por el autodiagnóstico deportivo y no por reproches institucionales, por mucho que estos puedan tener cierto fundamento.